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CRÍTICA

Egipto, la revista

‘La corte de Faraón’

Teatre Principal de Palma

10-01-2026

Calificación: ***½

Desde que en el Libro del Génesis, capítulos 37 a 50, se nos cuenta la historia de José y sus hermanos y su llegada a Egipto consiguiendo ser asesor imperial hasta el siglo XX, son muchos los autores que han querido dar su visión, metafórica o literal de la narración. Flavio Josefo en Roma, el Yosippon hebreo y más modernamente Thomas Mann y André Gide, entre otros.

Musicalmente, la traición y subida a la corte del hijo de Jacob y nieto de Isaac también ha despertado interés de compositores como Carissimi, Händel o incluso el dúo Lloyd Weber/Tim Rice. Todas esas propuestas, siempre vistas desde un punto de vista serio y casi literal de la historia.

Ahora bien, a todos estos títulos debemos añadir la mal llamada zarzuela La corte de Faraón, con música de Vicente Lleó y libreto de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios, que le da un giro cómico a la aventura, imprimiéndole un carácter ligero, con diálogos llenos de segundas intenciones e ironías.

Estrenada en Madrid en 1910, La corte de Faraón se mantiene viva gracias a su conversión en una revista, en la que se improvisa, se cambia parte del texto y se añaden morcillas propias tomadas de la actualidad o del lugar en el que se representa, pues sin estos añadidos, ni la música ni el texto hubieran aguantado más de un siglo. Y una cosa más, las producciones, muy dignas y elaboradas, le añaden valor.

Así debemos afrontar la producción que de ese título se ha presentado en el Teatre Principal de Palma: un espectáculo muy efectista, a medio camino entre el cabaret y la comedia de enredo, elaborado con mucha profesionalidad, tanto por lo que respecta a la parte escénica como a la actoral y de canto.

Emilio Sagi magnifica el inicial sentido irónico y metasexual de la historia, amplio de por sí. Los movimientos escénicos son correctos y los decorados muy bien propuestos y espectaculares, gracias también a una muy buena iluminación.

En la parte musical, nada que objetar. Incluso diría que algunas voces estaban desaprovechadas, como la de Carmen Romeu, Begoña Gómez y Jorge Rodríguez Norton, a quien hemos visto y escuchado en papeles wagnerianos, él ha transitado de guardián del Grial en el Montsalvat de Parsifal a ser amante en La corte de Faraón. Cosas de la profesión.

La orquesta, Acadèmia 1830, bien llevada por Carlos Aragón, que incluyó algunos guiños a la ópera sobre tema egipcio por excelencia, Aida.

Curioso y entretenido el monólogo de Enrique Viana, convertido en una Drag Queen, que aumentó, si cabe, el aspecto gay de la función. Una función que, dentro de su estilo, no dejará indiferente. Para disfrutarla, uno debe saber a lo que va: un título que, de no ser por esas revisiones, estaría fuera de cartelera hace mucho tiempo.

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