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Magaluf Gallery, una «antigalería» de arte que se nutre del destino turístico

El «antigalerista» mallorquín Mario Suardiaz utiliza en sus exposiciones la arquitectura e infraestructuras de la popular localidad de Calvià

Instalación artística en la playa organizada por Magaluf Gallery

Instalación artística en la playa organizada por Magaluf Gallery / .

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Raquel Galán

Raquel Galán

Palma

Magaluf Gallery se encuentra en una localidad donde lo último que alguien va a buscar es una galería de arte. Sin embargo, el artista e impulsor del espacio expositivo ubicado en la avenida s’Olivera, Mario Suardiaz, se nutre de esta zona vacacional de Calvià popular por su turismo de excesos para dar contenido a su «antigalería», tal como él la denomina.

«No es una galería al uso porque me interesa sobre todo utilizar la arquitectura y las infraestructuras de Magaluf como destino turístico para crear las exposiciones», según detalla. Por este motivo, los artistas a los que ha invitado desde que la abrió hace cinco años han desarrollado proyectos específicos relacionados con el emplazamiento.

El maniquí pintor del artista John Miller en la habitación de un hotel, la última exposición de Magalluf Gallery

El maniquí pintor del artista John Miller en la habitación de un hotel, la última exposición de Magalluf Gallery / Ana B. Muñoz

Contra el 'cubo blanco'

El último ha sido John Miller, a quien la propuesta de Suardiaz le interesó «entre otras cosas porque las galerías convencionales y los museos son lo que llamamos en arte un ‘cubo blanco’, es decir, un entorno neutro perfecto. A mí ese tipo de espacios me atraen menos que exponer en un lugar que tenga una función y esté conectado, que no pretenda aislarse del resto del mundo», explica el artista.

El escenario escogido para su maniquí pintor fue la habitación de un hotel típico de paquete turístico, donde una pared tenía enmarcada la expresión ‘Good vibes’ (buenas vibraciones). «Era una oportunidad para hacer un guiño humorístico, por lo que se me ocurrió que el niño pintor crease un cuadro totalmente negro, que es todo lo contrario a las buenas vibraciones de un destino como Magaluf», compara.

En los últimos años la localidad turística intenta mejorar su imagen con iniciativas culturales, aunque esta antigalería no quiere contribuir a ello, sino «utilizarla para quitar al arte sus pretensiones de nobleza o superioridad», destaca Suardiaz.

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