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Miquel Brunet, coautor del disco 'Litteros': “Nadie podrá imponernos la lengua en que queremos hacer el amor”

El músico y productor 'bunyolí' reflexiona sobre el deseo en la cultura catalana con un álbum en el que también han participado Caterina Bibiloni y Guillem Simó

Palma

Descubrir la sonoridad del eros y el deseo en la lengua catalana son dos de las cuestiones que propone Litteros, un disco que recoge el testigo del desaparecido Antoni Artigues ­profesor universitario de Magisterio, rapsoda y activista cultural­ y de otro álbum, publicado hace once años, Ferments, una experiencia multidisciplinaria en la que participaron una veintena de artistas tratando de dar respuesta a una pregunta: ¿tiene Mallorca una identidad sonora?

“Parafraseando a Bob Dylan, la respuesta está en el disco. Ferments evidenció en su momento la sonoridad palpable de una veintena de personas en aquel preciso momento. Ahora, 10 años más tarde, todos sonamos diferente, porque la presión demográfica y cultural es brutal. Pero en aquel triple disco se evidenció el sonido vital de varias generaciones en el año 2015, porque el abanico de edad de los participantes era muy amplio. Y sí, por supuesto que Mallorca tiene una identidad sonora cambiante. En ocasiones se enriquece, y en otras se diluye, pero siempre viva”, reflexiona el músico y productor Miquel Brunet, autor de este Litteros junto a Caterina Bibiloni y Guillem Simó.

Espontaneidad e improvisación

La espontaneidad y la improvisación han vuelto a ser piezas claves en este proyecto, “porque si se piensa lo que se dice, no se dice lo que se piensa”. En las sesiones de Ferments de 2015, Antoni Artigues “vino armado de libros, por la inseguridad de no saber a qué íbamos al estudio, y en qué consistirían las grabaciones del disco, pero inmediatamente se abandonó a la locura de la improvisación colectiva. Y fue espectacular su aportación. Mis carentes y magros conocimientos en literatura (me considero un lector de ensayo), me animaron a profundizar en la literatura que tanto apasionaba a Antoni Artigues, así que este Ferments sería un merecido homenaje a su figura. Por eso busqué refugio en dos especialistas que tomaran el relevo de Artigues: Caterina Bibiloni y Guillem Simó”, confiesa Brunet.

La expresión del deseo en la literatura catalana, desde la Edad Media hasta la actualidad, es la motivación de esta nueva entrega, en la que los textos literarios medievales y contemporáneos de diferentes autores, desde Ramon Llull y Ausiàs March hasta Antonina Canyelles, Guillem d’Efak, Ponç Pons y Marià Villangómez, son empleados como ingredientes sonoros para construir la forma musical. “Más que rendir un homenaje a esos escritores, diría que nos aprovechamos de ellos, para decir lo que tal vez no somos capaces de expresar a pie de calle, o en la intimidad del amor compartido. ¿Quién no quiere decir cosas bonitas, sugerentes, insinuantes a la persona amada? Pero tal vez nuestras habilidades retóricas no siempre están a la altura del momento vivido. Quiero agradecer a Caterina Bibiloni y Guilem Simó, ambos profundos conocedores de la literatura en general, y catalana en particular, sus sugerencias y elección de los autores que aparecen en el disco”, señala Brunet.

Confiesa el pianista y productor, con una larga y brillante trayectoria a sus espaldas, que el proceso de gestación y parto de Litteros no ha sido sencillo, hasta el punto de referirse a él como uno de los discos que más le ha costado hacer. “Al empezar tenía más claro lo que no quería que lo que quería conseguir. Lo que no quería de ninguna manera era que fuesen unos textos recitados con música de fondo. No soporto estas propuestas. Lo que pretendía desde el primer momento era el sonido conjunto, las voces como instrumentos, los textos como motor, y la música como expresión conceptual. Que no hubiera un elemento más importante que el otro, sino una totalidad de sonido”, explica.

“No me interesaba que se entendiese literalmente el sentido del texto original, sino la explosión sonora que se producía al hacer alquimia experimental entre recitadores, autores y músico. Para suerte mía, tanto Guillem Simó como Caterina Bibiloni poseen una capacidad de seducción impresionante en la voz, y cuando cualquier texto sale de sus cuerdas vocales se convierte en un instrumento que sobrepasa lo puramente semántico. Lo que se dice importa, pero cómo suena, emociona. Y si hablamos de deseo, las emociones son imprescindibles. Pero esto tan obvio no se manifiesta aparentemente hasta que sumas las capas sonoras improvisadas, las de mis instrumentos, y las de sus instrumentos vocales. Cuando no sabes a donde vas realmente, el riesgo se convierte en excitación y la adrenalina dibuja un resultado imprevisto. De ahí la dificultad”, añade.

Litteros también es un disco de trinchera, un álbum que lucha en favor de la lengua catalana, “una lengua que está en una fase de amenaza crítica. De hecho ya hemos perdido derechos que están reconocidos en la legislación vigente: la atención sanitaria, la educación en la lengua propia, por ejemplo. Pero si tenemos de antemano una batalla ganada es la de amar, desear y sentir en la lengua que uno quiera. Nadie, nadie, podrá imponernos la lengua en que queremos hacer el amor”.

La presentación del disco ha causado expectación. Agotadas las reservas para los actos de los días 18 y 25 de abril, en los estudios de Ona, en Bunyola, se ha programado otra para el 26 de este mes.

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