"A nadie le gusta ser tercero cuando puede acabar segundo". Con esta frase anunció Luis Salom que este domingo luchará en Cheste por el subcampeonato. El piloto mallorquín reconoció que esta temporada os resultadios han sido excelentes y admitió que los ocho podios conseguidos no entraban en sus previsiones más optimistas. "Después de lo que hemos pasado esta temporada, con los problemas con motores y otras cosas, más no se puede pedir, Estoy muy contento de todo lo logrado este año", indicó Salom, que añadió, en declaraciones a la Cadena Ser: "¡Qué más puedo pedir! Estoy en un equipo familiar. No tenía una moto para ganar, era para estar entre los diez primeros y más no se podía hacer. Mi máximo siempre lo he dado". "Lo voy a intentar", añadió el palmesano, que tiene el subcampeonato en su mano ya que mantiene una ventaja de nueve puntos sobre Viñales: "Si no hay problemas el domingo y no thay mala suerte, sé que puedo luchar con Maverick [Viñales] hasta la última vuelta". "Que sea lo que Dios quiera. Esperemos que salga bien y que podamos rematar la temporada", sentenció Salom.