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Josep Amengual traduce al catalán la discusión entre un erudito mercader genovés y los judíos en la Mallorca del siglo XIII

El teólogo y Llibres Ramon Llull publican 'Inghetto Contardo. La disputa amb els jueus de Mallorca (1286)'

Josep Amengual i Batle.

Josep Amengual i Batle. / B.RAMON

Montse Terrasa

Montse Terrasa

Palma

Inghetto Contardo fue un mercader genovés de elevados conocimientos que vivió en Mallorca en el siglo XIII. Por su erudición, el italiano mantuvo una serie de discusiones públicas con los judíos de la isla sobre cuestiones religiosas. Ese debate, que se produjo en diferentes días, quedó recogido en un documento escrito en latín que hasta ahora solo había sido objeto de estudio científico. El doctor en Teología y misionero de los Sagrats Cors Josep Amengual i Batle acaba de presentar la primera traducción al catalán de ese texto medieval que permite conocer las distintas religiones que convivían en la Edad Media en la isla y que ha titulado Inghetto Contardo. La disputa amb els jueus de Mallorca (1286), publicado por Llibres Ramon Llull.

Tal como explica Amengual i Batle, el mercader genovés resulta ser un teólogo laico capaz de rebatir los argumentos de los judíos acerca de cuestiones como la libertad de comer todo tipo de carne, la reconstrucción de Jerusalén y la venida del Mesías. Sus afirmaciones lograron incluso la conversión al cristianismo de un rabino venido de Barcelona para enfrentarse intelectualmente a Contardo.

El libro publicado por Llibres Ramon Llull.

El libro publicado por Llibres Ramon Llull. / B.RAMON

Pero el propósito de este libro no es el de ensalzar la figura del mercader genovés, sino mostrar cómo “las diferentes religiones convivían de alguna manera en la Edad Media en Mallorca”, apunta su autor. Los judíos mallorquines quedan retratados como personas cultas, muy preparadas poseedores de “auténticas bibliotecas”. En esta ocasión, Amengual ha trabajado sobre una edición crítica de la profesora israelí Ora Limor, que sacó a la luz los códices que recogen estas disputas y los publicó como Monumenta Germaniae Historica, y también hace referencia al trabajo del científico Gilbert Dahan. En Inghetto Contardo. La disputa amb els jueus de Mallorca (1286) se incluyen los textos en latín, en un lenguaje vulgar y poco académico, que Amengual anima a leer por ser inteligible. Precisamente este hecho, el haber permanecido en esa lengua, es, para el estudioso, la razón por la que el texto de la Disputatio de 1286 ha permanecido inasequible para muchos historiadores mallorquines.

La publicación de esta obra está muy relacionada con el trabajo de Amengual La història de Mallorca i les religions del Llibre, que edita por volúmenes Llibres Ramon Llull. En este caso, el editor Àlex Volney ha preferido dedicar todo un libro a las discusiones entre Inghetto Contardo y los judíos de Mallorca.

Josep Amengual comenta que el genovés y sus vecinos judíos mantuvieron una media docena de discusiones, la primera de ellas en Porto Pi. “Este mercader tenía una gran cultura bíblica y gran capacidad de pensar”, aunque en determinadas cuestiones, de haber sido alguno de sus alumnos de teología, el misionero de los Sagrats Cors no duda en afirmar que lo hubiera suspendido por falta de consistencia en algunos argumentos sobre la resurrección.

Para situar estas disputas, que también se produjeron en otros lugares como Barcelona o Ceuta, en su contexto histórico, Amengual recuerda que en 1289, los judíos de Mallorca son los encargados de llevar las finanzas reales. “Por lo tanto, nos encontramos con una discusión que tiene una altura intelectual muy importante y que dentro del mundo medieval ese debate tenía una consistencia y un alcance enorme”, señala el teólogo.

Para el autor de esta traducción comentada, es destacable que a medida que van progresando las discusiones entre Inghetto Contardo y los judíos “las formas no se pierden nunca, a veces son un poco fuertes, exigentes, pero nunca hay insultos ni amenazas. Sí que hay retos muy fuertes”. “Discuten y no de cosas secundarias, sino que son cosas por las que en aquellos tiempos se jugaban la vida”, remarca Amengual.

“El libro refleja muchos aspectos de la realidad de la vida que había en Mallorca desde este horizonte, digamos, cultural y religioso”, agrega Amengual sobre su nueva obra. Para este autor tiene especial relevancia que un mercader, una persona laica, tuviera la trascendencia que tuvo, teniendo en cuenta que en la Edad Media la teología estaba asociada al clero.

En el prólogo de este libro, el propio Amengual remarca que “dar a conocer en Mallorca esta disputa interreligiosa es una manera de comprobar cómo en la Edad Media en esta tierra había maneras no ideales, pero más respetuosas de tratar a los judíos de lo que fueron en tiempos modernos las de la Inquisición”.

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