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Joana Marcús, escritora: "Estoy en contra de que se infantilice a la gente joven"

La mallorquina está de gira con ‘Los ecos de Jude’, la primera de sus novelas que no había publicado antes en internet. Autora que arrasa entre adolescentes, firmará ejemplares en Palma el 10 de abril

Joana Marcús estará en Palma el 10 de abril firmando 'Los ecos de Jude'.

Joana Marcús estará en Palma el 10 de abril firmando 'Los ecos de Jude'. / Leticia Díaz de la Morena

Montse Terrasa

Montse Terrasa

Palma

Esta novela ha tenido un proceso de escritura diferente a las otras...

Sí, ha sido diferente en el sentido de que hasta ahora había estado cogiendo libros que ya tenía escritos a los 15 o 16 años, los reescribía, me hacía de editora a mí misma de alguna manera, y luego los publicaba con la editorial. Y en cambio este ha sido el primero que he escrito desde cero, que no había estado nunca en Internet, o sea, lo están viendo por primera vez directamente en librerías.

¿Cree que en esta se nota una cierta madurez en describir los personajes, en su evolución?

Me puse el reto a mí misma y es verdad que mientras escribía me noté el cambio, pero sobre todo en la estructura de la historia, porque, claro, en Internet tenías que seguir unas cuantas normas no escritas de capítulo semanal. Tenían que ser capítulos largos, tenía que ser una historia que en cada capítulo tuviera algo interesante, que empezara con un impacto y terminara con otro para que te dieran ganas de leer el siguiente capítulo... Y en esta ocasión ha sido más como una historia pensada para que te la leas seguida.

Creo que esta novela ha sido un despertar de mi yo escritora"

¿Qué mensaje quiere transmitir con esta novela?

Para mí el mensaje ideal sería que al cerrar la novela te dieras cuenta de que no te puedes pasar toda la vida esperando a que te abran las puertas de un camino, o que te guíen, o que te salven, o que te vean, porque ese paso solo lo puedes dar tú misma. Toda la novela gira en torno a Jude a la protagonista, siempre en un papel secundario, siempre esperando que alguien la vea, que alguien le dé una oportunidad, y poco a poco se va dando cuenta de que la única que puede dársela es ella misma, y es ella misma la que tiene que coger las riendas de su vida y abrirse el camino con todo lo que tiene, ¿no? Y creo que sería un mensaje bastante guay para, sobre todo, las personas jóvenes que leen los libros, que todavía tienen, por ejemplo, el amor, las amistades, las familias idealizadas, que creen que necesitan ser salvadas, que se den cuenta de que no, de que no necesitamos ser salvadas, nos podemos salvar a nosotras mismas perfectamente.

Que no se esperen una novela en que todo es romance y felicidad, sino que habla de familias desestructuradas, de gente que no encuentra su lugar en el instituto o que tienen autoestima bajísima.

Sí, a mí me interesaba que dentro del romance, que sí que es verdad que tiene mucha presencia, hubiera otras tramas también importantes. Y que el amor se manifestara en diferentes lazos, no solo en relaciones amorosas, sino también en amistades, en familia, en todas esas relaciones tan complejas que todos tenemos y que no siempre son perfectas. Y también me interesaba que los personajes fueran un poco más profundos de lo que yo tengo habituado, que la protagonista no fuera un personaje creado para que te guste, sino que para que te contara su historia y para que fuera lo más realista posible, dentro de un aspecto en el que es una chica que nunca se ha sentido la protagonista de nada, que siempre que le han dado atención ha sido negativamente. Entonces, claro, cuando alguien la ve por primera vez y se acerca a ella, se cree que ese interés es doble intencionado y se pone a la defensiva. Y creo que ha sido bastante divertido como escritora, pero también como psicóloga, el poder analizar un poquito más profundamente y crear estos personajes tan, eso espero, complejos, dimensionales, que no se queden solo en la superficie de alguien bueno o alguien malo.

Esos ecos a los que se refiere en el título impiden a la protagonista vivir feliz y valorarse. Quizás haya lectores que también los oigan.

Sí, creo que representan dos cosas. Una es la que tú dices, esa vocecilla que parece que a veces tienes dentro de la cabeza, que te dice que las cosas te van a salir mal, que no te pueden pasar cosas buenas, que incluso cuando estás disfrutando de algo tienes la sensación de que no te lo mereces... Todas esas cosas que al final vienen de una baja autoestima o de no creer en ti misma y que tienes que aprender a parar con los años, quizá a abrir paso para que otras más positivas también te animen cuando lo necesitas. Pero también para mí los ecos son las huellas que vas dejando en las vidas de los demás.

No te puedes pasar toda la vida esperando a que te salven, ese paso solo lo puedes dar tú"

¿Hasta qué punto tiene en cuenta al lector cuando escribe?

Cuando escribo es cuando menos pienso en ello. Luego, cuando tengo el primer borrador y lo repaso, ahí sí que quizá tengo más en cuenta a ver quién puede abrir este libro, qué cosas le pueden impactar, qué mensaje quiero dar, y ahí creo que sí que adquieres un poco de grado de responsabilidad, pero a la vez también consciente de que yo siempre he estado muy en contra de que se infantilice a la gente joven. Estoy muy en contra de que los aleccionemos constantemente diciendo tienes que pensar esto, tienes que pensar lo otro. Creo que, en general, con 13, 14, 15 años... incluso más mayores, tenemos muchas cosas ya muy metidas en la cabeza, muy aleccionadas, y estamos un poco cansados de que siempre nos digan cómo pensar o qué hacer. Y a mí lo que me gusta es darles un poco esas herramientas de estas situaciones de la vida que pueden ser tan complicadas, no solo te han pasado a ti, no estás sola, puedes salir de ello y puedes tomar muchos caminos distintos, y de vez en cuando es importante priorizarte.

¿Le ha servido la carrera de Psicología para escribir?

Creo que sí, pero a veces es un poco arma de doble filo, en el sentido de que te puedes poner demasiado técnica o puedes dejarte llevar mucho, porque a ti te interesa el tema, por los procesos emocionales que están pasando los personajes y, claro, también tienes que analizar el momento y si es interesante para un lector, si realmente está aportando algo a la historia, o simplemente estoy yo volviéndome loca con todos los detalles gracias a las herramientas que me ha dado la carrera. Así que creo que ayuda porque inconscientemente tienes mucha más información sobre cómo crear esos personajes, pero a la vez tienes que ponerte un límite en algún momento para que no sea muy abrumador.

Con la novela ya en librerías ¿qué balance hace ahora?

Pues curiosamente la he sentido casi como si fuera mi primer lanzamiento por lo que contaba antes de que es la primera novela inédita. Creo que ha sido como un reto para mí misma, a ver si todavía tengo la habilidad de contar una historia y he descubierto, curiosamente, que lo necesitaba, que claro, me pasé todos estos años escribiendo porque para mí era muy terapéutico, estaba contando quizá no mis problemas literalmente, pero sí que estaba hablando de cosas que me estaban pasando por la cabeza y me desahogaba y creo que llevaba mucha frustración acumulada por no haber podido crear nada nuevo en todos estos años. Entonces, creo que ha sido un despertar de mi yo escritora, por así decirlo, de «vale, necesito hacer estas cosas de vez en cuando, estoy donde debo estar y he elegido la profesión correcta».

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