Tan solo diez pilotos lograron un tiempo de clasificación debido a la lluvia, ya que la mayoría marcó un registro superior al 107 por cien del primero.

Faubel hizo 2:15.309 por delante del francés Mike di Meglio (Honda), con 2:16.053; del checo Lukas Pesek (Derbi), 2:19.780; del húngaro Gabor Talmacsi (Aprilia), 2.20.448; y del holandés Joey Litjens (Honda), 2:22.421.

Otro español, Pol Espargaró (Aprilia), paró el crono en 2:23.354, un tiempo que le dio la sexta posición en la parrilla provisional a dos días de la celebración de la carrera y con previsiones de lluvia para el resto del fin de semana.

El italiano Simone Corsi (Aprilia) fue octavo con 2:23.364 y superó al austríaco Michael Ranseder (Derbi) y a los italianos Dino Lombardi (Honda) y Simone Sancioni (Aprilia), noveno y décimo, respectivamente, con 2.23.956 y 2:24.391, que cerraron el grupo de clasificados.

Fuera, de momento, han quedado pilotos punteros como el italiano Mattia Pasini (Aprilia), "pole" en Francia hace quince días, y el británico Bradley Smith (Honda), tercero en Le Mans, con 2:26.616 en el caso del inglés y 2:27.140 del transalpino.

El español Sergio Gadea (Aprilia), ganador del último gran premio de 125 c.c., disputado en el circuito francés de Le Mans, no pudo tampoco entrar entre los mejores y sólo pudo hacer 2:31.918, después de sufrir un problema de motor nada más comenzar la primera sesión de entrenamientos oficiales.

Nicolás Terol (Derbi) consiguió un tiempo de 2:29.385, mientras que los otros españoles de la categoría, Joan Olivé (Aprilia) y Pablo Nieto (Aprilia), también se vieron perjudicados por el agua que cayó sobre el circuito toscano y no se clasificaron con cronos de 2:31.130, en el caso del primero, y 2:48.977, en el del segundo.

La lluvia comenzó a caer nada más comenzar la sesión y fue a más hasta convertirse en un auténtico diluvio que arruinó la primera sesión de entrenamientos oficiales del Gran Premio de Italia y dio la "pole" provisional a Faubel.

Las previsiones oficiales de la carrera anuncian que para mañana hay un 70 por ciento de posibilidades de que llueva y para el domingo, el día de la carrera, hay un 65 por ciento.

En el caso de que fuera así, por primera en las dos últimas temporadas, con la actual reglamentación de carrera sobre mojado que permite el cambio de motos, se disputarían dos pruebas consecutivas bajo la lluvia después de la que también cayó en el Gran Premio de Francia de hace quince días.