Los Reyes inauguran un ARCO con más mujeres, sabor caribeño y una tímida IA

Las galerías mallorquinas Pelaires, Kewenig, L21 y Fermay y los artistas Amparo Sard, Susy Gómez, Bernardí Roig, Jean Marie del Moral e Isabel Servera participan en el evento

La obra más cara a la venta es un Miró de 3,3 millones

La feria de arte contemporáneo ARCO ha abierto este miércoles sus puertas convertida en un escaparate lleno de novedades: ni rastro de polémica, pero sí mucha más obra de mujeres artistas, proyectos sobre descolonización, el Caribe como tema de este año y una presencia tímida de las posibilidades de la inteligencia artificial en el mundo del arte.

Fue inaugurada por los Reyes, don Felipe y doña Letizia, por la tarde, y en su primer día hubo muy buenas sensaciones por parte de los galeristas. Maribel López, directora de la feria y cicerone de los monarcas durante el recorrido, aseguró antes que las promesas de calidad artística «se han cumplido». Hay 205 galerías con algunos de los nombres más fuertes del panorama español, europeo y latinoamericano como Lelong, Casado Santa Pau, Krinzinger, Perrotin o Ruth Benzacar o Esther Schipper.

Los Reyes en la inauguración de ARCO con la directora de la feria, Maribel López. | E. PRESS

Amparo Sard ante su obra / A. Rivas

En cuanto a las galerías mallorquinas, en esta edición han acudido Pelaires, Kewenig, L21 y Fermay; y hay obra de los artistas isleños Amparo Sard, Susy Gómez, Bernardí Roig, y Jean Marie del Moral con sus fotografías de Miquel Barceló. Además, la artista Isabel Servera participa en el estand del Institut d’Estudis Baleàrics (IEB) con su propuesta Perímetro de seguridad. Un mallorquín de adopción, el artista catalán y universal Joan Miró, es protagonista por batir el récord de esta edición con la obra más cara, por 3,3 millones en la galería Leandro Navarro.

La artista Amparo Sard explica su obra. | ÁNGELA RIVAS

Los Reyes con la directora de ARCO / E. Press

La orilla, la marea, la corriente: un Caribe oceánico es el tema elegido para este año. Carla Acevedo-Yates y Sara Hermann Morera, comisarias de esta sección, han querido «desafiar los estereotipos» en torno a esta región. Los visitantes se encuentran con obras de 19 artistas e incluso pueden saborear una de las obras: Helado de Agua del Mar Caribe, de la cubana Quisqueya Henríquez.

La artista combate con esta pieza el estereotipo asociado a la cultura caribeña y habla de la inmigración: el helado es salado y tiene un color azul intenso, el mismo que el de la Playa de Caletas, el último lugar que ven los inmigrantes cuando se marchan en avión. La descolonización planea sobre la mayoría de las obras de los 19 artistas de esta sección.

Susy Gómez de nuevo en ARCO. | A. RIVAS

Susy Gómez de nuevo en ARCO / A. Rivas

El artista Noe Martínez reúne en un vídeo la performance de siete artistas que hablan del trauma de la trata de indígenas entre las colonias españolas. No solo los artistas extranjeros hablan de descolonización. Helga de Alvear trae doce estampas del escudo español de Santiago Sierra hechos con sangre donada por las antiguas colonias españolas, a razón de 600 euros más IVA cada una. Ya han vendido alguna.

Varios asistentes observan un cuadro de Toni Amengual. | A. RIVAS

Varios asistentes observan un cuadro de Toni Amengual / A. Rivas

Además, muchos nombres de mujeres que no pisaban la feria desde hacía décadas vuelven y otras llegan por primera tras una carrera lejos de la primera línea. La inteligencia artificial asoma la cabeza también en ARCO, ya sea a través de las baldosas que aparecen en una de las piezas digitales de Marina Núñez o, en la misma galería, Redundant Assembly, de Rafael Lozano-Hemmer, captura las caras de los visitantes y las combina entre ellos, una pieza que se ha convertido en uno de los atractivos de la galería en esta edición de ARCO 2024.