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Patti Smith también se enamoró de Mallorca, donde se entregó a Chopin, Miró y un abarrotado Teatre Principal de Palma

En 2008 actuó dos noches en el teatro palmesano, en el que se paseó por la platea y la gente bailó en el patio de butacas

Palma

La musa del underground, la madrina ilustrada del punk, amiga íntima de Bob Dylan, quien delegó en ella para que recogiera su Nobel de Literatura en 2016, quedó hechizada por Mallorca la primera vez que la visitó. Desde entonces ha mantenido una estrecha relación con la isla, donde ha actuado, triunfado, exhibido sus fotografías e interesado por otros ilustres que conocieron Mallorca antes que ella, como Chopin o Miró.

El amor de Patti Smith por Mallorca empezó a fraguarse en 2008, cuando interpretó sus clásicos en un entregado Teatre Principal de Palma, dos noches, con las entradas agotadas semanas antes de su actuación, como cabeza de cartel del festival Alternatilla, todavía en activo, con Ana Espina al frente de la promotora Fonart. Sonaron ‘People have the power’, Redondo Beach, Kimberly, Gloria y otros éxitos. Interpretó a Neil Young y a Van Morrison. Correteó por la platea. Y la gente bailó en el patio de butacas. Sus fotografías también pudieron contemplarse en la Fundació Miró, 33 imágenes en total, en blanco y negro, en impresiones sobre gelatina de plata; derrochó simpatía en la desaparecida Literanta de Palma, donde firmó libros y otros objetos; y sus dotes para el recitado quedaron más que demostradas en la celda de Chopin, en la Cartoixa de Valldemossa, donde ensalzó a Allen Ginsberg y William Blake.

«Me gusta mucho ver los lugares de trabajo de los artistas», confesó tras entrar en el taller de Joan Miró, donde hizo alguna fotografía, durante una rueda de prensa que concluyó cogiendo su guitarra y poniéndose a cantar para alegría de sus seguidores.

Patti prometió volver y cumplió su promesa, en 2010. En esa ocasión actuó en los jardines del Palau dels Comtes d’Aiamans, en Lloseta. “Sonaron las de casi siempre, las obligatorias. Del Till Victory que abrió al Rock n´ roll nigger + Gloria final. Por supuesto, la alegre y sincopada Redondo Beach, la pegadiza Because the night o la sentida Gloria (esta vez completa), introducida con una declaración de amor al mundo, y a Mallorca. Pissing in a River, y Free money, donde rugió y fue Jim Morrison. People have the power, puño en alto. People Who Died, dedicada a los que no están: familiares, Lorca, Mapplethorpe, Chopin, Juana de Arco o Ramones. También, Dancing barefoot o Beneath the Southern Cross, esta para Kurt Cobain. Play with fire de los Stones, que ella ejecutó mucho más lánguida. Y prestadas de Jim Carroll o Tom Verlaine”, escribió sobre aquel concierto Carles Mulet para Diario de Mallorca.

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