David Cortés vivirá el domingo ante el Racing de Santander un día clave en su carrera como jugador bermellón y DIARIO de MALLORCA quiso darle una sorpresa que pueda recordar durante mucho tiempo con una camiseta rojilla en la que se podía leer su nombre y la cifra mágica. El extremeño cumplirá ante su afición sus primeros cien partidos de Liga como mallorquinista a los que hay que sumar otros diez en Copa del Rey. "No lo sabía y estoy muy contento de alcanzar este número porque seguro que no son muchos los que lo pueden decir", comentó ayer tras el entrenamiento en Son Moix. Eso sí, el defensa aún está lejos de los 255 partidos jugados por Nadal, los 207 de Olaizola o los 177 de Marcos.

Mallorca y Cortés es un binomio que vivió su momento estelar el 29 de junio de 2003 con la victoria en la final de la Copa del Rey, pero que a la vez vivió la contrapartida la pasada temporada. "En Elche fue increíble todo: la victoria, la afición, la fiesta. No me esperaba ganar un título tan rápido porque venía de un equipo que había jugado en Segunda las tres últimas temporadas", recordó con añoranza. "Muchos de los partidos del año pasado fueron los peores que he vivido con el Mallorca", agregó.

El extremeño ha sido testigo de numerosos cambios tanto en la propiedad de la entidad isleña como en el banquillo. "Es verdad que ha habido muchos, pero la idea de club y equipo se ha mantenido igual que cuando llegué", explicó.

En la actualidad anhela pasar página y volver a antaño. "La situación no es la adecuada, pero con trabajo nos alejaremos del último lugar", auguró el ya veterano lateral derecho.

Cortés ha derivado en poco tiempo en uno de los buques insignia del club. En sólo cuatro temporadas es el segundo capitán tras Campano. Un ejemplo a seguir que cumplió en agosto 26 años. Quedan pocos de la generación Copa. Niño rescindió su contrato el día que terminaba el mercado de fichajes en agosto. Campano y Tuni son los únicos que saben lo que es lograr un título como rojillo.

El fútbol de Cortés en Primera sólo conoce un nombre: Mallorca. El club insular y Gregorio Manzano le dieron la posibilidad de debutar y triunfar en la máxima categoría del fútbol español. Desde entonces su compromiso ha sido total. Se pudo comprobar el domingo cuando acudió a la segunda Diada de peñas. Sólo le acompañaron el propio Campano y Gutiérrez. En los últimos dos años su cotización ha subido. Es uno de los laterales con mayor proyección y clubes como el Valencia intentaron en varias ocasiones conseguir sus servicios. "Siempre me veo mejorando y ojalá que algún día pueda jugar en un grande que esté en competiciones europeas, aunque sé que le debo mucho al Mallorca", comentó. Incluso confesó que sueña con ser internacional: "Tengo que hacer las cosas mejor para lograrlo".