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Popea comparte su memoria adolescente en una exposición en Es Baluard

La artista Catalina Obrador inaugura 'Universitat Herbal. Xismes de pintoras' este jueves, 12 de febrero, en el Espai D del museo

Es Baluard presenta la exposición «Popea. Universitat Herbal. Xismes de pintoras»

B. Ramon

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Montse Terrasa

Montse Terrasa

Palma

Catalina Obrador (Santanyí, 1977), o Popea, ha releído su diario de adolescente y ha plasmado sus vivencias y sentimientos en telas, papeles de periódico y otros materiales sobre los que ha pintado al óleo. Con todo ello, ha creado una atmósfera íntima, pero a la vez inquietante en el Espai D del museo Es Baluard. La exposición Universitat Herbal. Xismes de pintoras, comisariada por Cristina Anglada, es un laberinto de memorias y relatos que va más allá de lo meramente visual hacia lo literario y lo sonoro y en el que ha contado con la colaboración de otras personas. Se inaugura, este jueves, 12 de febrero, y se podrá ver hasta el 3 de mayo.

Parte de este laberinto de memoria y relatos.

Parte de este laberinto de memoria y relatos. / B.RAMON

Para Obrador no ha sido fácil volver a esos recuerdos, historias menores, pero compartidas. Las obras contienen mensajes como “no et preocupis, nena, te’n sortiràs” o “el grup és el culpable”. “Yo creo que todas se pueden sentir interpeladas con estas frases. Porque no hay un yo único en esta historia, sino que hay muchas de voces, es coral”.

En este laberinto “hay una queja de esta violencia estructural que hay a veces dentro de las facultades, en lugares de poder, donde un adolescente llega con buenas intenciones y ganas de hacer cosas en la vida y de repente te vas encontrando con actitudes y comportamientos que son más complicados y para los que no estás preparado”, explica la creadora. En esa línea, señala uno de esos grandes lienzos de papel y comenta que es un homenaje al Colectivo 13 rosas, que denuncia abusos en la facultad de Cuenca donde ella estudió.

Sobre una mesa, alumbrados por una lámpara, reposan libros que ella ha querido compartir: Uns marrecs, de Patti Smith, Un archivo de sentimientos, de Ann Cvetkovich, Cómo acabar con la escritura de las mujeres, de Joanna Russ o The ballad of sexual dependency, de Nan Goldin. Esas lecturas y su paso por el centro Can Timoner, dice, le han hecho adoptar un “posicionamiento más compartido y más activista”.

Otra de las obras de Popea.

Otra de las obras de Popea. / B.RAMON

Esta exposición es “un punto de inflexión” en este proyecto que comenzó hace cinco años en Bunyola, junto a Cristina Anglada. Después fueron sumando el Teleclub de Sineu, TACA en Palma y el estudio del herrero Jaume Canet. “La idea de las lecturas, el contar, el escuchar, el trabajar en comunión, en colectivo, vuelve también a estar muy presente en la exposición”, destaca la comisaria, para quien ha sido un reto exponer en Es Baluard. Al respecto, su director, David Barro, ha añadido que lo que se busca en el Espai D “es perder el control, en cierto modo, de la programación en sí, de que haya más voces a la hora de marcar una línea de programación en el museo”.

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