Josefina Salord profundiza en la ‘complicidad’ entre Francesc de Borja Moll y Josep Pla
La filóloga menorquina es la curadora de un libro en el que reúne cartas, artículos y otros textos que evidencian la amistad y colaboración entre estos dos referentes de la lengua catalana

Josefina Salord. | / MARCOS LUJÁN

La filóloga Josefina Salord (Ciutadella, 1955) ha trabajado de manera «intensa» en la edición de Còmplices per la llengua (Destino), un volumen que reúne cartas entre Francesc de B. Moll y Josep Pla, desde 1948 a 1979, una correspondencia que demuestra la «cordialidad» y la «gran amistad» que se profesaban mutuamente estos referentes de la lengua catalana, una relación sustentada en la finalización y publicación del Diccionari català-valencià-balear. Pero el libro también recoge otros textos del mallorquín y artículos del catalán, así como las cartas de Pla a quien fue el alcalde de Barcelona entre los años 1961 y 1965, Josep M. de Porcioles, para que ayudara a financiar el diccionario.
«He podido localizar en el Arxiu del Regne de Mallorca toda una serie de páginas de Moll en las que le presentaba cuál era el estado de la literatura en Mallorca. Era el material que Moll le pasaba a Pla para que Pla después pudiera escribir en Destino [revista] sobre escritores mallorquines de aquel momento», comenta Josefina Salord sobre una de las sorpresas que incluye Còmplices per la llengua.

Carátula del libro publicado por Destino.
Salord recuerda que fue en la primavera de 1948 cuando Moll y Pla se conocieron, en Llibres Mallorca, aunque no era la primera vez que el escritor y periodista catalán visitaba la isla. Ese encuentro inicial fue «clave par entenderlo todo». Pla estaba preparando su guía Mallorca, Menorca e Ibiza, que se publicó en 1950, y salió «fascinado» por el trabajo de Moll y del filólogo Manuel Sanchis Guarner, según Salord.
En un momento en el que Moll no tiene perspectivas de publicar esa ingente obra, «Pla es el primero que le convence de que debe hacer todo lo posible para retomar la publicación del Diccionari. Y de hecho, Moll, entre el apoyo que le da Pla y el que le da Miquel Marqués de Sóller, se lanza a volver a publicar», remarca Salord. Por su parte, Moll también quiere que Pla entre en el catálogo de su editorial y hay cartas que demuestran ese interés.
Pla «se comprometió hasta las últimas consecuencias a hacer de avalista, de propagandista del Diccionari». Y lo hizo publicando artículos en la revista Destino, que son los textos adicionales en este libro. Incluso consiguió que Porcioles donara dinero del ayuntamiento de Barcelona para que pudiera ser publicado.
«Mientras Moll decide retomar la edición del Diccionari, Pla decide dar forma a todo su proyecto literario de escritor en lengua catalana que quiere llegar a un gran público. Por tanto, ellos dos son en esos momentos, los que hacen una gran apuesta de recuperación y de difícil normalidad», afirma Salord sobre la trayectoria de estos dos referentes.
Contra el turismo de masas
Entre las curiosidades que revela este libro, su editora destaca que Pla es la «primera voz crítica contra el turismo de masas» en sus artículos titulados Estado de Mallorca. En 1956, en uno de sus viajes a la isla, ya observa cambios y afirma: «Mallorca ya no es la isla de la calma». En 1961, en uno de sus viajes a la isla, «se lleva las manos a la cabeza» ante los cambios provocados por la nueva industria económica, «ve una desmesura turística, que atenta contra la manera de vivir de los mallorquines y que empequeñece la vida cultural», añade Salord sobre esta cuestión.
Esa relación de amistad y complicidad en torno a la lengua catalana tuvo un momento «álgido», explica Josefina Salord, entre los años 1961 y 1963, coincidiendo con la finalización del Diccionari Alcover-Moll.
Después, «la relación decae, aunque hay cartas», indica Salord, quien recuerda que «el afecto fue muy grande» entre los dos intelectuales, que siguieron dando muestra de ello en artículos y escritos. Pla, tal como señala la editora del libro, llega a afirmar que Moll y Joan Fuster son las mejoras personas que ha conocido, porque encajaban en su propósito de activar la cultura catalana.
Esas cartas entre Moll y Pla se recuperaron hace 20 años y «despertaron mucho interés. Y ya quedó claro que se tenían que editar», menciona Josefina Salord. Ahora, ven la luz en este libro gracias a la colección que Destino está dedicando a la correspondencia de Pla con diferentes corresponsales. La filóloga menorquina lo presentará este viernes, 30 de junio, en el Espai Mallorca de Barcelona, acompañada de Xavier Pla, director de la Càtedra Josep Pla de la Universitat de Girona, y del editor Jordi Cornudella.
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