Empate a nada el que se dio ayer en el Estadi Balear entre el Atlético Baleares y el Sabadell, dos equipos que ofrecieron una pobre imagen a un millar de aficionados que no pudieron reprimir su enfado y, durante el segundo tiempo, dejaron sentir sus protestas hacia unos jugadores, los de casa, que no mostraron la disposición necesaria para ir en busca de la victoria.

El planteamiento del técnico local, Gustavo Siviero, ya daba a entender que más que a ganar el Atlético Baleares salió a no perder. Los blnaquiazules jugaron a defender su parcela e intentar llegar al terreno de juego visitante con algún que otro contragolpe o con balones largos arriba donde un inoperante Dani Lucas no inquietó en ningún momento a los defensores contrarios.

El histórico Sabadell, con mucho campo por delante, ganó la posesión del esférico en la medular y pisó con tanta asiduidad como desacierto el campo blanquiazul. Los arlequinados llegaron a las inmediaciones de Fernando pero marraron en todas las ocasiones que tuvieron.

El Atlético Baleares basaba su peligro en balones largos, que nunca ocasionaban peligro en la portería contraria. Un contragolpe llevado por la banda derecha por el mallorquín Reus, uno de los pocos que se salvaron del naufragio, finalizado por Martins, que obligó a De Navas a mandar el balón a corner, fue la única ocasión que tuvieron los blanquiazules en la primera mitad para adelantarse en el marcador.

Más de lo mismo en el segundo tiempo. El Atlético Baleares nunca llevó el control del partido. En el centro del campo perdían el balón ellos mismos. Así y todo y al cuarto de hora de la reanudación, un remate de cabeza del delantero Martins, hizo lucirse a De Navas, que sacó una mano prodigiosa cuando el balón entraba en la portería. Era la segunda ocasión de los de casa y casi la última porque en las postrimerías del partido el incorporado Savoia de balón cruzado no logró sorprender al portero catalán.

Antes se le había anulado un gol al Sabadell por fuera de juego cuando el balón retornaba de uno de los palos.

Preocupación tras el final en la hinchada local por el juego de su equipo en los dos últimos partidos.

El Sporting pierde 4–0

El Sporting Mahonés recibió ayer un duro correctivo al perder por 4–0 en su visita al Badalona. El partido siempre lo dominó el cuadro barcelonés ante un Sporting muy desorientado.