El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, reprochó la magnitud del proyecto del velódromo cubierto que se construye en Sant Ferran, en Palma, a la delegación de Balears que le visitó ayer, en Madrid, en la sede del Consejo Superior de Deportes (CSD).

Eso sí, Lissavetzky aprovechóla ocasión para no dar por cerrado el capítulo de ayudas del Gobierno central a la construcción del nuevo velódromo mallorquín, precisando que no se debe descartar que resulte superior a los tres millones de euros (unos 500 millones de pesetas) aprobados actualmente para tal efecto, con su pago a tres años.

La representación oficial del Govern corrió a cargo de la consellera de Presidència y Esports, Rosa Puig; el conseller de Interior, José María Rodríguez; y el director general de Esports del Govern, Pepote Ballester.

Los representantes de la administración autonómica comparecieron ante Jaime Lissavetzky en compañía del presidente de la Federació Balear de Trot, Andreu Artigues, y el presidente de la Asociación de Criadores y Propietarios de Caballos Trotadores, Biel Roca.

Pepote Ballester, en calidad de portavoz de la delegación insular, admitió que Lissavetzky les reprochó las dimensiones del nuevo velódromo, que forma parte de un polideportivo multifuncional y cuyo coste de construcción se ha cifrado en 46 millones de euros (unos 7.636 millones de pesetas).

El director general aseguró haber respondido al secretario de Estado que el proyecto se ha diseñado en función a las exigencias de la Unición Ciclista Internacional (UCI), impuestas para hacer efectiva la concesión de la organización del Campeonato del Mundo de ciclismo en pista del 2007. Igualmente recordó, que ese nuevo escenario debe acoger también en el 2007, en septiembre, el Campeonato de Europa de baloncesto por selecciones.

La consellera Rosa Puig y Pepote Ballester aprovecharon la ocasión para explicar al máximo responsable del Consejo Superior de Deportes que los tres millones de euros de ayuda aprobados por el Estado para el nuevo velódromo no cumplen con las expectativas creadas, que en un principio contemplaban que desde Madrid se hiciesen cargo del 25 por ciento del presupuesto.

En la reunión también participó la directora general de Infraestructuras, Inmaculada Martín Caro, la única interlocutora del CSD a la que los diferentes representantes del Govern habían logrado presentar personalmente sus proyectos, según indicó Pepote Ballester. "Se lo he dicho a Lissavetzky, ya que en diferentes ocasiones hemos viajado hasta Madrid y hasta hoy -por ayer- no nos había recibido", afirmó el director general de Esports.