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Entrevista

Joan Miquel Oliver: «Antònia Font ha catalizado una manera de entender Mallorca»

El músico y escritor publica 'La vida no són matemàtiques', que sale a la venta este jueves y donde reflexiona en 77 microrrelatos sobre la condición humana, el paso del tiempo y la vida cotidiana, con descubrimientos sobre el grupo mallorquín más influyente del pop en catalán

El compositor y letrista del grupo mallorquín Antònia Font, Joan Miquel Oliver

El compositor y letrista del grupo mallorquín Antònia Font, Joan Miquel Oliver / Pere Joan Oliver

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Raquel Galán

Raquel Galán

Palma

¿Siente que se ha desnudado?

No es un libro autobiográfico. Los escritores nos inspiramos en nuestra vida, que incluye lo que nos inventamos. Las experiencias de uno mismo son el mejor material que tenemos a mano, aunque el personaje no coincide al 100% con la persona real. Algunos textos son más creativos, más fantasiosos, y en otros soy más directo al explicar lo que he vivido en un momento determinado de mi vida.

Hay capítulos muy divertidos, como el de la hamburguesería Alaska. ¿La pide con o sin queso?

Con queso.

Si el negocio pierde su esencia cuando reformen la plaza, ¿habría que tomar medidas, como con la tienda de patos de goma?

Está ocurriendo en toda Palma y el resto de Mallorca mientras los ciudadanos somos víctimas de una filosofía salvaje consistente en que los políticos y empresarios hacen lo que sea para sacar un rendimiento máximo a la isla. La tratan como un limón que exprimirán hasta que les echen con unas elecciones, en el primer caso, o se quede seco y se vayan a exprimir otro lugar, en el segundo caso. Los demás, la gente de la calle, miramos estupefactos cómo nos van chupando la sangre.

También aporta una idea para la inmobiliaria de Can Punta pero este verano ya hemos tenido a dos activistas engrilletadas.

Can Punta es un símbolo muy claro de la triste y dura realidad. Aquí no hay ninguna metáfora ni fantasía. Era el bar del Molinar en el que durante décadas se reunieron los músicos de toda esta parte de Mallorca y era un ejemplo de vida cotidiana de barrio y un emblema de libertad y sociedad igualitaria. Ahora es todo lo contrario. Lo han convertido en una inmobiliaria que expolia la riqueza de Mallorca con las leyes del capitalismo salvaje que han aprobado los políticos.

¿Qué hay que hacer con «ellos», de los que habla en otro capítulo?

Como tienen a la policía y a los jueces de su parte, te arriesgas a acabar engrilletado. No sé qué hay que hacer, aunque al menos una iniciativa muy bonita ha sido la de los sopars a la llesca. Tristemente terminará con el desalojo por parte de la policía, como ya intentaron, pero si un ciudadano no puede ni sentarse a tomar el fresco y cenar con su gente, qué nos queda. Estas acciones están muy bien porque ponen a prueba a la autoridad, son una forma de dejarla en evidencia. Sin embargo, en la manifestación contra la saturación turística del 26J, llegó la policía, se puso a dar porrazos y aún no ha ocurrido nada. Ellos actúan con la cara bien alta, sin tener ninguna vergüenza y con impunidad total.

¿Los mallorquines no sabemos que los hijos de los migrantes sí saben catalán, como el que en su libro parece un dios azteca?

No. Yo siempre hablo en catalán pero en general los mallorquines, ante una persona que no conocen, hablan en castellano por la mayor probabilidad de que le entiendan. Además, hacerlo en catalán solo entre nosotros creo que también ha sido una actitud de autoprotección para que el forastero no aprenda nuestros códigos, aunque yo no la comparto. Al final lo pagamos los catalanoparlantes, debido a que no podemos hablar en nuestro propio idioma porque no nos entienden.

Portada del libro publicado por la editorial La Magrana

Portada del libro publicado por la editorial La Magrana / .

¿El pabellón de Psiquiatría de Son Espases está lleno de gente superdotada?

Las personas con problemas psiquiátricos tienen un cerebro que trabaja mucho más que el del resto de gente, no menos de lo que toca, según lo que se piensan muchos. Tratamos a los denominados locos como si fuesen inferiores pero en realidad son superiores.

Un verso de una canción: «No té res aquest, va dir es metge». ¿Este es a menudo el problema inicial en el tratamiento de la salud mental?

Sí. Obviamente ha mejorado, aunque aún encuentras médicos de Atención Primaria cuya reacción inicial es esta. Si no tienes un pie hinchado o fiebre, por ejemplo, no lo consideran un problema.

Hace una alabanza de la semilla que deja el grupo Fades. ¿Por qué aportación le gustaría que fuese recordado Antònia Font?

Lo que ha dejado Antònia Font lo ha mostrado el público. Nosotros como grupo de música lo único que hemos hecho han sido canciones, aunque creo que para estas dos o tres generaciones de seguidores se han convertido en un catalizador de una manera de entender Mallorca. Ya existía en los años 2000, aunque todavía no había sido definida ni cantada de este modo.

Los fans del grupo descubrirán auténticos tesoros, como el origen del primer disco, y darán valor a Vostè és aquí, que fue el principio de la ruptura. ¿Ahora lo volvería a componer del mismo modo?

Sí, claro que sí. En Antònia Font nos hemos caracterizado siempre por llevar al público hacia lo que queríamos. Los grupos en general se estrujan la cabeza pensando qué quiere la gente y creo que la gente no sabe realmente lo que quiere. Somos nosotros quienes tenemos que ofrecerles propuestas.

«No veo el dibujo de cómo será el futuro de Antònia Font», afirma en el libro. ¿Tras la muerte de Joan Roca está más nítido?

Ha pasado algo más de un mes y nadie ha vuelto a decir nada. Creo que costará superar que Joan ha partido. Antònia Font éramos cinco y ahora sin él se ha quedado cojo, por lo que no sé hasta qué punto nos podremos recuperar.

Otra frase suya: «La palabra amor es muy poderosa, aunque hay otra que tampoco está mal: alegría». ¿No cree que por esta canción, como mínimo, debería olvidar el síndrome del impostor?

Nunca he considerado que haya hecho nada especial. Solo escribo canciones, pero se unió a la suerte de coincidir con Pau y escuchar su voz en una época en que Mallorca tenía un hueco musical para que surgiese algo nuevo. Simplemente eso es lo que pienso. Hay grupos con gran talento que no han tenido la suerte que encontramos nosotros con Antònia Font.

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