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Entrevista

Carles Rebassa tras ganar el Premi Sant Jordi de novela: "Los virreyes que tenemos gobiernan para las patronales, los grandes tenedores y Madrid"

El escritor mallorquín recibe el galardón más importante de la literatura en catalán por 'Prometeu de mil maneres', que recogió el sábado en la ceremonia de la Nit de les Lletres Catalanes

El poeta y novelista mallorquín Carles Rebassa tras recibir el Premi Sant Jordi de novela

El poeta y novelista mallorquín Carles Rebassa tras recibir el Premi Sant Jordi de novela / Òmnium Cultural

Raquel Galán

Raquel Galán

Palma

La poesía le ha dado numerosas satisfacciones y está claro que su casi estreno en la novela también. ¿Qué le llevó a escribirla?

Se podría decir que la he estado escribiendo durante casi 30 años. En la vida acumulas experiencias que te van quedando en la cabeza y yo, como el protagonista del libro, era un joven de Palma que durante una época viví allí y me ocurrieron cosas. A partir de eso, poco a poco fue configurándose y creciendo la historia de Prometeu. A veces tenía temporadas que podía dedicarme a escribirla y en otras ocasiones no, pero era como una ruedecita que siempre estaba en marcha en mi cabeza. La escritura siempre está relacionada con la vida.

Los personajes viven el amor de una forma «peligrosa, temeraria y carnal». ¿Qué quiere hacer sentir?

Prometeu siente el amor de una forma desesperada, como si fuese una condena. Escogí ese nombre para relacionarlo con el personaje de la mitología griega y empleo la estructura de la tragedia griega, ya que cada paso que da le precipita necesariamente hacia la fatalidad. Aunque piense que se dirige hacia una parte, irremediablemente va en sentido contrario. Los lectores sentirán con la novela ese tipo de amor que lo incendia todo.

Palma tiene un protagonismo especial. ¿En qué aspecto?

En torno a esta historia hay una potente presencia de Bartomeu Rosselló-Pòrcel, que en sí mismo para mí representa Palma. Nació en la calle Sant Llorenç, en el Puig de Sant Pere, y escribió el fantástico poema Auca, en el que describe la ciudad y los cambios que ha vivido. Y eso que lo hizo un año antes de la Guerra Civil. El poema sobre Palma es el hilo conductor de la novela.

Usted la muestra «colonizada, destruida y hundida», y en la gala afirmó que es debido al «carácter manso de sus habitantes».

En cierto modo es así. También es por nuestra historia, una historia de colonización y después con una dictadura que en numerosos casos aún está vigente. Además, durante el último medio siglo el fenómeno turístico lo ha trastocado todo, no solo en Palma, sino en Mallorca, y ha provocado un aluvión de gente que ha desconfigurado la sociedad. El problema es la desproporción y que tenemos unos gobiernos tanto autonómicos como municipales que parecen estar en contra de la cultura autóctona.

En su discurso de la entrega de premios criticó a «los virreyes y marionetas que nos gobiernan». ¿En qué categoría se encuentra Marga Prohens?

En la de virreyes, que en realidad están manejados con hilos por los grandes poderes. No gobiernan a favor de los intereses de la gente de a pie, sino para las patronales, los grandes tenedores, Madrid y sus intereses electorales.

A la izquierda, la portada de 'Prometeu de mil maneres', la novela premiada, que se publicará este mes

A la izquierda, la portada de 'Prometeu de mil maneres', la novela premiada, que se publicará este mes / EFE / Marta Pérez

Ha recibido el premio mejor dotado de la literatura catalana, pero ¿sabe que no le daría ni para una caseta de aperos en la isla?

Este es el resultado de una isla colonizada, destruida y hundida, fruto de las políticas de los virreyes. Si realmente gobernasen para la gente, aprobarían leyes para evitar el gravísimo problema inmobiliario en lugar de continuar recaudando impuestos con la compraventa de viviendas. ¿Cómo puede ser que una casa cueste tanto que no la puedas comprar o que un alquiler supere el salario mínimo interprofesional? Cosas así no se pueden entender y ocurren en todas partes.

¿Cuando regresa de Barcelona, qué es lo que más echa de menos de su ciudad natal?

No es exactamente añoranza, aunque sí veo las tiendas y cafés que han sido ocupados por franquicias y supermercados que abren incluso los domingos hasta las doce de la noche. Es una muestra más de la desintegración del mundo en el que crecí y la sustitución por algo totalmente ajeno a mí.

¿También puede desaparecer el catalán, como advirtió durante su parlamento en la Nit de les Lletres Catalanes?

Con la política lingüística actual nos volvemos a encontrar en una situación en la que te dicen: «Habla catalán si quieres, pero háblalo con los tuyos». Cuando un idioma no es necesario en un ámbito, este idioma se convierte en algo residual. Sin embargo, el catalán es un idioma oficial, igual que el castellano, por lo que tengo el derecho de hablarlo y de que me entiendan en cualquier ámbito, como queda reflejado en el Estatut d’Autonomia y, por tanto, en la Constitución. Por este motivo, la normativa que lo está situando en inferioridad de condiciones lleva al fenómeno de la residualización, que hace que acabe desapareciendo. Necesitamos una legislación que lo haga imprescindible.

¿Preparado para la promoción de su galardonada novela a pocas semanas de Sant Jordi?

Ya viví una diada de Sant Jordi con un poemario y al lado tenía a un escritor con una cola de lectores que llegaba a la otra punta, mientras que yo firmé libros a tres personas. A ver cómo va ahora.

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