Salustiano García, autor del polémico cartel de la Semana Santa de Sevilla: «Lo que pasó fue algo sin fundamentos y de fundamentalistas»

Este pintor figurativo es el autor de la imagen de un joven Cristo que ha dado la vuelta al mundo por la controversia que suscitó en Sevilla. 

Ha estado en Palma para apadrinar el nuevo espacio de Gallery Can Boni

Salustiano García, autor del polémico cartel de la Semana Santa de Sevilla

Salustiano García, autor del polémico cartel de la Semana Santa de Sevilla / Manu Mielniezuk

Montse Terrasa

Montse Terrasa

Salustiano García (Villaverde del Río, Sevilla, 1965) lleva décadas exponiendo sus cuadros en galerías de Miami, Nueva York, Hong Kong, Shanghai, Berlín... Sin embargo, para muchos ha cobrado notoriedad por el cartel que hizo para la Semana Santa sevillana, un encargo que no gustó a una parte de la sociedad que reunió firmas para lograr su retirada. Este pintor figurativo estuvo este viernes en Palma para ejercer de padrino de la ampliación de Gallery Can Boni.

¿Ha digerido la polémica que se montó en torno a su cartel de Semana Santa en Sevilla?

Sí, pero no sé por qué este cartel, con elementos del arte sacro, de repente molestó. Las críticas vinieron de personas sin criterio y fue solo un grupo. Nadie en Sevilla se ha dirigido a mí con una mala palabra, al contrario, hay quien me considera un héroe. Lo que pasó fue algo sin fundamentos y de fundamentalistas, muy poco cristiano. Se dijeron cosas muy feas de mí, de mi hijo, de los modelos que pinto, de niños que son hijos de amigos míos.

¿Le afectó todo lo que pasó?

No, cuando lo veíamos en la televisión, era como si estuvieran hablando de otra persona. Fue un trabajo al que dediqué cuatro meses, en que paramos de trabajar en el estudio, un estudio en el que hay varias personas, lo paramos todo y no ingresamos nada, porque el cartel era un regalo. Estuve un mes estudiando qué hacer porque yo no estoy nada metido en estos temas. Y luego otros meses trabajando, decidiendo hasta qué tipo de letra poner, probamos muchísimas, y qué rectángulo debía tener el cartel.

Quizás ofendió ver un Cristo demasiado hermoso...

Pero hay muchos Cristos bellos y muchas veces si no se han representado más bellos ha sido por limitaciones técnicas. El Cristo de Velázquez tiene una serenidad corporal y facial. Que alguien pueda decir que es hereje o blasfemo, esas palabras son muy feas y muy fuertes. Por supuesto que puedes decir que no te gusta, pero decir que es una representación de Satán… Es una pena porque a los españoles nos han puesto a parir. El mundo moderno no entiende esto. Me dio pena porque hablaron de ese pequeño grupo como si fuésemos todos los españoles iguales y no, España es uno de los países más estupendos. Cuando era joven, España me parecía un país como cateto, pero ahora que he viajado, tenemos un país fantástico. De hecho he decidido, a pesar de que no estoy haciendo mi carrera en España, seguir viviendo aquí.

Quizás todo esto le haya dado a conocer más aquí.

Bueno, lo positivo es que a los artistas plásticos no se nos echaba en cuenta…

Su hijo fue el modelo de ese Cristo. ¿Cómo vivió él la polémica?

Mi hijo lo vivió de una manera muy divertida y muy cool, porque es un chico que ha viajado mucho.

¿Dónde tiene el original del cartel?

Está en mi estudio, pertenece a la colección de mi hijo, pero como no tiene casa propia, está en el estudio.

Le he leído decir que no iba a aceptar más encargos.

Bueno, eso lo dije en un determinado momento... Me han propuesto un encargo y estamos hablándolo. Y va a ser sonado, porque está todavía más enraizado con Andalucía que el de la Semana Santa de Sevilla. Diré que sí, si el encargo es firme y tengo libertad. Tendría que estudiar realmente cómo puedo aportar. Yo ya hice otro trabajo mucho más importante que este, un proyecto con el Dalai Lama muy interesante, que dio al vuelta al mundo, con personalidades, con Sharon Stone, el propio Dalai Lama, organizado por el Committee of 100 for Tibet, que también tuvo mucha repercusión y muy positiva.

En sus obras siempre hay un color predominante, el rojo, el negro o el blanco, una figura humana muy bella y poco más….

Hubo un momento en mi carrera que paré casi un año porque veía que el arte era como fast-food. Viajé y me inspiré en los maestros renacentistas, sobre todo flamencos. Y decidí que iba a trabajar con pocos elementos. Cuantos menos haya, creo que es mejor.

Todos los artistas evolucionan. ¿Usted siente que se expresa tal y como quiere?

Totalmente. Yo hago una evolución lenta, creo que esto de que el arte se parezca a la moda, con las galerías que empujan a los artistas a una evolución artificial para dinamizar el mercado no ayuda a crear cosas auténticas.

Viaja constantemente y ha hecho una parada para venir a Palma. ¿Cuáles son sus proyectos ahora?

Inauguré una exposición hace dos semanas en Alemania. Pero Miami es un puerto importante para mí, estoy representado por tres galerías allí y quiero preparar cosas nuevas.

¿Se ve exponiendo en Can Boni?

El arte nació en las cavernas, luego pasó a los dólmenes, a los templos, a lugares sagrados... Y Can Boni es precioso.

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