Michael Pereira (París, 1987) jamás olvidará el partido de anoche frente al Levante. El francés aprovechó al máximo la oportunidad que le dio Laudrup al marcar su primer tanto en Primera División, uno de esos goles que dan puntos. La lesión de Castro le abrió las puertas de la titularidad en un partido favorable para demostrar sus enormes condiciones. Pereira deslumbró en algunos partidos de la pretemporada, sobre todo los que disputó en su concentración en Holanda. La rúbrica de su contrato profesional fue uno de los culebrones del verano, pero Serra Ferrer era consciente de que había que atar al centrocampista. Y lo hizo. Sin embargo, en la Liga había pasado desapercibido. En el filial había destacado, pero su sueño era hacerlo con los mayores. Quizá el disparo a la primera tras un pase de cabeza de Nsue fue su primer paso para triunfar. De momento tiene buena pinta.