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Nacho Duato: “Que una presidenta tan maravillosa como la de México tenga que soportar las estupideces de Ayuso… ¡me muero de vergüenza!”

El bailarín y coreógrafo llega al Auditorium de Palma, este viernes al frente de su compañía, con cuatro de sus piezas más icónicas

"En Madrid me han cancelado entre 10 y 12 espectáculos por meterme con la señora Ayuso y los fascistas, pero no me importa nada. Nunca me pienso callar", espeta

Nacho Duato

Nacho Duato / ANATOLY MALTSEV

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Palma

Regresa a Palma con cuatro de sus coreografías más aplaudidas ¿Qué buscaba al seleccionar estas piezas?

Acabamos de empezar en la academia, solo llevamos tres años, de modo que tenemos ocho coreografías nada más. Tampoco tenemos mucho presupuesto así que tenemos que coger las coreografías que lleven menos decorado y tal. El programa que se verá en Palma está muy bien.

Empecemos por Gnawa, coreografía marcada por los sonidos españoles y norteafricanos.

Gnawa es una coreografía con música del Magreb que toma su nombre de una especie de fiesta que hacen en el desierto. A mí me gustan mucho los ritmos africanos, me encanta África. Recientemente he llegado de El Chad, donde hay una fundación con la que ayudamos a niños con polio y parálisis. También he estado en Sierra Leona, conviviendo un mes con los niños soldado.

Sin salir de África llegamos a ‘Liberté’.

En Palma presentaremos un extracto de esta pieza, de 13 minutos de duración, con música de Toto Bissainthe, una cantante protesta de Haití que tuvo que exiliarse y a la que encontré en París. Aborda la esclavitud y el racismo. Son canciones que los esclavos de Sierra Leona cantaban en las barcazas rumbo a las costas de América y Haití.

La segunda mitad del espectáculo estará dedicada a L’amoroso y Na Floresta.

La primera es con música del Siglo de Oro español y la segunda está dedicada a la selva del Amazonas. ¿Te acuerdas cuando Sting criticaba la deforestación del Amazonas? Pues fue en ese momento cuando decidí dedicar algo a esta selva, con música de Villa-Lobos y arreglos de Wagner Tiso.

¿Cómo vive el reencuentro con estas coreografías tan icónicas?

Es muy bonito porque hacía mucho que no se bailaban, unos quince años aquí en España. Se han ido bailando por todo el mundo porque yo las he ido reponiendo en muchas partes con distintas compañías. Pero aquí en España no se bailaban. A mí me emociona ver a estos jóvenes que no habían nacido cuando se estrenaron estas piezas, verles bailar coreografías de hace más de 30 años.

¿Qué espera de las nuevas generaciones de bailarines?

La gente joven siempre es maravillosa, y cuando te gusta la danza... En la compañía no se habla por teléfono, está prohibido el móvil, escuchan música, están seis horas trabajando con el cuerpo, corrigiendo… Es otro tipo de personas, cualquiera que se dedique a la música, el piano, el canto o el baile, se diferencia mucho de esa otra gente que está todo el día con el móvil y jugando a la PlayStation. A pesar de todo yo creo en los jóvenes y espero que cambien las cosas.

¿Qué ve en los ojos de sus jóvenes bailarines?

Me llevo muy bien con ellos, en mi vida me he enfadado con nadie. Les gusta bailar mis ballets. Tenemos mucho éxito. A uno le respetan cuando el trabajo es bueno y tiene éxito. Cuando ven la respuesta del público, me lo dan todo.

¿Para qué sirven las nuevas tecnologías en la danza?

Yo no uso nuevas tecnologías. Tenemos nuevos móviles en las luces y mesas de sonidos, pero no me gusta nada incluir tecnología, como vídeo, efectos, hologramas... Me gustan los ballets que se puedan bailar en la plaza del pueblo.

La danza es una de las pocas artes que sobrevivirá a la IA.

Habrá también IA en danza, como la hay en otras partes, pero no se puede comparar, claro. A mí no me gusta nada la IA, pero si se usa bien, está bien. El otro día un sobrino mío me felicitó mi cumpleaños por IA: “Han pasado tantos años, la vida por delante...” Y le dije: muy bien, pero ahora felicítame normal y corriente. “Felicidades tío Nacho”, me soltó, y ya está (risas). A mí no me hace ninguna gracia el IA. No me hace ninguna gracia ver a Putin vestido de bailarina, bailando con Trump y Abascal. No se puede jugar con algo tan serio.

¿Cómo soporta Nacho Duato estos tiempos en los que la dignidad humana está bajo amenaza?

He hecho muchas coreografías denunciando cosas que atañen a la sociedad: sobre la tortura, los atentados de Atocha… incluso Jardí tancat, que la hice el año pasado en el Auditorium, sobre el campesino que se queda en su terruño, porque no quiere ir a la ciudad, y vivir de la lluvia y de la tierra, también es una reivindicación, sobre la España vacía. Yendo a la pregunta, llevo estos tiempos fatal, cada vez peor. Siempre ha habido guerras pero con este hijo de puta en la Casa Blanca, acatando órdenes de un genocida como Netanyahu, pues qué íbamos a esperar. En lo que llevamos de siglo Estados Unidos ha matado a 38 millones de personas solo por las sanciones. No solo se les mata con una bomba, también de hambre, inanición, falta de medicamentos, de hospitales… Es tremendo que todo esto ocurra.

El bailarín y coreógrafo Nacho Duato

El bailarín y coreógrafo Nacho Duato / MORELL

¿Qué les diría a quienes, como Timothée Chalamet, afirman que la danza y la opera “ya no le interesan a nadie”?

La danza y la ópera, en España, interesan a muy pocos. Nadie sabe cómo se llama la nueva directora de la Compañía Nacional de Danza. No hay subvenciones, cada vez hay más burocracia, no hay compañía estable ni de danza, ni de ópera, ni de drama, como el Piccolo Teatro di Milano, la Royal Shakespeare Company, la Opera de Paris, la de Milán o mi teatro en Rusia, el Mijailovski. El otro día, cuando me felicitaban por el Día de la Danza, les decía que más que felicitaciones nos tendríamos que dar el pésame. Yo cogería una procesión de bailarinas, todas con velos negros y unas lloronas detrás. No hay danza y no les interesa para nada.

¿Qué sigue alimentando su pasión, su interés, después de tantos años de batalla?

A mí me gusta mucho la música, hacer ballets. En Madrid me han cancelado entre 10 y 12 espectáculos por meterme con la señora Ayuso y los fascistas, pero no me importa nada. Nunca me pienso callar.

Hablando de la presidenta de la Comunidad de Madrid, hace unos días le dedicó un comentario en redes: “¡Qué vergüenza el viaje de la sra. Ayuso a México! ¿Pero dónde se creía que iba”, escribió.

Que una presidenta tan maravillosa como Sheinbaum tenga que soportar las estupideces de Ayuso… me muero de vergüenza. Reivindicar a Hernán Cortés, ese genocida, que ni lo quería Carlos I, ni México cuando se murió… y que vaya Ayuso y quiera una misa (risas). Yo creo que es una analfabeta, y una persona mala.

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