Entrevista
Paula Ramos, escritora: "Hay la creencia de que una mujer empoderada no puede enamorarse, y no es así"
En 'Maldecir el amor', la última novela de la autora, Cupido se convierte en una mujer chic, poderosa y vestida de rojo para desmontar prejuicios sobre el amor romántico
Alba Cargol, escritora: "A la gente que dice 'porno de hadas' le animaría a leer romantasy"

Paula Ramos firma su libro en Barcelona durante el día de Sant Jordi. / Marc Asensio Clupés
Judit Bertran
Paula Ramos viste el amor de rojo, literalmente, en 'Maldecir el amor' (RBA Lit), su última novela. La autora regresa a la comedia romántica con una historia que juega con el antirromance, la magia y las referencias a los 2000 para seguir a Anne Prescott, una mujer a punto de cumplir los 30 que tiene su vida bajo control y que, paradójicamente, no cree en el amor. Pero todo cambia cuando, tras maldecirlo, se le aparece Miss Fire, una Cupido moderna, estilosa y vestida con sus zapatos de tacón rojos, dispuesta a demostrarle que enamorarse no significa cortarse las alas.
'Maldecir el amor' es una historia que juega un poco con el antirromance con una protagonista que no cree en el amor.
Dentro de las historias románticas, ahora hay muchísima novedad, mucha rom-com y muchas propuestas. A mí me apetecía escribir una comedia romántica divertida, de esas que lees con una sonrisa, con alguna carcajada, pero que tuviera un toque original. Quería tratar el amor desde la perspectiva de una persona que no cree en él y que, de repente, se encuentra con que el amor le estampa la realidad en la cara. Enseguida me vino la idea de que se le apareciera Cupido, pero cuando dices Cupido te viene a la cabeza el angelote con alas, regordete, tipo bebé. Y pensé: no, el amor tiene que ser una mujer súper estilosa, muy a la moda, vestida de rojo, porque yo relaciono el rojo con la pasión y el amor. Así surgió Miss Fire, y Anne vino de la mano.
¿Una referencia a 'El diablo viste de Prada'?
Sí. Yo me la imaginé como Miranda Priestly, la protagonista de 'El diablo viste de Prada'. Tiene ese rollo en el físico y en que viene un poco a revolver la vida de Anne, pero también hay muchas referencias a las rom-coms de los 2000 durante toda la historia, que creo que a todas nos encantan. Y claro, Cupido tenía que ser una fanática de esas películas.
El amor nunca tiene que estar reñido con tener alas. Puedes estar súper enamorada y tener tus ideas, tu profesión, tu vida y tu independencia"
Anne no cree en el amor y defiende mucho su independencia. ¿Querías representar de alguna manera el empoderamiento femenino?
Sí, se trata ese tema. Una de las ideas de Anne es que, si te enamoras, ese empoderamiento se te va. Ella tiene muy idealizado cierto tipo de mujer empoderada. Pero Miss Fire le plantea que hay muchas formas de sentirse empoderada. Creo que el amor nunca tiene que estar reñido con tener alas. Puedes estar súper enamorada y tener tus ideas, tu profesión, tu vida y tu independencia. Y ser una persona empoderada tampoco significa tener muchísimos ceros en el banco ni estar en una profesión concreta. Puedes tener tu propia vida, como la madre de Anne, estar enamorada y sentirte empoderada. A veces se interpreta que una mujer empoderada no puede estar enamorada, y eso no me gusta. No tiene por qué ser así.
¿Se identifica más con Cupido o con la protagonista?
Yo soy más Miss Fire. Siempre he sentido que el amor es el motor del mundo. No sé ni por qué, porque también he tenido desengaños amorosos, pero creo mucho en el amor.
¿Cómo fue buscar ese elemento diferente dentro de la rom-com, saliendo un poco de la tendencia?
Yo, cuando escribo, escribo lo que me apetece. No digo que esté mal seguir tendencias, porque habrá gente que diga: "Ahora se llevan las distopías, me apetece subirme al carro". Pero yo, además de escritora, soy muy lectora. Y como lectora, a veces tengo la sensación de estar leyendo la misma historia una y otra vez, solo con cambio de escenario o de nombres. Y al final eso aburre un poco. Entonces también nace de esa necesidad lectora de decir: quiero algo diferente. Y eso es lo que he intentado hacer.
