Joan Yago: «Siempre me ha interesado un tema como el de la dificultad para comunicarnos»

El dramaturgo, mallorquín de adopción, ganador de un Max en 2018 por ‘Fairfly’, triunfa en Barcelona con ‘Breu introducció al Western’ y llega al Teatre del Mar este fin de semana con ‘You say tomato’

Joan Yago, dramaturgo

Joan Yago, dramaturgo

Redacción

El dramaturgo Joan Yago (Barcelona, 1987), mallorquín de adopción, «pasé casi toda mi infancia y adolescencia en Palma», está viviendo un 2024 pleno de satisfacciones: ha presentado Entrevistes breus amb dones excepcionals, texto escrito en 2017, en el Teatre Nacional de Catalunya; Breve historia del ferrocarril español, redactado en periodo de residencia entre 2020-2021 en el Centro Dramático Nacional; desde el pasado 6 de mayo y hasta el 24 de junio se puede ver en la Sala Flyhard de Barcelona Breu introducció al Western, en riguroso estreno; y llega este fin de semana a Palma con You say tomato, uno de los montajes revelación de la temporada.

Una comedia intensa y profundamente humana

You say tomato, que estará en cartel en el Teatre del Mar este sábado y domingo, es una comedia intensa y profundamente humana que no solo narra una historia de amor y música, sino que acerca al público a la realidad de una pareja que ha dedicado quince años a un sueño que parece cada vez más inabarcable. Inspirada en referentes como ¡Ay, Carmela! y El viaje a ninguna parte, pone los focos en Rosó y Santi, interpretados por Joan Negrié y Anna Moliner, dos personas unidas por su pasión compartida por la música y por un proyecto artístico que les debía haber llevado a lo más alto de la escena musical catalana. Una obra que supone una reflexión desacomplejada sobre el sentir y el valor real del arte en el mundo actual, la supervivencia de los artistas, la safisfacción en las relaciones de pareja y los desafíos que se presentan cuando dejamos de ser jóvenes.

Un momento de ‘You say tomato’

Un momento de ‘You say tomato’ / .

«Al final, la obra habla sobre la falta de comunicación en la pareja. Rosó y Santi llevan juntos 10 años y de pronto empiezan una discusión absurda y se dan cuenta que todo ese tiempo no han discutido nunca, y al discutir sale todo. La dificultad para comunicarnos, lo difícil que es que yo realmente te diga lo que siento, lo que pienso, y lo difícil que es que tú me lo digas a mí es un tema que me interesa mucho y está presente en varias de mis obras», confiesa Yago.

Dos cowboys que no saben darse un abrazo

Una de esas obras dedicadas a la incomunicación es Breu introducció al Western, que no deja de acumular elogios en Barcelona y que puede verse, dentro de la programación del festival, en la Sala Flyhard. Sus protagonistas son un hijo sin trabajo y un padre de baja después de sufrir una agresión violenta, con un abuelo en avanzado estado de demencia, que se verán obligados a convivir juntos

«Breu introducció al western es una obra muy especial para mí porque la empecé a escribir en 2013. La escribí como una pieza corta, que debía durar unos 20 minutos, y la dejé colgada, con la idea de que algún día la continuaría. En 2015 volví a ella y la terminé. La obra habla mucho de la crisis financiera entre 2008 y 2011, y cuando finalmente la tuve terminada en 2015 me pareció como que ya había pasado de moda, que había caducado, el tema se me había hecho viejo. Y ahí se quedó la obra, hasta que Llàtzer Garcia, un director de Girona que vive en Barcelona, la leyó y me dijo: esto es bueno, con todo el tema de la pandemia la crisis ha vuelto en muchos sentidos», recuerda.

Los protagonistas de ‘Breu introducció al Western’

Los protagonistas de ‘Breu introducció al Western’ / Sergio Panizo

Yago es consciente que la crisis surgida a partir de la pandemia no es la misma de 2008 pero «ha tenido un impacto similar sobre los jóvenes». El protagonista es un chico de 25 años, sin trabajo, sin becas universitarias, sin derecho a paro, «sin derecho a nada, atrapado en casa de su padre. La madre murió hace unos años y el chico está un poco trabajando por no perder la cabeza mientras convive con su padre. Se levanta por las mañanas, intenta encontrar trabajo, se apunta a un cursillo de guitarra, hace la compra, la cocina, cuida del abuelo que tienen enfermo, pero no consigue nada en su vida». 

La obra, que está gustando a hombres y mujeres, jóvenes y mayores, presenta a los protagonistas como «dos cowboys, como dos hombretones, sin ninguna capacidad de manifestar sus sentimientos, sus emociones, lo que les pasa. De alguna manera incluye esta relación que es muy tierna, cómica, pero también muy dura y muy seca, muy masculina, de dos tíos que no saben hablarse, no saben quererse, darse un abrazo, y en esta línea va oscilando desde una comedia muy comedia, mostrando la torpeza de estos dos machos para intentar relacionarse hasta momentos en que los reproches vuelan y la cosa se pone muy tensa entre el padre y el hijo», añade su autor.

Padre e encontrarán en el western, en las películas del Oeste, una manera de comunicarse. «Yo cuando me veo con mis hermanos y amigos hablo más de series que de la vida. De alguna manera todo este contenido que nos bombardea se pone entre nosotros, nos impide comunicarnos, pero a veces lo usamos también como puente, para llegar el uno al otro», reflexiona.

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