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El Repliegue

Joan Cladera: "Con el Mallorca existe y siempre existirá rivalidad"

"El fútbol me encanta, es y ha sido mi vida. Además, siempre he estado muy vinculado al Atlético Baleares. Es un club que llevo dentro, al que admiro y donde me siento muy a gusto. Mi alegría más grande es que si me ven me saludan"

Joan Cladera posa con un balón en los pies y en una portería del campo de Son Malferit de Palma.

Joan Cladera posa con un balón en los pies y en una portería del campo de Son Malferit de Palma. J. V.

­­En su etapa como jugador destacó por su temperamento y pundonor sobre el terreno de juego. Llegó a jugar en el Betis en Primera División y militó en la época dorada del Atlético Baleares, club al que le tiene gran estima. Presume de haber "neutralizado" a Kubala en un enfrenamiento en el Estadio Balear. Desde hace dos temporadas entrena con gran éxito -han sido campeones en las dos últimas temporadas-a los veteranos del Atlético Baleares de fútbol. Es Joan Cladera (sa Pobla, 1943).

„¿Se imaginaba acabar como entrenador en el Atlético Baleares?

„Cuando me retiré seguí como técnico. El fútbol me encanta, es y ha sido mi vida. Además, siempre he estado muy vinculado al Atlético

Baleares. Es un club que llevo dentro, al que admiro y donde me siento muy a gusto.

„¿Cómo llegó al banquillo?

„Siempre he estado muy vinculado al Atlético Baleares, donde conservo muchas amistades. Jugué con ellos 7 temporadas y tengo allí muchos amigos. Surgió la posibilidad y ya llevo tres temporadas con esta.

„Y dos Ligas ganadas.

„Sí. Y eso que el nivel es muy elevado y se ha logrado ante rivales con pretensiones más elevadas que nosotros.

„¿Se refiere al Mallorca?

„Con ellos existe rivalidad y existirá siempre, sea en la categoría que sea. No negaré que haber quedado por encima de ellos ha sido una satisfacción para nosotros.

„¿Cómo es un entrenador de jugadores veteranos?

„Creo que no difiere de como pueda ser otro técnico. Yo tengo mi particular filosofía y soy muy estricto en eso. Tengo claro que si hago una cosa la quiero hacer bien. Los jugadores saben que me gusta el cachondeo pero eso no implica que no seas serio. Me gusta que los jugadores jueguen de manera alegre, pero con responsabilidad. Hemos hecho campeón dos temporadas y puedo decir que han jugado todos los que han venido. Hasta Julià Bueno, que tiene 65 años. Que, por cierto, tuvimos sus más y sus menos porque quería jugar más minutos. Y le contesté "Kubala y Di Stefano hubieran podido jugar hasta ahora si fuera por el nombre".

„Los que le conocen dicen que tiene usted mucho carácter, tanto dentro como fuera del campo.

„Voy de cara y sobre el campo siempre me vacié como jugador. Soy así. Mi alegría más grande es que si me ven me saludan, no me rehúyen. Soy una persona impulsiva, pero nunca me podrán acusar de que soy un falso.

„Vivió una época dorada en el Atlético Baleares, que ahora empieza una nueva etapa.

„El Atlético Baleares, desde que lo he conocido, ha sido una parcela aparte y distinto a otros equipos que pretenden destacar, figurar. Este club siempre ha sido de gente humilde, pero muy sana; y esto es lo que más me aporta. Son unos señores cuando es necesario pero no quieren figurar en los sitios que no les corresponde. Siempre he estado orgulloso de pertenecer a la familia blanquiazul.

„Comenzó a jugar al fútbol como extremo en las categorías inferiores del Poblense. En la temporada 1961-62 pasó al Atlético Baleares, en Segunda , hasta que en 1965 pasó al Betis, en Primera.

„¡Uff! [exclama con emoción]. Qué recuerdos. Llegué con 18 años al Atlético Baleares y me trataron de manera excepcional. Era casi el único mallorquín en el equipo ya que la gente venía de la península. Eran futbolistas de calidad y con nombre, pero a veces se esperaba mucho más de ellos. Algunos ya estaban de vuelta. Me sentí muy querido y, es más, diré que me sigo sintiendo muy querido por la afición blanquiazul. A todos los niveles, de gente que incluso no me ha visto jugar.

„Fue de los primeros jugadores que tuvo la valentía de salir de Mallorca para irse a la península a jugar.

„La llamada del Betis fue una alegría enorme para mí. No me lo pensé y me fui. Antes había muy poca gente que se fuera a jugar a la península, no era tan fácil como ahora, ni mucho menos. No obstante, también diré que en aquellos tiempos desplazarse de sa Pobla a Palma para jugar, por ejemplo, no era tampoco tan fácil.

„Usted era un jugador que se lo dejaba todo dentro del campo.

„Mi posición básica era en la defensa, de lateral izquierdo, pero rendía donde me ponían. No mido mucho de altura (1´72 metros), pero gente de mucha más envergadura que yo no me llegaba a la suela de los zapatos. Me acuerdo de una anécdota con 18 años que vino Carranza, que venía de jugar del Espanyol de Primera. A mí me quitaron de lateral y me pusieron de delantero centro porque no ganábamos y al final pude hacer el gol del triunfo.Siempre fui a por el balón, lo quería, y si se cruzaba alguien pues lo pisaba sin ir a por el hombre. Cuando había un choque siempre salía beneficiado. No me inclinaba ante nadie. El público me insultaba, pero yo sabía cuál era mi trabajo, además nunca pretendí hacer daño a nadie.

„Llegó a marcar a Kubala.

„Hicimos un homenaje a Fernando Villamón dentro del campo del Atlético Baleares. No iba a jugar ese partido porque tenía un pie que me dolía. Las ganas eran tales que me presenté en el campo y jugué. Ha sido la única vez en la vida en la que el público me pitó, ya que quería ver a Kubala jugar. Tocó muy pocos balones. Con 18 años lo tenía que dejar todo sobre el campo, y así lo hice, pero la gente quería ver un espectáculo que por mi culpa no vio.

„Como ha cambiado el futbol, ¿no?

„Totalmente. No hay punto de comparación. Había campos con mucha tierra y piedras y los que tenían una mota de hierba se les denominaba de césped.

„¿Qué jugador le ha marcado más?

„No puedo contestar con nobleza. Veía el balón y nada más. De entrenadores recuerdo con mucho cariño a todos, pero especialmente están Gabriel Sunyer y Satur Grech, me marcaron. Te miraban de frente. Jugabas si te lo merecías, no por el nombre.

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