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Cort no se plantea cambiar los Premis Ciutat de Palma tras quedar desierto el de novela en castellano

El teniente de alcalde de Cultura, Javier Bonet, recuerda que un jurado independiente ha tomado la decisión

Vox reclama saber qué ha pasado y destaca que "en catalán no hay tanta exigencia literaria"

Imagen de archivo de una gala de los Premis Ciutat de Palma

Imagen de archivo de una gala de los Premis Ciutat de Palma / Guillem Bosch

Raquel Galán

Raquel Galán

Palma

El ayuntamiento de Palma no se plantea cambiar el formato o los requisitos de los Premis Ciutat de Palma después de quedar desierta este año la categoría de novela en castellano, aunque se presentaron 733 obras, una cifra histórica.

El teniente de alcalde de Cultura de Cort, Javier Bonet, recordó este miércoles que «un prejurado independiente hizo una selección de 50 obras que consideró que eran merecedoras de ganar, por lo que las elevó a un segundo jurado, que es soberano y finalmente decidió que ninguna era válida. El Ayuntamiento no puede interceder en lo que opinen los jurados y yo ni siquiera hablo con ellos después de que emitan el veredicto», explicó.

Destacó que «la realidad es que cada año se presenta más gente porque estos premios interesan mucho y están muy reconocidos a nivel nacional e internacional».

Para esta última edición del Premi Camilo José Cela, se presentaron 733 novelas frente a las 279 del año anterior, es decir, casi el triple. Lo mismo ocurrió con el galardón de novela en catalán, el denominado Llorenç Villalonga, que alcanzó las 88 obras en comparación con las 43 de la edición previa, más del doble de propuestas.

Vox y la oposición

Sin embargo, sus explicaciones no convencen al grupo municipal de Vox, su socio de gobernabilidad en Cort, que exige «saber por qué el premio Camilo José Cela de novela en castellano de los Ciutat de Palma ha quedado desierto, pese a haberse presentado 680 autores con un total de 733 obras».

El líder y portavoz en Palma, Fulgencio Coll, afirmó que les «extraña que de forma inexplicable y con tanta participación» haya ocurrido eso. «Las obras premiadas en catalán no sufrieron la misma exigencia literaria», destacó Coll, quien se cuestiona «si las de la categoría en lengua castellana sufren una criba distinta. Esto tiene que revisarse», advirtió el portavoz de Vox.

En la oposición, tanto el PSOE como Més también consideran que «las bases se pueden cambiar si algo falla. Sin entrar a valorar la decisión del jurado, no hay por qué mantener un modelo que puede estar siendo erróneo», tal como afirmó el concejal socialista Xisco Ducrós.

De hecho, a Més per Palma le ocurrió cuando estaba al frente de la concejalía de Cultura durante el Pacte de Progrés: «La categoría de gastronomía quedó desierta dos años consecutivos, por lo que al ver que algo iba mal, nos reunimos con el sector y modificamos las bases», según recordó el regidor del partido ecosoberanista en Cort, Miquel Àngel Contreras.

Ducrós añadió que «habría que aprovechar para planearse qué quiere la ciudad con este premio literario, debido a que en las otras modalidades se consigue en valor la creación local. En cambio, con narrativa en castellano, pretender que compita con el prestigio de premios de editoriales es un error. Deberían galardonarse obras de aquí o relacionadas con Palma».

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