Albert Pinya: «Ibiza está más en peligro que Mallorca»

El pintor, que inaugura exposición el próximo viernes día 21 en Estudi Tur Costa, confiesa que su amor por la Pitiusa mayor «poco tiene que ver con las macrodiscotecas, los influencers, instagramers o tik-tokers, las tetas de silicona, los futbolistas horteras de vacaciones y todo un sinfín de despropósitos»

El artista Albert Pinya posa junto al cartel que realizó para la pasada Fira del Llibre

El artista Albert Pinya posa junto al cartel que realizó para la pasada Fira del Llibre / B.RAMON

Vuelve a Ibiza, una isla que redescubrió en 2020.

Gracias a la exposición Teoría de la Alegría comisariada por Enrique Juncosa y Elena Ruiz, celebrada en el MACE-Museu d’Art Contemporani d’Eivissa, donde tuve el honor de participar durante el inhóspito verano de la pandemia, pude conectar con una Ibiza que desconocía y que me cautivó por completo. Puede que por el contexto, al no estar la isla tan masificada por la turistificación (debido a la covid-19), pude disfrutarla y descubrirla de otra manera. Hacía veinte años que no la visitaba y, en esta ocasión, diferentes componentes y circunstancias se alinearon e interpreté que era el momento de profundizar, detalladamente, en aquel contexto. Las cosas suceden cuando uno menos las espera. Y así fue como, por ejemplo, empecé a hilvanar el archivo sobre la poesía de las Pitiusas que, durante este año, saldrá publicado con la Nova Editorial Moll. Después de una compleja investigación elaborada en estos últimos cuatro años.

Recuerde cuál es su teoría respecto a la alegría.

Paradójicamente, por aquel momento, era poca la alegría que me nutría porque ese verano comenzaron a ingresar a mi padre, en el hospital, hasta que falleció al poco tiempo. Ya lo decía el poeta: «¿Por qué se esconde siempre la tristeza en el fondo de la alegría?» Creo que, sin duda, esta sería mi teoría.

¿El arte le ayuda a olvidarse de sus penas?

El arte es, además del medio que me ayuda a mantener relaciones con el mundo, el refugio en el que habito. No sé si me ayuda a olvidarme de mis penas porque también hay mucha angustia durante el proceso creativo. Sin embargo, por lo menos, en algunos instantes, me hace sentir que a este mundo tan vulgar no pertenezco.

Albert Pinya, artista

Albert Pinya, artista / B.RAMON

Expondrá en la galería Estudi Tur Costa. ¿Qué admira de Rafael Tur Costa?

Hablar de Rafael Tur Costa es hablar de un fragmento -imprescindible- en la historia del arte contemporáneo en Ibiza. Sin duda alguna es el pintor contemporáneo, ibicenco, por excelencia. Él fue la vanguardia y el rupturismo en una época muy gris y turbia, sometida por el franquismo. Lamentablemente, no tuve la oportunidad de conocerle en persona. Ni tampoco a su mujer, la pedagoga del arte Annelisse Wit (quien cultivó la cerámica de manera espléndida en sus últimos años de vida). Ni a su hermano ‘Gabrielet’ (a quien Pau Riba admiraba como a pocos).

¿Qué podremos encontrar en una muestra como L’illa -que brilla- perilla?

