Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Gastronomía

La primera cosecha de aceite mallorquín llega a la mesa

La aceitera Solivellas celebro el primer ‘oli novell’ de esta temporada con una celebración conjunta con el restaurante Terrae

VÍDEO | El ‘oli novell’ llega a la mesa

Bartomeu Font Sbert

Bartomeu Font Sbert

Bartomeu Font Sbert

Alcúdia

Este 2025 es una excelente temporada para el aceite, totalmente lo contrario del año pasado, cuando a penas hubo cosecha de aceituna en Mallorca.

No faltaron explicaciones sobre el olivo y la aceituna

No faltaron explicaciones sobre el olivo y la aceituna

Los hermanos Sebastià Solivellas y Pep Solivellas son los ‘oliaires’ de Solivellas, que han celebrado el primer ‘oli novell’ de este año con una fiesta organizada juntamente con el restaurante Terrae, del Port de Pollença. «El primer aceite que hemos hecho este 2025 es el que comercializamos bajo la marca S’illa, elaborado con aceituna frantoio, una variedad originaria de Italia, de la que tienen sembrados unos 200 olivos. «Dentro de dos semanas tendremos S’illa elaborado con la variedad koroneiki, típica de Creta, de la que disponemos unos 500 ejemplares».

Pep Solivellas, con el oli novell de la variedad koroneiki.

Pep Solivellas, con el oli novell de la variedad koroneiki.

Pese a que Solivellas cultiva estas dos variedades en la isla, el aceite que produce no puede enmarcarlo dentro de la denominación de origen (DO) Oli de Mallorca porque en este sello no están reconocidas estas variedades. «Próximamente tendremos el aceite que sí que está amparado por la DO Oli de Mallorca y del que hacemos la producción más grande, Solivellas, que elaboramos con un ‘coupage’ de piqual y arbequina, del que también hacemos un aceite certificado como ecológico».

Los asistentes durante el evento.

Los asistentes durante el evento.

La elección del restaurante Terrae para celebrar esta fiesta del nuevo aceite, celebrada el sábado, no es casualidad. El propietario y cocinero del Restaurant Terrae es David Rivas. Nació en Venezuela, se formó en Barcelona como cocinero, ha trabajado en distintos lugares del mundo como Noruega y Hong Kong y, finalmente, en 2019, abrió su casa de comidas en el Port de Pollença, donde practica su oficio con respeto y maestría, siempre aprovechando el producto y respetándolo. Ahora, ha puesto en marcha su servicio de catering, del se encarga Mario Von Harnack. En el evento, Terrae demostró que no siguen modas, «sino principios», por lo que su cocina no es artificial, al contrario, es sabrosa y sostenible. La celebración incluyó visita guiada, cata de aceite y un menú en el que el aceite tuvo su protagonismo.

Del árbol a la ‘tafona’ en cuestión de horas

La elaboración del aceite Solivellas se lleva a cabo en una de las tres ‘tafones’ de la isla, dependiendo de la disponibilidad: la de la Cooperativa de Sóller, la de Son Catiu (Llubí) o la de Son Mesquidassa (Felanitx). La clave de la calidad del aceite es hacer el aceite en el mismo día que se efectúa la cosecha: «la aceituna se moltura pocas horas después de la recolección del fruto para que no se oxide y se guarda en depósitos la ‘tafona’ en condiciones óptimas hasta que lo tenemos que embotellar, en nuestra finca», explican los hermanos.

La casa madre de Solivellas se encuentra en es Guinyent, donde se concentra la mayor parte de su cultivo. Su historia empieza en 1998 cuando Cati Salvà y Pep Solivellas, quien trabajaba en la banca, apostaron por el cultivo extensivo del olivo en una zona donde no era habitual, diferente de la Serra de Tramuntana. Posteriormente, sus hijos Sebastià, en 2002, y Pep, en 2013, se incorporaron a la empresa. En 2002 empezaron a producir aceite. Inicialmente elaboraban unos 3.000 litros anuales, ahora prevén superar los 40.000, un oro líquido que se espera en hogares y restaurantes destacados de Mallorca y también de Europa.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents