Entrevista
Richard Linklater, director de 'Nouvelle Vague': "De no ser por Godard, mis películas no existirían"
El cineasta homenajea al gran creador francés en una película en blanco y negro que reconstruye cómo se gestó su primer largometraje, 'Al final de la escapada', piedra fundacional de la Nueva Ola francesa
Crítica de 'Nouvelle Vague': Richard Linklater evoca, reconstruye y reivindica con afecto la gestación de 'Al final de la escapada' de Godard

El cineasta estadounidense Richard Linklater posa a su llegada al Festival Internacional de Cine de San Sebastián el pasado 18 de septiembre. / Javier Etxezarreta / EFE
Nando Salvà
Era 1960 y Jean-Luc Godard tenía 29 años; igual que el resto de críticos que participaban en la revista 'Cahiers du Cinéma', había pasado al menos una década impaciente por dirigir su propio largometraje, y sentía que llegaba tarde: François Truffaut, por ejemplo, había conseguido estrenar 'Los 400 golpes' en 1959, y Claude Chabrol había debutado un año antes con 'Le beau Serge'. Y entonces, por fin, Godard se saltó todas las normas para crear 'Al final de la escapada', y así impulsó un cine nuevo y revolucionario. ‘Nouvelle Vague’, el nuevo trabajo de Richard Linklater, relata cómo lo hizo. "Es una película tan única, innovadora y contradictoria que resulta milagrosa", asegura el director de Austin (Texas) sobre la ópera prima del maestro fallecido en 2022. "Cuanto más aprendo sobre ella, más impresionante me parece. De hecho, creo que ya lo sé todo: cada plano, cada ángulo de cámara, la agenda de cada día de rodaje. Y he querido que 'Nouvelle Vague' funcione como algo parecido a un 'making off' de ‘Al final de la escapada’ que quedó olvidado en una estantería y fue redescubierto 65 años después".
Rodada en francés y en un blanco y negro de apariencia casi idéntica a la del de su modelo, la nueva ficción recuerda cómo Godard se lanzó a las calles parisinas acompañado tanto de los actores Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg como de un equipo técnico mínimo para filmar a toda prisa una película -sobre el romance de un delincuente de poca monta con una estudiante estadounidense- que casi de inmediato pasó a ser considerada la bandera del movimiento de renovación artística posteriormente conocido como Nouvelle Vague o Nueva Ola, y compuesto por un nutrido grupo de autores jóvenes decididos a demoler el rígido 'establishment'. "Fue una concentración de talento espectacular. Los autores de la Nueva Ola francesa se rebelaron contra el cine comercial francés de su época, que consideraban desalmado y convencional, e inventaron tanto un nuevo tipo de películas como una nueva forma de hacerlas basada en la expresión personal y la libertad", recuerda Linklater. "Desde entonces, el cine nunca ha estado tan cerca del 'punk'".

El actor Guillaume Marbeck, la actriz Zoey Deutch y el director Richard Linklater, en el Festival de Cannes el pasado 17 de mayo de 2025. / SAMEER AL-DOUMY / AFP
Una rebelión
La rebelión encabezada por Godard, Truffaut, Chabrol, Éric Rohmer, Jacques Rivette y Agnès Varda, entre muchos otros, hasta cierto punto puede considerarse un precedente de la que el propio Linklater perpetró tres décadas y media después en el seno del cine estadounidense junto a otros francotiradores como Tarantino, Steven Soderbergh, Paul Thomas Anderson y Gus van Sant. De hecho, el director de 'Nouvelle Vague' confiesa deber a Godard toda su carrera; de no ser por las películas que el suizo filmó en los 60 -también 'El pequeño soldado' (1963), 'Pierrot el loco' (1965) y 'La Chinoise' (1967), por ejemplo-, él no se habría atrevido a rodar la que lo dio a conocer, 'Slacker' (1990), y, por tanto, tampoco existirían ni 'Movida del 76' (1993), ni 'Antes del amanecer' (1996) y sus secuelas ni 'Boyhood' (2014). "De no ser por Godard, mis películas no existirían", confirma. "Antes de descubrirle me gustaba ir al cine, pero jamás me había planteado la posibilidad de dedicarme a él", reconoce Linklater. "Pero, cuando conocí su trabajo, descubrí qué alegre, transgresor y genial podía ser expresarse con una cámara".

Zoey Deutch y Guillaume Marbeck en 'Nouvelle Vague'. / EPC
Teniendo eso en cuenta, no resulta extraño que el director de 'Escuela de Rock' (2003), haya concebido este nuevo trabajo también a modo de homenaje a la osadía creativa propia de la juventud. "Cuando haces tu primera película te riges por una mezcla de arrogancia y miedo. Eres joven, tienes grandes ideas, pero también temes no tener talento, o ser un impostor, y te haces el listillo frente a toda la gente que te observa y se pregunta si tienes la menor idea de lo que haces. Durante el rodaje de 'Nouvelle Vague' yo volví a sentirme como cuando tenía 28 años y dirigí 'Slacker', una obra radical que, al principio, nadie entendió", afirma.
En el que ya es nada menos que el 27º largometraje de Linklater aparecen recreadas varias de las escenas más icónicas de 'Al final de la escapada' y muchas de sus localizaciones de las que Godard se sirvió durante las tres semanas que pasó filmando de su obra maestra, sin dinero ni experiencia previa en rodajes, escribiendo el guion día a día y poniendo buena parte de la misión en manos de la improvisación.
Irónicamente, en cambio, 'Nouvelle Vague' es una película increíblemente planificada. "Él completó su rodaje in 20 días y nosotros necesitamos 30 para completar el nuestro, pero en nuestra defensa cabe decir que tuvimos que reconstruirlo todo para recrear el pasado, porque aquella París ya no existe", aclara Linklater. "El objetivo fue viajar de regreso a 1959, y que todos los planos de mi película pudieran haber pertenecido a una película de aquella época. Para rodar, usamos únicamente técnicas que Godard ya tenía a su disposición hace 65 años. Es decir, nada de grúas, ni 'dollies' ni nada parecido".
Cierre de ciclo
Pese a la reverencia que dedica a su objeto de estudio, el texano asegura que afrontó con mucho miedo la presentación de 'Nouvelle Vague' en la pasada edición del Festival de Cannes, que acabó provocando aplausos y elogios mayoritarios. "Pensé que a los franceses les parecería un atrevimiento imperdonable. Sin embargo, ahora creo que les gustó que alguien de fuera hiciera algo que ellos nunca tendrían las agallas de hacer, porque 'Al final de la escapada' les impone demasiado respeto". Además, añade, su película funciona como algo parecido a un cierre de ciclo. "En su día Godard ofreció una versión francesa del cine estadounidense a de gánsteres estadounidense, y ahora 'Nouvelle Vague' recuerda la Nueva Ola a través de los ojos de un estadounidense".
No está nada claro que esa explicación hubiera convencido a un hombre de hosquedad legendaria como Godard. Linklater, en todo caso, quiere creer que su película habría gustado al cineasta suizo, "no solo porque derrocha amor por su trabajo, sino porque también trata de transmitir el placer que proporciona hacer cine y el valor de salir a la calle con una cámara". En cualquier caso, añade: "El miedo a su reacción me habría provocado una ansiedad terrible. Quizá por eso esperé a que ya no estuviera entre nosotros para hacerla".
Suscríbete para seguir leyendo
- Denuncian a la dueña de una tienda de novias de Palma por arruinar una boda
- Vecinos de Mancor de la Vall: 'Cada vez vemos a más personas, pero no las conocemos
- Ponen a la venta un parking en el centro de Palma por 225.000 euros
- De 700 a 1.700 euros: primeras subidas de alquiler por renovación de contratos en Mallorca en 2026
- Anuncian la apertura de dos nuevos refugios de montaña en Mallorca
- Muere el segundo hijo de la familia mallorquina que sufrió un grave accidente de tráfico en Barcelona
- Juicio a un profesor por acoso a una familia y exhibicionismo en Llucmajor
- Un camarero de una cervecería de s’Arenal despedido revela un sistema de pagos en B