CRÍTICA
Convento de La Pietà
Vivaldi
Diversos coros / Solistas vocales e instrumentales / Jove Orquestra de les Illes Balears /Joan Barceló y Joan Ballesteros, directores/ Església del Convent de Sant Agustí de Felanitx / 14 de diciembre
Calificación: ****
Cada vez que el público llena el Convent de Sant Agustí de Felanitx para un concierto (para otras actividades es difícil el lleno total), la mayoría de los asistentes salimos con una cierta sensación agridulce: por una parte, la tónica general de lo que se ofrece suele ser artísticamente más que aceptable, pero por otra, el espacio clama por la construcción de un auditorio como Dios manda. Esta misma sesión que comentaremos, realizada en lugares tan diferentes como Porreres, Manacor, Lloseta o Inca se hubiera ofrecido en un teatro. En Felanitx eso es imposible. Así que, una vez más y desde estas páginas, clamamos por tener un espacio polivalente que bien pueda servir para representaciones teatrales como para la música. Y que además que esté dotado de un buen equipo de sonorización y no como el que se utilizó el pasado domingo y con el que fue imposible entender las explicaciones que se dieron al inicio de la sesión. Pero esa es otra historia.
Dicho esto, vayamos a comentar la parte musical del evento, que contó con dos partes si bien diferenciadas, tenían el denominador común del compositor, Vivaldi. Con él, el Convent se convirtió en el Hospedale de la Pietà de Venecia, un espacio en el que el compositor estrenó muchas de sus obras.
Primero la Jove Orquestra acompañó a un jovencísimo Raphaël Bleuse al violín, que interpretó la parte solista de las Cuatro estaciones de manera magnífica. La saga Bleuse, con el gran Emmanuel, padre, solista de la Simfònica (ahora en excedencia) sigue su curso. Y que sea así por mucho tiempo. Raphaël sonó afinado, preciso, elegante incluso, en todo momento. Su lectura de esas estaciones vivaldianas fue la de gran profesional. Y siguiéndole los pasos ese conjunto instrumental de jóvenes talentos, apoyados por veteranos sólidos, todos dirigidos con solvencia por Joan Barceló.
En la segunda parte, Barceló cedió la batuta (nunca mejor dicho) a Joan Ballesteros, para seguir con el Gloria del mismo compositor. Para esta obra la orquesta contó con la colaboración de diversos coros y dos solistas vocales, la soprano Cristina van Roy i la contralto Marisa Roca, que interpretaron de manera muy sólida sus intervenciones. Las corales siguieron por el mismo camino, el del buen hacer. La Coral de Felanitx, Units com brins, el Cor Ciutat de Mallorca, Musicart Lloseta y el Cor del Conservatori de Felanitx, demostraron que, sin ser profesionales, pero con ensayos y disciplina, bien pueden abordar partituras como esta, que, aunque muy conocida, siempre deja espacio a la sorpresa.
Suscríbete para seguir leyendo
- Jaime Martínez llevará al pleno de febrero la prohibición total de nuevas plazas de alquiler turístico en Palma
- Algaida compra por 200.000 euros la casa inacabada del historiador Antoni Puente
- Cinco de los diez barrios más caros de España para comprar una vivienda están en Mallorca
- Five Guys llega a Mallorca con la apertura de dos restaurantes
- Vedat Muriqi celebra en este restaurante turco de Palma sus dos últimas victorias con el Mallorca
- La propietaria del SAM está 'hasta las narices': el supermercado alemán de Playa de Palma cerrará este 2026
- Prohibido el alquiler legal en Palma
- El Ayuntamiento de Palma en el punto de mira: varios aspirantes a bombero denuncian irregularidades en las oposiciones
