Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Neivi Martínez: “La canción y la ópera son dos lenguajes distintos, pero ambos buscan emocionar”

La soprano germano-mexicana debuta estos días en Mallorca con Divina locura, un recital junto al pianista Alfredo Oyagüez en el que juntos recorren diferentes estilos y épocas, siempre con el amor como eje argumental

Neivi Martínez, soprano

Neivi Martínez, soprano / MANU MIELNIEZUK

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pere Estelrich i Massutí

Pere Estelrich i Massutí

Palma

¿Qué descubrirá el público en esta su primera visita a la isla?

Divina locura es un viaje por distintas emociones humanas. Comenzamos con un amor idealizado, el de Mozart y Beethoven y terminamos con las grandes heroínas del bel canto italiano, mujeres que viven la pasión hasta el límite. Entre ambos extremos aparecen también lieder y páginas de opereta vienesa.

El programa combina muchos estilos diferentes. ¿Era esa la idea desde el principio?

Sí. Me gusta mostrar todas las facetas de mi voz. En un mismo recital convivimos con el lied, la canción tradicional, la opereta y la ópera. También incluimos varias piezas de mi último trabajo discográfico, Art Songs of the World. Creo que un concierto puede ofrecer un recorrido muy variado sin perder su unidad.

¿En qué se diferencia cantar una canción de concierto, un lied, de interpretar un aria de ópera?

La canción de concierto exige una mirada mucho más íntima. Todo sucede en pequeños matices, en el color de la voz y en la palabra. Es un trabajo muy introspectivo. En cambio, el bel canto incorpora una mayor ornamentación y un despliegue vocal que requiere una gran preparación técnica y física. La canción y la ópera son dos lenguajes distintos, pero ambos buscan emocionar.

El recital termina con algunas de las páginas más exigentes del repertorio.

Así es. Bellini, Donizetti o Verdi representan el momento culminante del programa. Son obras que permiten mostrar toda la expresividad de la voz y recorrer un amplio abanico de emociones. La locura que da título al concierto no es solo un recurso teatral, simboliza esos momentos en los que el amor rompe cualquier límite.

Comparte escenario con Alfredo Oyagüez ¿Cómo ha sido el trabajo conjunto?

Ha sido una experiencia magnífica. Apenas hemos tenido unos días de ensayos, pero la conexión surgió desde el primer momento. A veces eso ocurre entre músicos: encuentras un lenguaje común casi de inmediato. Cuando esa comunicación aparece, todo fluye de una manera muy natural y la música adquiere otra dimensión.

El programa recorrerá varios escenarios de Mallorca.

Sí, y eso nos permitirá seguir creciendo en cada concierto. Cada actuación aporta algo nuevo y el recital va madurando con el contacto directo con el público. Comenzamos ayer en Son Marroig, continuaremos el sábado 11 de julio en la Fundación Miró, el domingo 12 de julio en el claustro de Sant Francesc de Sineu y cerraremos esta primera gira mallorquina el 18 de julio en las Bodegas Santa Catarina de Sencelles. Mi deseo es que los asistentes no solo escuchen un programa de grandes obras, sino que vivan un recorrido emocional que los acompañe mucho después de abandonar la sala.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Son
  • Cultura
  • Trabajo
Tracking Pixel Contents