Periodista

Manuel Jabois: "Me da mucha grima cuando un gobierno habla de tocar medios de comunicación"

El periodista y escritor gallego presenta mañana a las 20:30 h en el Club Pollença Mirafiori, su última novela

A su vez, repasa el panorama político actual y concluye que "de repente hemos dado muchísimos pasos atrás"

El periodista y escritor gallego Manuel Jabois.

El periodista y escritor gallego Manuel Jabois. / Jairo Vargas

¿El narrador de la novela se parece al Manuel Jabois adolescente?

No creo que se parezca. Podría parecerse si no hubiese encontrado trabajo o si no hubiese vivido como finalmente he hecho. Realmente no tiene mucha similitud. 

¿Qué le llevó a escribir la novela?

Contar una historia de amor. Tratar de contar de la forma más original la historia más vieja del mundo que es la de un chico que conoce a una chica y luego se acaban separando. Además, me atrajo la presencia de fantasmas, de un secreto más grande que Dios y si conseguirían guardarlo o no y como eso influye en la relación. 

Lo sobrenatural acompaña al lector a lo largo de Mirafiori. ¿Cree en fantasmas o conoce a gente que crea en ellos?

Conozco quien cree y quien dice haberlos visto. Me inscribo en la teoría gallega que dice "no creo en las brujas, pero haberlas haylas".

El dibujante mallorquín, Bartolomé Seguí, adaptó su primera novela Malaherba al cómic. ¿Pudo comprobar el resultado?

Por supuesto. Me parece un resultado extraordinario. Convirtió la novela en suya y ha dado vida a personajes que estaban más encarpetados en unas páginas y les ha dado color. Tuve mucha suerte de que fuera él. La vi, la leí. La hemos presentado juntos en un par de ocasiones y estuvimos en Sant Jordi firmando juntos. 

En una entrevista para este periódico, Seguí dijo que se sentía como Ferran Adrià "deconstruyendo" Malaherba.

Es un trabajo impresionante. Es la primera vez que adaptan gráficamente una novela mía y nadie podría haberla adaptado de mejor forma.

wEl 21 de julio habrá una nueva manifestación contra la saturación turística, la segunda gran concentración en este año. ¿Si fuese mallorquín sería uno de los manifestantes?

No estoy muy al tanto. Soy de un pueblo muy turístico que es Sanxenxo. La masificación ha dado resultados urbanísticos desastrosos. No se puede prohibir a la gente viajar a destinos universales como pueden ser Mallorca, Venecia o ciertas ciudades que la masificación puede acarrear resultados desastrosos. Estoy muy a favor de que cuando las cosas se desmadran haya una regulación. Por otra parte, no estoy en contra del alquiler de pisos, pero estoy a favor de la regulación del derecho de alquiler. Con la prohibición nunca, pero en ocasiones se debe regular

¿Cómo se vive esta situación en Sanxenxo?

Es un pueblo muy pequeño. En invierno en muchas ocasiones tiene una apariencia de ciudad fantasma. En invierno somos 16.000 y en verano se desmadra y llegamos a unos 100.000. Fui corresponsal en Sanxenxo y las noticias que sacábamos eran por problemas de ruidos derivados de la hotelería o por la cantidad de basura que se acumulaba en las calles.

¿Vio el vídeo del president del Parlament, Gabriel Le Senne, rompiendo la imagen de Aurora Picornell?

Sí, por desgracia lo vi. Las cafradas de esta gente tienen una repercusión buscada y en ocasiones las mismas reacciones también son buscadas. En fin, es una desgracia.Tienes donde elegir para hablar de las cafradas de mucha gente de Vox. No quiero que marquen la agenda. Siempre es fácil opinar sobre algo así. 

En el panorama internacional parece que Francia ha regateado a la ultraderecha.

Han construido un marco penoso para los demás que es frenar a la ultraderecha, que se mueva todo en estos términos. De repente, hemos dado muchísimos pasos atrás. Estamos debatiendo sobre temas que estaban ampliamente superados como el aborto o las políticas sociales. Y de vuelta a frenar a la ultraderecha como si fuera otra época. La ultraderecha estaba completamente fuera de cualquier ámbito del debate público. Ahora tenemos que estar centrados en frenarla y detener unas políticas destructivas para los ciudadanos. 

