No parecía que Rafel Nadal se acababa de clasificar para su tercera final en Roland Garros. El mallorquín apareció en la sala de prensa como si hubiera superado la primera ronda del torneo. Así describió sus sensaciones tras haber ganado a Novak Djokovic: "Es una final bonita, el número uno contra el dos". "¿Fue la final que viniste a jugar?, se le preguntó. "Quería estar en la final, me da igual el rival", aunque posteriormente reconoció que "contra Federer tengo menos opciones que ante cualquier otro".

Nadal reconoció que el suizo posiblemente esté "ante el partido de su carrera, pero también lo es para mí. El está luchando por el Grand Slam, ganar los cuatro grandes de forma consecutiva. Además, llega con confianza porque ha jugado bien en el torneo".

El de Manacor repitió el discurso que emplea cada vez que se enfrenta a Federer. "El es el favorito. Sólo si juego mi mejor tenis tendré opciones de ganar". En cuanto a la presión, toda es para Federer "porque lucha por el Grand Slam. No pasa nunca nada por ganar ni por perder", añadió, en una forma de quitarse presión. Admitió que él también la tiene, "pero es distinta a la de los primeros días. No juego una final de Grand Slam cada día. Pase lo que pase he hecho un buen torneo". No le preocupa que el público pueda apoyar a Federer, al contrario, lo entendería: "No tengo ninguna queja del público, se porta muy bien conmigo".

Del partido ante Djokovic dijo que no se preocupó cuando el serbio le igualó a cinco tras ir ganando por tres juegos de ventaja: "No puedo pensar que se me escapa el partido en el primer set. Con cinco iguales pensé que tenía que empezar de nuevo, nada más".

La anécdota de la rueda de prensa se produjo cuando se le preguntó por Henin: "Como tenista es la que me gusta más", lo que provocó una carcajada de la prensa. "Me habéis interpretado mal, y la culpa es vuestra", señaló Nadal.