Con lo poco que me gustan las matemáticas y la cantidad de números que nos invaden a lo largo del día, como si no bastara los que tenemos que hacer para llegar a fin de mes.

Es como si el sudoku hubiera llegado al fútbol. Primera casilla: 3 son los jugadores del Real Madid que hacen la cucaracha; 1 el que monta sonadas fiestas de boda aunque no se case; 9 los que golfean cuando el partido no les gusta. Segunda casilla: 2 son los goles que el Mallorca encaja por partido; 4 los que le han metido a Prats en los dos últimos; 6 alineaciones las que ha utilizado Cúper desde que ha empezado la Liga.

¡Oiga, que tiene usted que poner los números que faltan! ¿Yo? Para sumar dos y dos tiro de calculadora y ni con ella me cuadran las cuentas del Mallorca. Las deportivas, digo. Por ejemplo, me he jugado una paella a que Yordi no marca 10 goles en toda la Liga (¡pícate chaval, a ver si me haces perder!). Y no me atrevo a apostar en una de las porras que circulan para acertar cuantas tarjetas le mostrarán a Ballesteros antes del 14 de mayo.

¡Listo, que solo vale poner del 1 al 9! Eso lo dirá usted. Este es un sudoku futbolero y tiene sus propias reglas. Por ejemplo el Mallorca alcanzará su victoria 200 si gana (elemental) por lo que descartamos el empate o la derrota. Cortés disputará su partido número 100 si juega (lógico) por lo que descartamos que sea suplente. En cambio Pereyra alcanzará sus 50 actuaciones con el Mallorca cuando pueda, por lo que no podemos completar el cuadrado de hoy.

Miren, por mi que hagan los números que quieran, como si Alfano les pone como ejercicio un sudoku cada día y no abandonan Son Bibiloni hasta que esté resuelto. Pero que ganen de una puñetera vez o nos va a dar algo.