Daniel Pedrosa (Movistar Honda) consiguió en Sachsenring la tercera victoria de la temporada y su séptimo podio, toda una estadística de campeón y por ello tras el Gran Premio de Alemania se perfila como uno de los más serios aspirantes al título mundial de 250 cc.

Aunque sin duda, uno de los que más elogios merece por su actuación de ayer es el mallorquín Jorge Lorenzo, quien dio toda una lección de pundonor y profesionalidad. Pese a encontrarse recién operado de la mano derecha, y de haberse infiltrado por la mañana, supo esperar su momento y atacar con decisión para obtener una sexta posición que es una gran recompensa para el esfuerzo realizado.

Otra lectura positiva de la cita germana fue la excelente actuación global de los pilotos españoles en los 125 c.c. y, aunque no se logró la victoria, es significativo que entre los nueve primeros clasificados hubiese cinco pilotos españoles: Héctor Barberá (Aprilia), Pablo Nieto (Aprilia), Alvaro Bautista (Aprilia), Julián Simón (Honda) y el ya mencionado Lorenzo (Derbi).

Daniel Pedrosa, que tuvo una actuación impecable, plena de eficacia y poderío sobre su moto y que dejó relegados a un segundo plano a todos sus rivales.

Pedrosa dejó claro que, aunque él y su equipo se nieguen a aceptar la condición de líder de su piloto, éste es el más claro referente de la cilindrada para luchar por el título mundial que el pasado año consiguió otro rookie, el sanmarinense Manuel Poggiali (Aprilia), que ayer se fue por los suelos nuevamente.

Tras él, sólo se perfilan como rivales el argentino Porto y el francés De Puniet, ambos con mecánicas Aprilia, mientras que Toni Elías y su compañero de escudería Roberto Rolfo, con Honda, sucumbieron por distintos motivos en esta nueva batalla. Elías quiso, pero su moto no estuvo a la altura; rodó por encima de los límites de la permisividad física y acabó pagando el exceso con una caída limpia que le permitió regresar a la pista para concluir en la última plaza y a una vuelta.

Equivocación de Barberá

Todo apuntaba a que en 125 cc se viviría una nueva victoria de Héctor Barberá (Aprilia), pero una equivocación de aficionado, al pensar que todavía quedaba una vuelta le dejó sin disputar si quiera la victoria al veterano Roberto Locatelli (Aprilia).

El italiano, con su triunfo, se ha situado segundo del mundial, aunque sólo con dos puntos de ventaja sobre el piloto de Dos Aguas, que no pudo brindar a su jefe, el futbolista holandés Clarence Seedorf, la misma victoria que ofreció en Brasil a otro de sus jefes, el futbolista brasileño Roberto Carlos, quien se interesó por él a lo largo de todo el fin de semana con constantes llamadas telefónicas.

Como mal menor, Barberá arrancó una buena segunda posición, con Pablo Nieto tercero y reclamando un trato mejor de Aprilia, de cuyo ingeniero jefe, el holandés Jan Witteveen, se queja amargamente.

La cilindrada más pequeña fue, nuevamente, la que más alegrías dio a la parroquia española, pues al podio de Barberá y Nieto se sumó esta vez la excelente actuación de Jorge Lorenzo, quien con un dedo recién operado fue capaz de acabar sexto, justo un puesto por delante de Alvaro Bautista, que realizó una remontada soberbia desde la vigésima posición.

Fallaron Sete y Rossi

Por su parte, el italiano Max Biaggi (Honda RC 211 V), merced a su victoria en Alemania, se ha metido de lleno en la lucha por el título mundial en MotoGP, beneficiado en parte por los problemas de sus principales rivales.

En la carambola de Max Biaggi, que ahora es segundo en la clasificación del mundial a un sólo punto del italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1), influyó mucho la caída que sufrió el español Sete Gibernau (Movistar Honda RC 211 V) en la novena vuelta y el hecho de que el campeón de Urbino tuviese problemas con los neumáticos, que se desgastaron mucho antes de lo previsto y le provocaron más de un susto.