Pitxorines: «Nos emociona aportar algo a una sociedad globalizada que pierde sus raíces»
El septeto que revolucionó la escena mallorquina con su primer disco publica nuevo álbum, ‘Sa falda girada’, nueve canciones que combinan tradición y contemporaneidad, y en las que colaboran Miquela Lladó, Judit Neddermann, Roger Pistola y Tomeu Payeras

Bel Miquel Cazorla, Sílvia Rechac Font, Aina Tramullas Cerdà y Maria Adrover Fullana, cuatro de las siete Pitxorines, en Ca n’Oleo, en Palma / Gabriel Rodas Oliver
Pitxorines da un paso al frente con Sa falda girada (Blau, 2026), su segundo disco, la banda sonora de una Mallorca que desaparece, un homenaje a los antiguos oficios artesanos de una isla, la del turismo desbordado y la que da la espalda a su identidad, con la que confiesan no llevarse bien: «La identidad de ca nostra se está perdiendo y desdibujando».
«Ninguna de nosotras se dedica a estos oficios artesanos, ni sembramos ni tampoco cuidamos del ganado, pero eso no significa que no podamos cantar estas canciones» como una manera de «mantener vivo este vocabulario», han señalado hoy cuatro de las siete Pitxorines en Ca n’Oleo, el lugar escogido para la presentación de su nuevo álbum.
«Nos emociona aportar algo a una sociedad globalizada que pierde sus raíces y en la que todo está mecanizado», ha confesado Sílvia Rechac Font, piano y voz de una formación que también se ilusiona con la comunidad intergeneracional que se ha creado alrededor del grupo. «Nuestro público incluye desde bebés de 3 meses a personas de 95 años, y hay niñas que juegan a ser Pitxorines», ha añadido emocionada Rechac.
Artesanas de la música
Sa falda girada, en cuya portada aparecen sus madres y abuelas, «nuestros referentes», han afirmado, contiene nueve temas construidos a partir de diversas fuentes de la música popular mallorquina: canciones infantiles, tonades tradicionales, repertorio vinculado a los oficios y materiales procedentes de rondalles y sonades de xeremiers, así como una selección de boleros y una versión de una canción de Pere Garcias, Romanç romaní.
Un disco con el que ensalzan «lo artesano, las cosas hechas a mano, la cotidianidad, los oficios antiguos» y el trabajo y la transmisión de conocimiento de generación en generación ya desde el primer corte, precisamente titulado Oficis.

Cuatro de las siete Pitxorines, en la presentación del disco en Ca n'Oleo / Gabriel Rodas Oliver
«Nos sentimos más artesanas que artistas, unas artesanas de la música», ha afirmado Aina Tramullas, voz y percusión de Pitxorines, que ha apostado por un cuidado diseño a la hora de darle cuerpo al disco, con dirección artística de Marga Salas y Joan Vila, diseño gráfico de Natàlia Suau y fotografías de Núria Sánchez y Gaizka Taro.
Este segundo álbum, que recoge el testigo de Un so qui no es gasta y que llega tras dos años de gira y más de 80 conciertos por toda Balears y Catalunya, es el resultado de una pregunta que se formularon: «¿Qué podemos hacer ahora para seguir haciendo nuestra música y renovarnos al mismo tiempo?». De modo «asambleario» y tras «muchas reuniones semanales» fueron levantando unas canciones que combinan tradición y contemporaneidad mediante arreglos propios, incorporando influencias de la música moderna y una sonoridad actual sin perder la esencia del repertorio original.
«Nuestro primer disco lo grabamos casi sin conocernos. Fue un disco de encuentro. Este ha sido más de consolidarse, ahora nos entendemos y dedicamos jornadas enteras de cuidado entre nosotras, porque tenemos mucha fuerza cuando nos juntamos. También es un disco con el que hemos arriesgado un poco más», han precisado.
Las colaboraciones
La grabación, que duró «4 días y medio, todo en directo», se realizó en los estudios Sonoteque de Miquel Llinàs y Tolo Prats, y contó con la colaboración de cuatro destacadas figuras: Miquela Lladó, en Tira-li cocetes, una canción popular vinculada al juego y a la tradición oral, basada en la repetición y el humor, que conecta con el universo infantil; Judit Nedderman, en Pere Gallerí, relectura de un tema popular infantil que combina humor y una sutil mirada crítica, desde una sonoridad contemporánea; Roger Pistola, en M’esclat de boleros, un diálogo entre boleros del repertorio mallorquín y sonoridades actuales que enlaza estilos y épocas, y Tomeu Payeras, en Sa Ximbomba, canción tradicional vinculada a las fiestas populares, con presencia de gloses y elementos de la cultura oral asociada a la ximbomba.
«Miquela Lladó es un referente para nosotras», han subrayado. «Se lo pasa muy bien y transmite mucha alegría. Es una gran maestra de la música de raíz en un mundo, el de la música tradicional, siempre gobernado por hombres», han añadido.
El inicio de la gira, en Italia
La presentación en directo de Sa falda girada empezará la próxima semana, el martes 28, en Cagliari (Italia). Posteriormente actuarán en el Teatre Principal de Palma (8 de mayo), en el Xàbia Folk de Valencia (9 de mayo), Tradicionàrius de Barcelona (30 de mayo) y La Mirona, en Girona (26 de junio).
Suscríbete para seguir leyendo
- Esta es la única opción que tiene el Mallorca de salvarse en la última jornada
- Educación abre expediente disciplinario a la cúpula directiva del Centro de Tecnificación de Baleares
- Una funcionaria mallorquina que vive en una autocaravana por la crisis de vivienda: 'A los jóvenes como yo no nos queda otra
- Muere un joven motorista en un accidente que obliga a cortar la autopista de Inca
- La directora del Centro de Tecnificación de Baleares no supera la evaluación y será cesada al finalizar el curso
- El Mallorca tiene un pie y medio en Segunda División
- Jaume Català, vecino de Lloseta: “Han enterrado a un desconocido en un nicho de nuestra familia”
- Grupos de motoristas toman la carretera de Valldemosa a Deià y los conductores denuncian maniobras peligrosas