Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Premio Diario de Mallorca en la categoría de Cultura

Lorenzo Santamaría: “Este premio es como si me dieran un poco de gasolina, para seguir tirando”

El cantante, que esta misma semana publica nuevo disco, un directo grabado en el Auditorium de Palma, confiesa que le "encantaría hacer un dueto con Maria del Mar Bonet"

Lorenzo Santamaría, en la tienda de discos Xocolat

Lorenzo Santamaría, en la tienda de discos Xocolat / Bernardo Arzayus Pereanez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Palma

En la pandemia empezó a pensar en la despedida, y desde entonces su gira se ha convertido en “infinita”, como la de Dylan (‘Never Ending Tour’).

Estaba convencido porque consideraba que había un futuro negro, no solo para mí, sino para todos, y dije: “venga, vamos a hacer una gira de despedida”. Pensé en un primer concierto en Santa Maria, por aquello de acabar donde empezó todo, y luego ya comenzamos con los teatros, el espacio ideal por el tipo de rollo que hago.

¿Cuántos bolos suma desde su despedida en Santa Maria?

Más de 50 conciertos en España y un par en Latinoamérica. “Collons”, son muchos, porque yo me quedo muy cansado, de todo lo que rodea el concierto: el viaje, los nervios de la actuación… El concierto es fantástico, porque la gente te ayuda, pero cuando acabas estoy un día que no puedo… Y volver a coger avión, tren o coche… eso es lo que más me fastidia a mi edad.

¿Siente que vive una Tercera Juventud?

Sí, y tanto. Lo vintage, el revival, funciona, y la gente se mueve, va a los conciertos, y eso hace que la Tercera edad, esta tercera época de la vida, vaya bien. Yo lo hago con mucho gusto.

Qué loco”, dirán algunos. En vez estar con sus nietos tranquilamente en el sofá prefiere brincar sobre un escenario.

No tengo nietos (risas) pero pronto seré abuelo si todo va bien. Es cierto lo que dices, sería lo lógico, pero solo pensarlo ya me enfado. No me veo viendo la tele o yendo al café a jugar al ‘truc’, creo que eso nunca lo haré. Siempre estaré en movimiento, que no significa cantando. Algo tengo que hacer, no sé estar parado.

Se dice que la música es una herramienta terapéutica: estimula la memoria, nos hace más jóvenes, nos libera del estrés…

Cierto. El otro día me olvidé de una frase de una canción que he cantando durante 50 años, y me alarmé. Dije: “hey, el alzheimer se está acercando”. Afortunadamente no sucedió más, no he vuelto a olvidarme en ningún otro concierto. Quiero pensar que fue un pequeño lapsus.

El músico Lorenzo Santamaría

El músico Lorenzo Santamaría / Bernardo Arzayus Pereanez

¿Cómo le gustaría ser recordado al autor de ‘Para que no me olvides’?

Como una buena persona.

¿Ese monstruo llamado industria siempre le ha tratado bien?

Las compañías de discos te dicen: “bueno, vale, si quieres hacer esto, hazlo, pero yo no estoy muy de acuerdo”. ¿Sabes qué significa eso? Que no hay presupuesto, que no rascarás bola. “Pero tú haz lo que quieras, es tu vida”. Eso sí lo he escuchado muchas veces en mi vida profesional.

Usted no deja de sorprender. Ya octogenario presenta su primer disco en directo.

Sí, con la segunda actuación en el Auditorium (el pasado mes de marzo) pensamos, ya que estaba lleno y la gente estaba muy contenta, que lo suyo era grabarlo en directo. Y así lo hicimos. 80 aniversario, en directo, ¿suena bien no?

¿De quién se acordará cuando recoja su premio?

No lo sé, yo siempre improviso, pero es verdad que en este largo viaje se ha ido mucha gente que quería, han desaparecido. No podría citar solo a uno.

¿Llegará el día en que el oficio de músico se dignifique?

