Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Eduardo Millán enseña el reflejo de su mirada intimista y realista en la galería 6A de Palma

El pintor jerezano inaugura su exposición en el Art Palma Brunch que se celebra el próximo 21 de marzo

Eduardo Millán: "La mirada del artista es algo sumamente importante"

Karla Huízar

Montse Terrasa

Montse Terrasa

Palma

El reflejo del pintor Eduardo Millán (Jerez de la Frontera, 1979) se insinúa en cada una de sus obras, pinturas en las que con gran realismo muestra espacios de su intimidad doméstica, ya sea la reja de una puerta o los azulejos del cuarto de baño. Tras trabajar en el taller de estampación de 6A, el próximo sábado, 21 de marzo, inaugurará en esta galería de la calle Puresa de Palma la exposición Mirar el cristal de la ventana, coincidiendo con el Art Palma Brunch.

Millán, doctor en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, comenzó en la pintura abordando paisajes urbanos, aunque con una mirada intimista que progresivamente fue virando "hacia adentro". Fue en 2019, al trasladar su estudio a una casa palaciega de Jerez cuando comenzó con los autorretratos. Le interesaba hablar de su relación con el espacio, que cada vez sentía más suyo. “Y poco a poco también necesitaba que yo no apareciera de una manera tan evidente”, explica de su evolución. “Entonces empezaron a surgir esta especie de reflejos donde aparezco de una manera mucho más insinuada y donde también me acerco a abordar la pintura de una manera un poco más relacionada con la abstracción, o que linda con la abstracción, aún siendo sumamente objetiva”, cuenta durante la presentación de la exposición en 6A. “Con toda la humildad del mundo, he intentado buscar y encontrar una mirada que sea un poco personal”, cuenta de su trabajo artístico.

Este año, en el taller de 6A ha trabajado por primera vez con la xilografía a madera perdida y la litografía, dos técnicas que ha combinado en una misma obra. “Lo que he hecho es traducir mi lenguaje a otro medio y hacerlo de una manera linda, que tenga esa plasticidad y acorde con la obra gráfica”, comenta de esta experiencia “única y muy agotadora”.

Millán cuenta que recorre su taller, esa casa señorial en Jerez, “como quien recolecta espárragos” buscando algo que le motive para pintar. Suele fotografiar eso que ha llamado su atención para guardar la idea. “Hago la fotografía, la dejo reposar y si veo que en un futuro la idea persiste y tengo la convicción de que la tengo que realizar, entonces es cuando comienzo la obra”, explica. Suele pintar esos rincones de la casa a escala real. “Yo soy bastante objetivo en ese sentido, y me busco la manera de traducir al hecho pictórico lo que estoy viendo de la manera más sintética que puedo”, explica. “Lo importante es cómo miras la realidad, cómo te acercas a ella y eso es lo que la nota diferencia entre un artista y otro. Y en ese sentido, sí creo que estoy encontrando algo, una pequeña parcelita donde estoy disfrutando y donde estoy investigando, y donde no sé cuánto tiempo estaré. Porque todo esto es un poco una incertidumbre. Pero no me siento bien ahí”, añade de su estilo realista.

Como profesor, el consejo que da a sus alumnos es que pinten aquello que les motive. En la 6A expone dos obras con un significado especial, se trata de una tetera y una salsera de plata en las que ya se intuye su reflejo desdibujado, pinturas que marcaron el inicio de su estilo actual.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Palma
  • Cultura
  • Pintura
  • Exposición
  • obras
  • Art Palma Brunch
  • galería y taller 6A
Tracking Pixel Contents