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Diario de Mallorca

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Tomeu Coll: «Me obsesiona conocer lo que se siente viviendo aislado del mundo, en una isla»

El premiado fotoperiodista y fotógrafo documental inaugura hoy a las 19 horas en el centro cultural de La Misericòrdia la exposición ‘Aïllats’, sobre las tierras soviéticas del circulo polar

El fotoperiodista Tomeu Coll, en la exposición ‘Aïllats’. OTO MARABEL

Tomeu Coll (Palma, 1981) ha recibido varios premios de fotoperiodismo y fotografía documental, incluido el Premio de Fotoperiodismo Illes Balears durante dos años consecutivos. Fue presentado como fotógrafo emergente por la revista Smithsonian (EE.UU.) y ha tenido exposiciones individuales en el Festival de Invierno de Sarajevo o en la National Gallery de Nueva York. A Coll actualmente le solicitan publicaciones tan prestigiosas como Stern, Der Spiegel, L’Illustre y otras cabeceras internacionales.

La exposición que se presenta hoy en La Misericòrdia, así como su catálogo, está organizada y financiada por el Consell de Mallorca. En ella se muestra un recorrido por la vida actual en Vorkutá, ciudad aislada no solo del resto de Rusia, sino del resto del mundo. En 2008 y 2009, Tomeu Coll hizo dos incursiones a la ciudad de Vorkutá, a 100 km de la península de Yamal, en el mar Ártico Siberia, la cual en tiempos soviéticos fue una de las más prósperas y famosas, sobre todo porque era la que albergaba uno de los mayores campos de trabajo forzado de toda Rusia, conocidos como gulags. La excelente calidad del carbón que se extraía en su subsuelo, albergaba una de las mayores reservas de todo el mundo. La ciudad primero fue una cárcel y fueron los mismos prisioneros, los que levantaron los primeros edificios y las líneas de ferrocarril.

«Todo surge de una investigación pero también una obsesión. Conocer lo que de verdad se siente viviendo aislado del resto del mundo. No hay carreteras que lleguen a Vorkutá, solo 48 horas de viaje en tren, o un avión cada semana, siempre y cuando la meteorología lo permita. La razón de buscar esas respuestas fue motivado por un sentimiento que tengo en ocasiones, a raíz de haber nacido y ser residente en una isla», señala el artista y añade; «comparo Vorkutá, una ciudad explotada y próspera, con un lugar también explotado, Mallorca, ya sea por la masificación o por la explotación de los escasos recursos que tenemos aquí. Estos hechos me servían de reflexión sobre como podría acabar la isla si no tomamos un poco de consciencia sobre el futuro que queremos y que pueda soportar nuestra condición de isla geográfica con recursos limitados».

Tomeu Coll fue detenido con sus compañeras, Catalina Escarrer Bauzà y Marina Planas Antich, por el Servicio Federal de Migración de Rusia y conducidos al Departamento del Ministerio del Interior, dónde finalmente se resolvió el incidente levantando un acta por falta administrativa tras lo que abandonaron Vorkutá. «Nuestro único error consistió en no registrar nuestra llegada a Vorkutá en la comisaría de la policía el primer día de nuestra estancia, algo obligatorio en Rusia», declaró el fotógrafo a este periódico en ese momento.

«En esos años, se podían ver muchas minas cerrándose, poblaciones y asentamientos, siendo abandonados, pues el carbón ya no interesa al haber nuevos recursos energéticos. Pude ser testigo de como en mitad de la nada, se erigían nuevos tótems en el horizonte, plantas extractoras de gas, que resultan estar en mitad del conflicto actual, como el gasoducto de Nord Stream II, una de las principales plantas que envían gas a Europa», añade sobre una muestra que trata de provocar una profunda reflexión, diálogo y debate.

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