Una exaltación de la Ibiza que me enamora. La que poco tiene que ver con la Ibiza de las macrodiscotecas y el ocio nocturno, los influencers, instagramers o tik-tokers, las tetas de silicona, los futbolistas horteras de vacaciones y todo un sinfín de despropósitos. En esta exposición, que puede traducirse también como una especie de diario de viaje personal, me he centrado en destacar lo que considero lo sublime de la isla. Es decir, ideas que hablan de la historia de Ibiza desde una perspectiva muy ancestral -haciendo referencias a las visitas que he realizado, estos últimos años, a la necrópolis y Museo Puig des Molins (que alberga una importante colección de arte fenicio-púnico y que ha servido como punto de partida en varias de las obras presentadas)-, la historia desde un enfoque más contemporáneo -como el monumento/tótem cerámico (realizado en colaboración con Català-Roig) en homenaje a uno de los maestros ceramistas ibicencos, Antoni Ribas Costa ‘Toniet’-, la gastronomía vuelve a estar presente en recetas ilustradas a partir de platos autóctonos -como la frita de polp de Ca n’Anneta-, también la literatura -con el diálogo frente a los versos de autores como Jèssica Ferrer Escandell, Bartomeu Ribes Guasch, Vicente Valero y Josep Marí-, hasta la arquitectura -con guiños referentes a las obras desarrolladas por el arquitecto Josep Lluís Sert en los años 60- y acabando con pasajes fundamentales en los que se reflexiona sobre la conciencia medioambiental y la preservación de la naturaleza en un territorio, constantemente, amenazado. Esta es la Ibiza que me interesa, con la que conecto y la que reivindico. La de su gente, su historia y su cultura, al margen del exceso de estupidez a la que es sometida con frecuencia. En esta exposición individual, la primera que realizo en Ibiza, hay obras sobre tela, papel y cerámica. Estas cerámicas están hechas junto al ceramista Català-Roig, con quien colaboro desde 2018. Para este proyecto hemos incorporado un nuevo concepto, en nuestra búsqueda, que son unas piezas realizadas en un formato bidimensional. Como una especie de «minimurales». En Ibiza estaré realizando una residencia durante un mes y medio aproximado. En este tiempo aprovecharé para realizar una puntual colaboración con el taller de cerámica ibicenco “Cuina de Fang”. En el que prepararé algunas piezas -inspiradas en las cáscaras de huevos de avestruz pintados (objetos representativos de la cultura fenicio-púnica)- que podrán encontrarse en la muestra. La inauguración es el viernes 21 de junio a las 19 horas.

Albert Pinya con uno de sus músicos de cabecera, Joan Miquel Oliver

Albert Pinya con uno de sus músicos de cabecera, Joan Miquel Oliver / B.RAMON

¿Ibiza también está en peligro, como Mallorca?

Probablemente más todavía. Ganivets ben esmolats es el subtítulo de la exposición… Por la justicia -si es necesario- hay que luchar con la misma violencia que en una guerra.

¿Cómo soporta usted el horror diario de la masificación turística?

Pero, ¿qué dice? Si es maravilloso salir a la calle y no saber en qué lugar se encuentra uno… (risas).

Lleva casi cinco años trabajando sobre la poesía vinculada a las Pitiusas. ¿En qué proceso se encuentra su investigación y en qué formato saldrá publicada?

En este proceso tan laborioso, de edición, no he querido precipitarme porque soy consciente de la envergadura y dimensión que tiene el proyecto. Todo el archivo se está desarrollando de una manera muy meticulosa y paulatina. La idea general es una aproximación a la historia de la poesía en las Pitiusas. Desde los poetas árabes ibicencos hasta poetas nacidos en el actual milenio. Todo un repaso a los autores locales y foráneos que, en algún momento, han formado parte del contexto pitiuso. Como una especie de enciclopedia express donde notas biográficas y poemas convivirán con una serie de ilustraciones elaboradas ex profeso. Bogamarins i galtades será el título, del volumen, donde saldrán publicados estos estudios. Gracias a la confianza y el esfuerzo de la Nova Editorial Moll.

Otro proyecto poético en el que está sumergido está relacionado con Jacques Prévert. ¿Qué puede adelantar?

A raíz del archivo sobre la poesía de las Pitiusas, tirando de hemeroteca, descubrí un artículo titulado Sol de la noche, luna del día firmado por el poeta/escritor ibicenco Vicente Valero (a quien considero un autor majestuoso) y publicado en el Diario de Ibiza, en 2010, donde se describía la historia del viaje que realizó Jacques Prévert, en 1936, a la pitiusa mayor. Lo que me llamó la atención del artículo fue que, Valero, mencionaba que durante ese viaje a la isla, Prévert, escribió su primer poemario. Poemario que tuvo una particular historia, al no ser publicado hasta veinte años después de ser escrito, y que, además, no había sido nunca traducido a castellano ni a catalán. Por lo que decidí emprender la gestión, junto a la historiadora del arte y comisaria Sofía Moisés (quien, a su vez, es editora de la Nova Editorial Moll) para desarrollar una nueva edición de este poemario. Hasta topar con este hallazgo, no conocía nada de la producción Prévert. Al margen de las letras de algunas canciones… Todavía no sé muy bien qué es lo que me fascina de él porque no lo he estudiado lo suficiente. Lo que sí sé que me fascina y excita, infinitamente, es descubrir este tipo de historias y vivencias donde nuestras islas son protagonistas. Este es parte del legado que me gusta reivindicar y proyectar a través de mi práctica artística: el de una memoria que mira hacia al futuro potenciando la cultura y el genoma insular.

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