El piloto español Carlos Sainz (Volkswagen Touareg) terminó exhausto la tercera etapa del Rally Transibérico, en el que se mantiene como líder, al llegar deshidratado por un problema con la refrigeración del habitáculo y el sistema de bebida.

Carlos Sainz manifestó después de llegar deshidratado a la meta de la tercera etapa que no se podía "tener en pié". "En la segunda especial de 220 kilómetros, cuando llevábamos aproximadamente la mitad, no he podido beber del agua que llevamos en coche, porque se ha doblado el tubo por donde me llega, motivo por el cual he llegado absolutamente deshidratado al final del tramo con fuertes dolores musculares, incluso no podía tenerme en pie", comentó.

El piloto madrileño añadió: "Me han metido suero y poco a poco me voy recuperando. Podré hacer la última etapa".