España conquistó ante Turquía (89-71) en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza su segundo campeonato de Europa junior, tras el logrado en Bulgaria en 1998, en un partido en que el combinado español, a pesar de su flojo inicio, volvió a ofrecer su mejor imagen y desbordó por completo a los otomanos, sobre los que pasó su rodillo.

A España no le pesaron los dos partidos perdidos previamente ante los turcos, uno de ellos el último de la primera fase del Europeo.

Peor no pudieron empezar las cosas con un parcial de 0-9. España tardó más de tres minutos en anotar su primer punto, un tiro libre de Fontet. Fue el bálsamo necesario y siete puntos consecutivos de Antelo y dos de Suárez pusieron a España (10-9) por primera por delante en el marcador a tres minutos del final del primer cuarto e incluso acabarlo por delante en el electrónico.

Una notable intensidad defensiva por parte de los hombres de Txus Vidorreta impedía a los otomanos contar con opciones claras de tiro, lo que les sirvió para contar con las primeras ventajas en el marcador hasta llegar a los siete puntos en el descanso.

El paso por el vestuario apenas varió la decoración. Los turcos tuvieron opción de meter presión a España en los últimos segundos (63-56) pero a Demirel, su mejor hombre en esos momentos, le tembló el pulso desde la línea de los tiros libres y García con un triple volvió a poner a España con diez puntos de ventaja para afrontar los diez últimos minutos de juego.

Un parcial de 9-0 en los dos primeros minutos alejó a España todavía más (75-56).