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‘El Vol Màgic, un proyecto de danza contemporánea y creación sonora inspirado en la Assumpció de Muro

Esta acción artística está impulsada por la bailarina y coreógrafa Mar Aguiló y el músico y antropólogo Txema González

Tendrá lugar en la Església de Sant Joan Baptista de Muro el próximo sábado día 15, a las 20 horas

Mar Aguiló, bailarina y coreógrafa

Mar Aguiló, bailarina y coreógrafa

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Palma

La liturgia de la Assumpció de Muro ha inspirado un proyecto de danza contemporánea y creación sonora, El Vol Màgic. Una acción artística impulsada por la bailarina y coreógrafa Mar Aguiló y el músico y antropólogo Txema González que tendrá lugar en la Església de Sant Joan Baptista de Muro el próximo sábado día 15, a las 20 horas.

Documentada en Mallorca desde el siglo XIII, la fiesta de la Assumpció conmemora el tránsito y la elevación de la Virgen María al cielo. Alrededor de la Mare de Déu dormida, numerosas iglesias de la isla construyen cada 15 de agosto un rico dispositivo ritual que integra arquitectura, música, ornamentación y liturgia. Esta tradición viva ha sido el punto de partida del proceso de investigación de El Vol Màgic, que explora las relaciones entre sonido, cuerpo, espacio y ritual.

«Esta acción nace de una invitación muy especial de Txema González para volver a colaborar juntos y habitar creativamente la iglesia de Muro el 15 de agosto. A partir de esa propuesta, la pieza se define por la superposición de diferentes capas de creación que dialogan de forma simultánea. Hay una capa espacial y arquitectónica monumental; una capa sonora viva protagonizada por la electrónica de Txema y el virtuosismo del organista Rafel Riera; y una capa tradicional ineludible, impregnada por la liturgia de ese día», explica Aguiló, quien ha estado al frente del Palma Dansa en los últimos tres años.

El cuerpo se expone por completo para trascender su propio peso y volar

Según Aguiló, El Vol Màgic funciona «casi como un ejercicio de estudio: coloco mi cuerpo entrenado desde la danza clásica, con todo ese bagaje de 16 años en la Compañía Nacional de Danza, en el centro de la grandiosidad de la iglesia para ver cómo me afectan sensorialmente todos estos estímulos, incluyendo la propia mirada del público que nos acompaña. No busco exhibir la técnica clásica, sino olvidarla para que sea la pura materia del cuerpo la que responda. El esfuerzo físico real y la resistencia muscular se funden con la imponente energía del templo y la expectación de los asistentes, convirtiendo el movimiento en un canal de experimentación crudo y honesto. Es una acción donde el cuerpo se expone por completo para trascender su propio peso y volar».

Mar Aguiló

Mar Aguiló / .

La ilusión se ha apoderado en los últimos meses de Aguiló, quien no deja de enfrentarse a desafíos en su carrera: «Me cautiva profundamente entender que esta liturgia y la tradición de instalar los llits son un patrimonio inmaterial único, vivo y arraigado que se lleva celebrando en Mallorca de manera ininterrumpida desde el 1770. Me interesa esta liturgia como un fenómeno de memoria colectiva. Es fascinante habitar el templo el 15 de agosto y dejarme afectar sensorialmente por todo lo que sucede allí: la inmensidad de la arquitectura gótica, el aroma y la presencia de la cama con la Virgen de la Asunción envuelta en toda su vegetación. Lo que me atrae es la relectura de la elevación y el tránsito desde una perspectiva matérica. Me conmueve ver cómo un cuerpo humano, frágil y terrenal, dialoga con esa grandiosidad y con la atención de un público que comparte ese mismo espacio y tiempo y cuya mirada nos afecta en directo».

El proyecto cuenta con la colaboración de Sebastià Riutort, archivero de Muro; Carlos Anguera, responsable del diseño de la especialización sonora y el apoyo técnico; y la Fundació ACA, que ha reforzado el proceso de investigación y documentación. Precisamente fue en la Sala del piano del centro de Búger donde Aguiló y Txema González empezaron a crear la pieza. «De Txema admiro su capacidad para hacer arqueología sonora a través de una mirada absolutamente contemporánea. No es solo un músico excepcional. Su enfoque parte de la antropología, del estudio y el respeto hacia la raíz, lo popular. Tras colaborar juntos en la Galería Kewenig y contar con él en la última edición de Palma Dansa, trabajar de nuevo a su lado es un privilegio porque ambos compartimos la firme creencia de que las disciplinas artísticas deben apoyarse, contaminarse y dialogar entre sí», comenta la bailarina y coreógrafa.

«Este proyecto -añade- apoya de forma directa mi propósito personal. Yo soy de Mallorca, pero he desarrollado el grueso de mi trayectoria profesional en Madrid; Txema ha hecho el camino inverso. Desde que asumí la dirección de Palma Dansa, mi deseo ha sido reconectar con la isla, profundizar en la identidad y en el tejido cultural balear. Y no deja de sorprenderme y de seguir descubriendo esta riqueza patrimonial. La genialidad de Txema es que no inventa desde la nada, sino que rescata esa herencia, la decodifica y la transforma en estímulos vivos. Para mí, bailar sobre su universo sonoro es la mejor manera de mirar hacia la vanguardia contemporánea sin perder de vista nuestra propia raíz».

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