El estadounidense Lance Armstrong no faltó a la cita con la leyenda y se apuntó la etapa estrella del Tour 2004, la cronoescalada inédita al Alpe D'Huez, de 15'5 kilómetros, en la que distanció aún más a sus rivales y reforzó el maillot amarillo que espera lucir el domingo en París.

Armstrong, se acerca a su sexto Tour consecutivo -un hito nunca conseguido- tras conquistar por segunda vez la cima más prestigiosa del Tour y lo hizo con la superioridad habitual en un ciclista con hambre de victoria, cualquiera que sea el terreno que le pongan por delante. Puede con todo y resulta imparable. Si Eddy Merckx era el 'Caníbal' y Bernard Hinault el 'Caimán', los amigos de los apodos ya le pueden ir buscando alguno similar al hombre que voló en las pendientes del Alpe D'Huez para arrasar a sus rivales.

El ciclista texano, el único junto a Fausto Coppi que ha ganado el mismo año en Alpe D'Huez y la general final, invirtió un tiempo de 39:41 en el ascenso de 15'5 kms repartidos en 21 curvas, salvando un desnivel de 1.130 metros. Esta vez no le secundó Basso, sino el alemán Jan Ullrich a 1.01, mientras que la tercera plaza se la adjudicó otro germano, y del T-Mobile, Andreas Kloden, a 1:41.

El italiano Iván Basso hubo de pasar el trago de verse doblado por Armstrong a 3 kilómetros de meta, a pesar de que el líder había salido 2 minutos más tarde. Eso terminó de destrozar la moral del jefe del CSC, que al final fue octavo a 2:23. Peor terminó el campeón de España Paco Mancebo, hundido en el puesto 24 a 3:40. Ha bajado de la cuarta a la sexta plaza en la general.

El mejor español

No todo fue negativo para los españoles. Santos González, del Phonak, alcanzó una meritoria quinta plaza a 2:11 y aguantó el mejor tiempo hasta la llegada de los grandes favoritos. Carlos Sastre estuvo en sus marcas y cerró décimo a 2:27. El vencedor de la última Vuelta, Roberto Heras, se dejó 5:47 y un día más demostró que este no es su Tour.

Armstrong se escapa en la general como en la carretera. La lógica y el merecimiento indican que el domingo habrá que abrirle una página para él solo en el libro del los récords de la 'Grande Boucle'. Dice que aún no ha ganado nada, pero el horizonte le llama y le marca el camino. Ya ha ganado 4 etapas en esta edición y 20 en total. Y lo mismo se le ocurre hacer alguna demostración más en el Grand Bornand o en la cronometrada del sábado en Besancon.

El gran jefe del US Postal ya tiene a Basso a 3:48 y a Kloden a 5:03, segundo y tercero respectivamente. Ullrich se puso cuarto a 7:55 y el portugués Azevedo, cuarto en la cronoescalada, es quinto a 9:19. Mancebo bajó al sexto lugar, ya lejos de sus aspiraciones de honor, a 9:20. Sastre saltó al octavo lugar a 13:52.

La cronoescalada estaba marcada. Solo faltaba poner la firma para darle carácter oficial. Armstrong, que se conocía la subida como la palma de la mano -subió al Alpe 5 veces el pasado mes-, ya superaba a todos en más de un minuto en el km 9, excepto a Ullrich (40 segundos).

En meta, y con una nueva hazaña en su bolsillo, se limitó a comentar, siempre con modestia, que aún no ha ganado nada.