¿Y en España cuál es fórmula?

No tengo ni idea. Vivimos en una democracia y lo somos con todas las consecuencias. Si la gente vota a la ultraderecha, tiene que estar representada en el Parlamento. No hay ninguna duda. Hay muchísimo voto de castigo. No tanto por convicción y es más por hartazgo o hastío. No sé si la gente vota a Alvise conociendo su programa. Es el típico discurso de la antipolítica y que desemboca en personajes así. 

¿Cómo ve a Feijóo como líder del Partido Popular en Madrid después de 13 años como presidente de la Xunta de Galicia?

Lo veo frustrado. En las últimas Elecciones Generales daba por hecha la victoria y creo que la otra media España que no le votó también. Verte tan ganador e incluso ir a un programa de televisión donde ya pensaba en el nombramiento de los ministros desgasta muchísimo. No es alguien que me despierta especial antipatía. En Galicia dejó un erial en materia de libertad de prensa que se sigue manteniendo. En cambio, en Madrid se ha encontrado con otra situación y supongo que cuesta acostumbrarse.

El jueves Manuel Jabois presentará su última novela junto a su compañero Juan Tallón en el Club Pollença.

El jueves Manuel Jabois presentará su última novela junto a su compañero Juan Tallón en el Club Pollença. / Club Pollença

¿Se deben regular los medios de comunicación?

¿Se puede permitir el bulo, la calumnia...? Hay una circulación muy grande de noticias falsas. Me da mucha grima cuando un gobierno habla de tocar herramientas de comunicación. El patrimonio de los medios de comunicación es la libertad de expresión. Si mañana cuentas una mentira que afecta a una persona esta es creída por mucha gente. La mentira está condicionando a la democracia. Leemos noticias y vamos a otro medio de comunicación para verificar la información. Es un drama. No tengo mucha confianza en que vaya a funcionar lo que presenta el Gobierno. 

Empezó en el periodismo local como corresponsal de Sanxenxo para el Diario de Pontevedra. ¿Cómo recuerda aquellos años?

Fueron años muy felices. Años de formación, en los que era más joven, tenía compañeros más jóvenes y teníamos una relación estupenda. Luego fuimos creciendo y nos empezamos a saturar. El periodismo local es un periodismo muy exigente. Se lleva mucho mejor cuando tienes 20 o 30 años. Luego empiezas a acusarlo más, las horas que echas, el estar pendiente de todo... La responsabilidad de estar de vacaciones y tener que estar pendiente de lo que sucede en tu pueblo. Es un periodismo muy agradecido porque es de proximidad. En mi caso, era ultralocal, tenía que hablar de que una alcantarilla se había estropeado y dedicarle 3 o 4 columnas, hablar con fuentes...

¿Qué se le exigía?

Había y sigue habiendo una competencia muy grande con el Faro de Vigo, La Voz de Galicia y el Diario de Pontevedra. Se reclamaban noticias que no publicasen los demás. Mucha cantidad. Cuando llegas a un periódico nacional resulta que te quitan espacio. Vienes con una noticia importantísima y te dan 400 palabras. Cuando estaba en Sanxenxo una noticia que daba para dos párrafos tenía que ocupar una página y media. Te tenías que volver loco para llenarlo. 

¿En qué formato periodístico se encuentra más cómodo?

El último año me está gustando mucho hacer entrevistas. Mi género siempre ha sido el reportaje, pero llevo bastante tiempo sin hacer. Ahora tengo unos cuantos preparados en agosto. En verano hago una serie de reportajes sobre historias de amor. Es donde más cómodo estoy

Creía que me iba a decir en Hora 25 junto a Aimar Bretos.

Me gusta mucho y estoy muy cómodo. Pero escribo mucho mejor de lo que hablo. Si me das una mañana para escribir siempre será mejor que lo que pueda decir de forma verbal. En Hora 25 voy con un guion para no divagar. 

¿Si no se hubiera mudado a Madrid, seguiría trabajando en el Diario de Pontevedra?

Seguramente. Hubiese publicado alguna novela, pero sí, seguiría ahí. Es cierto que se te abren más puertas si trabajas en un medio grande, es una putada. Aunque si conoces a gente y escribes una gran novela puedes trabajar donde sea y te pueden hacer caso igual. 

Suscríbete para seguir leyendo