Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Shadow Light One, la máquina patentada por mallorquines que permite tatuar completamente a oscuras

Roberto Fuentes, con más de veinte años en la escena electrónica, y Raquel Sánchez buscan revolucionar el sector con un sistema que reduce el desperdicio de tinta

Roberto Fuentes, creador de Shadow Light One

Ana B. Muñoz

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Palma

Con más de dos décadas dedicadas a la música electrónica en Mallorca, Roberto Fuentes ha dado un giro inesperado hacia un sector completamente distinto: el de la tatuación. DJ, profesor de mezcla con vinilo y CEO de SenseBeat Group, acaba de patentar Shadow Light One, un dispositivo que permite tatuar en completa oscuridad, desarrollado junto a Raquel Sánchez, co-creadora del proyecto.

Roberto Fuentes y una versión en fase beta de su invento

Roberto Fuentes y una versión en fase beta de su invento / Ana Belén Muñoz Martín

El invento, ya publicado por la Oficina Española de Patentes y Marcas, cuenta con tres tipos de luz, cálida, ultravioleta y estándar, además de control por voz y un sistema pensado para reducir el gasto innecesario de tinta durante el proceso. Fuentes explica el origen de la idea: "Nos sorprendimos de que nadie lo hubiese inventado todavía". Según defiende, trabajar sin la iluminación tradicional evita distracciones tanto para el tatuador como para el cliente, y se muestra convencido del potencial del proyecto hasta el punto de lanzar una propuesta muy concreta: "Queremos tatuar a Marron en El Hormiguero en una sala a oscuras".

Sostenibilidad y precio

Uno de los puntos que más destaca Fuentes es la reducción del desperdicio de tinta, que en su experiencia puede llegar a rondar el 80% en los procesos habituales. "Queremos que nuestro invento sea útil a nivel de sostenibilidad y evitar malgastar tinta de manera innecesaria", señala. En cuanto al precio, todavía no hay una cifra cerrada, ya que dependerá de los fabricantes con los que finalmente trabajen, aunque apunta que podría moverse entre los 400 y los 600 euros: "Nunca inventaría algo que fuera inalcanzable".

Roberto Fuentes y su mesa de DJ

Roberto Fuentes y su mesa de DJ / Ana Belén Muñoz Martín

Pese a este nuevo proyecto, Fuentes insiste en que el tatuaje no es su especialidad principal, aunque cuenta con formación en la disciplina y se inclina por un estilo realista, con trabajos como un retrato de su perro o uno de Leonardo DiCaprio, que considera de los más complicados que ha hecho. Su verdadero terreno sigue siendo la música: imparte clases de DJ que, según cuenta, dejan un buen sabor de boca entre sus alumnos, algunos de los cuales llegan al último día con ganas de que no termine el curso. Además, dirige el espacio Miniclub, conocido como "el Barbero", situado en la Lonja, donde también defiende el valor del vinilo frente a las nuevas herramientas digitales, convencido de que dominarlo sigue marcando la diferencia entre un buen DJ y uno excelente.

Aunque su nombre suene más asociado a las pistas de baile que a las agujas, Fuentes defiende que la técnica es la que marca la diferencia en cualquier oficio, y confía en que Shadow Light One pueda convertirse en una herramienta habitual en estudios de tatuaje dentro y fuera de la isla, aportando algo que, según él, la industria llevaba tiempo necesitando sin saberlo.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Cultura
Tracking Pixel Contents