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Diario de Mallorca

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CRÍTICA de CINE

Creatividad y vida en pareja

L a penúltima película de Mia Hansen-Love habla del cine y de las relaciones que establecen entre sí los creadores cuando, además, son pareja. Es probable que la directora haya volcado parte de sus experiencias con el cineasta Olivier Assayas, con quien tuvo una larga relación sentimental. Es probable que recuerde como en algunos periodos ella estaba bloqueada totalmente con un guion mientras que a él todo parecía fluirle sin problemas. Hay un momento en el filme que reproduce esta situación. No son celos ni envidias, solo la constatación de que él no puede ayudarla a ella más allá de escuchar el porqué de ese bloqueo.

Vicky Krieps y Tim Roth no son Hansen-Love y Assayas, pero podrían serlo. Porque además el filme acontece en Farö, la isla de Ingmar Bergman, y Assayas tiene un libro de entrevistas con el director de El manantial de la doncella mientras que Hansen-Love ha escrito que una de las películas que más le han influido es Fanny y Alexander. Hay en La isla de Bergman un filme dentro de filme, muy bien estructurado, y el cineasta sueco es, sin quererlo, protagonista de excepción: dos críticos de cine -uno de ellos encarnado por Jordi Costa- hablan de él y sus trilogías mientras que un individuo algo cansado de la mitología bergmaniana lo desacraliza con humor.

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