James, que logró 48 puntos, su mejor marca como profesional en la fase final, fue el héroe que permitió a los Cavaliers ganar tras dos prórrogas el quinto partido por 109-107 a los Pistons de Detroit y ponerse con la ventaja de 3-2 en la serie de las finales de la Conferencia Este que disputan al mejor de siete.

Nadie ha cuestionado la buena labor individual de James que hizo posible el triunfo, anotó 29 de los últimos 30 puntos de su equipo, y su condición de estrella dentro de lo que es actualmente la NBA.

Pero también se ha puesto en evidencia en lo que va de la serie que los Pistons, dueños de la mejor marca de la Conferencia Este y favoritos a estar en las Finales de la NBA, están muy lejos de ser la nueva versión de los "Bad Boys" de la década de los ochenta y principios de los noventa.

Los Pistons tuvieron todas las oportunidades para conseguir la victoria no sólo en el quinto partido sino también en el tercero y en el cuarto disputados en Cleveland y su "fallo" no fueron los aciertos de James sino el pobre rendimiento que tuvieron como equipo.

El entrenador de los Pistons, Flip Saunders, reconoció que su equipo no supo hacer bien las cosas en los momentos decisivos y permitió que James anotase siempre los puntos que al final dieron el triunfo a los Cavaliers.

"Nadie cuestiona el buen partido que hizo James, pero nosotros no encontramos la manera de hacer nuestra mejor defensa", comentó Saunders. "Tuvimos todas las oportunidades para haber ganado el partido en el tiempo reglamentario y en la prórroga".

Saunders admitió que su equipo ha vuelto a perder consistencia en la serie como le sucedió el año pasado en la que disputaron contra los Cavaliers en las semifinales de la Conferencia Este y que al final también les tocó remontar un 2-3 adverso después de haber comenzado con ventaja de 2-0.

"Estamos obligados a ganar el sexto partido y luego ya podremos pensar en el séptimo", comentó Saunders. "Lo que está claro es que tendremos que hacer algo diferente en el sexto partido para que podamos remontar el factor James".

Saunders pudo realizar 33 tiros a canasta y anotó 18, algo que Saunder reconoció no era lo normal ni tenía que haber sucedido, pero habían aprendido la lección.

El base Chauncey Billups admitió que James había jugado el mejor partido como profesional contra ellos, pero también su equipo no respondió en la misma manera.

"Hay que darle crédito a James y los Cavaliers, pero nosotros somos los culpables y los que debemos recuperarnos de la frustración que sentimos ahora somos nosotros", comentó Billups. "Todavía no ha llegado el momento de nuestra reacción y que como es lógico será de un equipo ganador".

Billups, como el resto de los jugadores de los Pistons, dijeron que no era normal haberse dejado empatar en el tiempo reglamentario después de tener siete puntos de ventaja con menos de cuatro minutos para que concluyesen el partido.

"Es difícil de explicar, pero la realidad es que no hicimos buena defensa en los momentos decisivos y ahí estuvo la clave de la derrota", comentó Billups. "La expulsión de McDyess antes que concluyese el primer cuarto nos perjudico de manera muy especial", señaló Billups.

Por su parte, el alero Rasheed Wallace, de los Pistons, dijo que no le preocupaba ni el rendimiento de los Cavaliers, ni las acciones individuales de James, lo único que pensaba era el recuperar el mejor juego de su equipo y remontar la eliminatoria.

"Hemos vivido antes esta experiencia", comentó Wallace. "Lo crean o no, el año que ganamos el título de liga (2004), tuvimos que viajar a Nueva Jersey para enfrentarnos a los Nets con la desventaja de 2-3 y al final fuimos los ganadores".

Wallace reconoció que James jugó un buen partido, pero la clave estuvo en que su equipo no lo hizo, especialmente cuando mayor agresividad debió tener en los últimos minutos.

"Cuando dejas a un jugador rival tirar 33 tiros a canasta no puedes decir que has hecho una buena defensa sobre ese rival", agregó Wallace. "Estamos listos para el sexto partido y eso es lo único que importa"·

Wallace dijo que los Pistons tendrían que volver a ser los "Bad Boys" y no permitir que esta vez James no sólo les robe el triunfo sino que además los pueda dejar eliminados.

"Estamos listos para el gran reto de superar la desventaja en Cleveland y volver a nuestro campo reafirmados que somos un equipo ganador y con carácter", agregó Wallace.