Hay una diferencia entre el cantante y el músico. La figura del músico no está suficientemente reconocida. La gente ve una cara y escucha una voz pero cuando son cinco o seis músicos ya es otra historia. Las actuaciones en directo también han disminuido. Cuando yo empecé éramos mil grupos, y todos teníamos trabajo, y vivíamos de la música. Ahora vuelve a haber una barbaridad de músicos, pero ¿cuándo tocan?, ¿una vez al mes? Nosotros tocábamos cada día. En este sentido el músico de hoy vive en la precariedad.

¿Qué sentimientos afloran con la concesión de un Premio Diario de Mallorca?

Es un premio que me estimula, y hay que agradecer que me lo den estando vivo, porque la mayoría de homenajes y premios te los dan cuando estás muerto. Lo podré disfrutar. Es como si me dieran un poco de gasolina, para seguir tirando.

La empresa Hormort, el equipo de baloncesto Azulmarino, las Hermanas Oblatas, los arqueólogos Mateu Riera y Helena Kirchner y el payés Jaume Tous son los otros galardonados de este año. ¿Con quién encuentra más afinidades?

Me hubiera gustado ser arqueólogo, soy un enamorado del deporte y estoy arraigado a mi tierra, al campo.

¿Qué futuro le depara a nuestra tierra?

Da un poco de moral ver que aun hay gente joven que se dedica al campo, pero son muy pocos. Los productos de Mallorca son muy buenos y eso hay que cuidarlo, conservarlo y promocionarlo fuera de nuestra tierra.

Nadie es profeta en su tierra salvo Lorenzo Santamaría. ¿Se siente querido por los mallorquines?

Siempre, aunque esto es muy relativo. Hay gente que te sigue y otros que pasan de ti. Siempre he admirado a Serrat como cantante y como poeta, pero también he leído críticas hacia él. Cosas de las redes sociales de hoy, donde se escriben paridas desde el anonimato.

¿Cuál ha sido el último grupo con el que ha enloquecido?

Yo siempre he sido de Ray Charles, Jim Morrison, Al Jarreau… Ja t’ho Diré es otro grupo que me encanta, su primera época es brutal…

¿En qué ha ganado su voz en los últimos tiempos?

Hay quien me dice que canto mejor ahora que antes. En mis primeros discos cantaba altísimo, tenía que demostrar que cantaba alto y fuerte. Ahora no, es otra historia, la voz está más asentada, pero también tengo que ensayar más. Con la edad la voz va bajando, y tengo que darle caña para llegar a las notas que hace 15 años llegaba perfectamente.

Físicamente le veo hecho un chaval.

Lo llevo bien. Casi siempre acabo los conciertos con un par de rock’n’rolls. Y te prometo que yo seguiría. Cuando ves al público en pie te da una adrenalina que te cagas. Seguiría un cuarto de hora más. Eso sí, cuando acabo y estoy en el camerino necesito una ambulancia para volver a casa. No puedo dormirme hasta las 5 de la mañana.

¿Con quién le gustaría hacer un dueto y nunca se ha atrevido a pedírselo?

Con Maria del Mar Bonet, me encantaría. Lo intenté hace muchos años, con una canción de Toni Morlà, ‘Quatre estacions’, pero ella tenía mucho trabajo y no pudo ser.

Recientemente ha colaborado en el nuevo disco de Psiconautas.

Estoy encantado de haber cantado con ellos ‘Una canción’, que así se llama el tema con el que colaboro. Alberto Vizcaíno es un buen compositor.

Socio de honor del Real Mallorca, ¿cómo ha encajado el descenso a Segunda?

No he ido al campo todo lo que me hubiera gustado, porque en la grada en invierno, gritando, me afecta la voz, pero sí he seguido toda la temporada y hasta el último momento confiaba en que no descendería. Me sabe muy mal pero el año que viene volveremos a subir.

Soy sincero y yo no me veo de aquí a tres o cuatro años haciendo una actuación de casi dos horas”, me confesó hace tres años.

Sorpresas que te da la vida. No me lo esperaba, pero pasados tres años me doy cuenta que sí puedo.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Gente
  • Cultura
  • Tierra
  • gasolina
  • Directo
  • conciertos
  • Trabajo
Tracking Pixel Contents