El ´caso Palma´ vivió ayer una jornada que se presenta decisiva para su solución, después de la reunión en la que participaron la presidenta de la Federació Balear de Natación, Maritín Nicolau, el presidente del Club Natació Palma, Miquel Vicens, y el presidente del Club Natación Voltor Balear, Pep Pou. Una cita que permitió alcanzar un principio de acuerdo que debe desbloquear el conflicto creado a raiz de la salida de 25 nadadores del Palma, de entre 13 y 16 años, por discrepancias con decisiones técnicas de la junta directiva. Un grupo de nadadores que ha terminado recalando en Voltor.

La pasada semana el conflicto alcanzó su cénit cuando el Palma exigió al Voltor 16.875 euros, en concepto de derechos de formación, como condición para dar la baja federativa a los nueve nadadores de categoría nacional del grupo de 25 que abandonó su disciplina.

El principio de acuerdo alcanzado se basa en la propuesta que el lunes planteó el director general de Esports del Govern, Pepote Ballester. Una iniciativa que contempla negociar a la baja una indemnización, así como su fórmula de pago por parte del Voltor. Al tiempo que incluye que el Palma disponga de derechos de tanteo sobre los nadadores en cuestión, en el caso de que otros clubes de ámbito nacional reclamen su traspaso al Voltor en un futuro.

Las juntas directivas del Palma y el Voltor deben ahora dar su visto bueno al principio de acuerdo alcanzado, del que no han trascendido detalles, ni cifras.