Siempre voy a escribir lo que me apetezca, y ahora mismo me gusta mucho buscar la originalidad"
En su última bilogía también se asomaba el componente mágico, y aquí también lo vemos. ¿Forma parte de tu voz literaria?
Es verdad que en mis últimas tres novelas ha estado ese componente. Podría decir que ahora mismo es algo que estoy buscando. En mis novelas anteriores no estaba tanto; algunas tenían algo más cercano a la fantasía, pero las últimas románticas no tenían ese toque. Pero siempre voy a escribir lo que me apetezca. Ahora mismo me gusta mucho buscar la originalidad y que la gente me diga: "Dentro de todas las rom-coms que hay, he leído esta historia y me parece muy original". Eso me gusta mucho.
Ahora estás teniendo mucho reconocimiento con esta última novela. ¿Cómo afrontas estar en un momento tan importante dentro de la romántica nacional?
No lo pienso. Prefiero estar ya metida en mis nuevas historias. Cuando mi editora me dijo que íbamos a segunda edición a la semana, mi primera respuesta fue: "¿Es verdad? ¿Es en serio?". Y cuando me dijo que sí, le pregunté: "¿Esto es bueno o no?". Soy así. Estoy muy agradecida de poder seguir escribiendo, y además escribiendo lo que quiero. También estoy muy agradecida por las lectoras que tengo, que son un amor. Me encanta que me vayan leyendo y me vayan contando cómo lo viven. Estoy en una lectura conjunta de 'Maldecir el amor' y me lo estoy pasando genial. Más que pensar en el 'petardazo', pienso: qué comunidad tan guay tengo. Ojalá con las siguientes historias se lo pasen igual de bien.
¿Hay alguna anécdota que recuerdes de mientras escribías 'Maldecir el amor'?
Con esta novela nos han pasado muchas cosas de señales. Y digo 'nos' porque también le pasaba a mi editora. Por ejemplo, un día mi editora estaba en una presentación y me mandó una foto de una cafetería donde había un teléfono rojo colgando del techo como decoración. O estaba haciendo 'scroll' y de repente me salía algo todo en rojo, con frases como "todo al rojo", y parecía que el universo te estaba hablando. También volvió 'El diablo viste de Prada', que justo anunciaron novedades cuando yo ya estaba terminando la novela. Fue como una señal del universo.
Ahora que mencionas el teléfono rojo, ¿qué querías que representara? ¿Es una manera de contactar con Miss Fire, quizá un nexo entre la magia y el mundo real?
Sí, es una forma de comunicarse con ella. No tiene un simbolismo muy profundo, pero sí fue una idea que pensé que le pegaba muchísimo. Podría haber puesto que Miss Fire se comunicara por teléfono móvil y ya está, pero ella es tan chic, tan ella, que le pegaba un teléfono con personalidad. Además, hay una escena en la que Anne está encerrada en un sitio y ese teléfono aparece. Miss Fire es una mujer muy ocupada, una 'business woman', y como ve que Anne está siendo dura de roer, le deja ese nexo para comunicarse con ella cuando lo necesite. Anne, por supuesto, lo ignora, pero en situaciones de emergencia el teléfono aparece. Fue un componente divertido que daba mucho juego. Y sí, al final se ha convertido casi en un sello de identidad de la novela.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Informe Fènix sitúa a Baleares como uno de los grandes ejemplos del modelo económico que 'empobrece' a la población pese al crecimiento
- Los policías que auxiliaron a la joven en Son Gotleu: 'Nunca habíamos vivido una situación tan al límite
- El hombre más buscado de Mallorca, en la red de Zapatero
- El Mallorca prepara una revolución para regresar a Primera
- Rescate a siete pisos de altura en Palma: «Cuando los policías me salvaron fue como si la vida me diera otra oportunidad»
- La transformación de una escuela de la República de Palma en viviendas: 'El gran desafío fue vincular dos mundos
- El jardín secreto que Jeannine Cook desea legar a Palma: 'Lo siento como un ser vivo en evolución
- El portavoz del nuevo Sindicat de Llogateres de Mallorca: «Es complicado pedirle a un propietario que ponga el piso en alquiler o que lo ofrezca a un precio razonable»