Goleador, figura y llave maestra para resolver escollos: tras la victoria ante el Villarreal, el Barcelona levita feliz en la "era Messi". "Cada cual podrá bautizarlo como quiera, pero este período ininterrumpido de felicidad blaugrana merece incorporar el nombre de Messi a cualquier frase. Es la ´era Messi´. Debe quedar así para reflejar la etapa de un jugador tan decisivo en un club tan grande´, escribió el director del Mundo Deportivo, Santi Nolla.

Messi volvió a aparecer en el momento que el Barcelona más lo necesitaba y alimentó una trayectoria de récords personales y cifras impensadas para un futbolista de 23 años.

El argentino se lució con un doblete el sábado en la victoria del Barcelona por 3-1 sobre el Villarreal y confirmó su implacable inicio de temporada.

"Messi cura hasta la fiebre amarilla", tituló en su crónica el diario Marca, en referencia a la tarea del rosarino, que desarmó el 1-1 provisorio con un lujo de vaselina y luego aseguró el resultado sobre el final del partido. Los dos goles contra el Villarreal, que viste camisetas amarillas, le sirvieron a la ´Pulga´ para batir un nuevo récord personal: anotó a lo largo de siete partidos oficiales consecutivos por primera vez en su carrera.

Messi le convirtió al Copenhague en los dos choques de la fase de grupos de la Liga de Campeones, al Zaragoza, Sevilla, Getafe y Villarreal por la liga y al Ceuta en la Copa del Rey. El argentino anotó once goles en estos siete partidos y ya alcanzó la cifra de 19 tantos oficiales en apenas tres meses de temporada. De mantener el rumbo, podrá superar la cifra de 47 goles convertidos durante el último curso futbolístico.

"El mejor jugador del mundo volvió a superar una prueba divina. Con el árbitro liándola, el público histérico, el Villarreal crecido y sus compañeros dubitativos, la ´Pulga´ seguía teniendo el partido en la cabeza", publicó el diario As, donde se sentenció: "Nadie puede controlar el factor Messi".

La decisión de Josep Guardiola en la mitad de la temporada pasada de probar a Messi como delantero centro y la confirmación de la idea de ´Pep´ en el actual campeonato fue un factor clave en las cifras actuales del crack.

De hecho, el rosarino ya convirtió 66 goles en los 65 partidos disputados con el Barcelona a lo largo del 2010. Más de un gol por partido de promedio. Pese a la compañía de otro goleador como David Villa en la línea ofensiva, Messi se consolidó como el máximo artillero y ya le pisa los talones en la Liga a su rival Cristiano Ronaldo. "No hay palabras para Messi", lo elogió el sábado Andrés Iniesta.