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Entrevista

Martirio: "Estamos demasiado callados con todo lo que nos están metiendo"

La transgresora de la copla vuelve a hacerlo en el espectáculo ‘Al sur del tango’, que trae al Teatre Principal d’Inca el próximo sábado, día 31, y donde adapta algunos de los tangos argentinos más populares al compás del flamenco

La cantante Martirio, María Isabel Quiñones, con sus inconfundibles gafas de sol y peineta

La cantante Martirio, María Isabel Quiñones, con sus inconfundibles gafas de sol y peineta / .

Raquel Galán

Raquel Galán

Palma

En Mallorca residen muchos argentinos. ¿Cómo recibirán que el tango suene al sur?

Espero que muy bien porque con Al sur del tango reflejamos el amor que le tenemos al género. Lo hemos pasado por el compás flamenco porque los tangos entran muy bien en bulería y en soleá por bulería. Me di cuenta en 1998, la primera vez que canté un tango. Desde entonces he tenido ganas de emprender este espectáculo porque tiene mucha relación con la copla. Siempre digo que el tango es el marido y la copla la mujer. Además, los músicos son excepcionales, con Jesús Lavilla al piano, Olvido Lanza al violín y el bonaerense Marcelo Mercadante al bandoneón, que le confiere el tinte necesario, lo redondea. Las letras de ambos géneros son comunes, con las que se puede ver el paisanaje y describen sentimientos profundos de amor, desamor y emociones que perduran a lo largo de los siglos.

¿Aguantan el paso del tiempo?

Las que he escogido sí. Tienen una gran profundidad poética y son clásicos. Elijo las letras que puedo sentir como mías, las que puedo suscribir, porque vivo mucho mis canciones y solamente canto las cosas en las que creo y con las que me emociono. Las interpreto de una manera muy cercana y presente, por lo que creo que a los argentinos de Mallorca que vengan a vernos se les caerán los lagrimones.

Afirma que contagia Andalucía dondequiera que va, pero ¿qué le ha contagiado a usted Argentina?

Allí me siento muy acogida, muy cómoda, como si también de algún modo perteneciera a ese lugar. Les tengo además mucha admiración en todos los ámbitos culturales, desde la música hasta la literatura, el teatro y el cine. He estado cinco veces ya en Argentina, la última vez el pasado noviembre con Chano Domínguez y nos trataron de forma maravillosa. Me encanta el paisaje, la comida, los olores, su arte y ver la calle Corrientes llena de teatros.

Se ha empapado de la música iberoamericana en numerosas ocasiones. ¿También lo haría con los géneros latinos actuales?

No cantaría reguetón, aunque sí me gusta toda la música popular, como los polos margariteños, la chacarera, las canciones de México y Colombia... Además, hay muchos temas que se pueden interpretar con compás flamenco de una forma natural. Una chacarera se puede meter por tanguillos, por ejemplo. Una persona vivida puede darle una lectura actual, igual que a la copla, que depende de quién la interprete le añade una varilla al abanico.

Usted fue pionera al quitarle la parte antigua a la copla y hacerla transgresora. ¿Echa en falta esta actitud hoy en día?

Muchísimo. Creo que estamos demasiado callados con todo lo que nos están metiendo. Necesitamos quejarnos más de numerosas cosas que están sucediendo. Veo que el mundo en general está con miedo, sin hacer nada, pero hay que tratar de quitarse el miedo y abordar todo lo que está ocurriendo, también a través del arte.

¿Sigue siendo transgresora?

Yo creo que sí. Sin ir más lejos, con este espectáculo nos atrevemos a meter coplas en tangos. Respecto a mis opiniones, tampoco me echo para atrás. Además, a través de la música podemos decir cosas muy profundas, que realmente hagan crecer al ser humano en todos los aspectos, desde la reivindicación al amor. Sin embargo, actualmente las letras no se cuidan tanto. Hay que tener más exigencia a la hora de componer una letra. Escucho en la radio y por todas partes canciones que no dicen nada nuevo, que no tienen memoria de lo antiguo. El bagaje es básico para poder bucear en él y ver las cosas maravillosas que hicieron otras personas. Y con esta base poder crear algo más que aporte a lo ya existente.

Martirio

Martirio / .

¿Temas como Sevillanas de los bloques, con la popular letra de «estoy atacá», y otras muchas abrieron camino en el feminismo?

Parece que sí. Siempre he sido feminista y he abogado a través de mis canciones por la independencia y preparación de la mujer, que sea capaz de vivir por sí misma. Luego ya vendrán los amores y lo que sea.

¿Con quién le hubiera gustado hacer un dueto, con Robe o Jorge de Ilegales?

De ambos admiro fuertemente su transgresión. No son mi estilo musical, aunque una vez Robe me pidió una colaboración que al final no pudimos hacer. Hubiese sido la oportunidad de hacer un dueto.

¿Qué canción de luto dedicaría a lo sucedido en su querida Huelva?

El tango Sus ojos se cerraron, por ejemplo. Estoy completamente conmovida por el accidente. Ese tren, además, lo coge a menudo mi hijo porque tenemos familia allí.

Raúl Rodríguez Quiñones, su hijo, siguió sus pasos en la música. ¿Cuál fue su mayor consejo?

Es él quien me aconseja a mí porque muchas veces se lo pido. Lleva más de 25 años en la música, casi 20 con Kiko Veneno y también conmigo. Ahora tiene su carrera por su cuenta y es un figura, de verdad.

¿Unir a Martirio y Kiko Veneno fue pólvora y dinamita?

Fue una unión fantástica. Había mucha amistad y era una época de gran apertura y transgresión, sin miedo, de destapar la botella de champán. Kiko es de los mejores poetas que tenemos en la música.

¿Las gafas y peinetas le siguen conectando con el público?

Por supuesto. Además, continúo disfrutando diseñándolas. Después se las encargo a artesanos que son maravillosos y tengo tantas, trajes también, que me encantaría hacer una exposición. Ojalá surja.

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