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Diario de Mallorca

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Música

El Born se estrena como sede del Día de la Música con voluntad de permanencia

El sector pide que la Festa de la Música se siga celebrando en el corazón de Palma, lejos del Parc de ses Estacions. Turistas y residentes se entregan a las actuaciones, como las de MDMAR y Queen Marsa, de las más aplaudidas

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Palma celebra el Día de la Música G. Rodas

El Día Europeo de la Música tiene hoy su epicentro en Palma en el Passeig des Born. Residentes y turistas, grandes y pequeños, se están entregando con distinto frenesí a las actuaciones en directo que se suceden desde las 11.00 y que se prolongarán hasta las 23.00 horas. La festividad, que coincide con la entrada del verano, se desarrolla entre un soportable bochorno y las reivindicaciones del sector, que exige medidas urgentes para paliar una situación que no deja de agravarse pese a la bienvenida recuperación de la normalidad.

Hacía dos años que la Festa de la Música, organizada por el Consell, no se realizaba. Pues había ganas, a juzgar por la concurrencia, de menos a más, según avanza la jornada, y la entrega de los músicos, deseosos de subirse a un escenario, y más aun en un lugar tan emblemático como el Passeig des Born.

«El Parc de ses Estacions, donde se venía haciendo esta fiesta antes de que nos llegara la pandemia, no era el mejor sitio. Hacía mucho sol y pasaba poca gente. El Born, en cambio, reúne todos los requisitos para montar una buena. Yo apostaría por este lugar para el futuro», ha señalado Juan Antonio Forés, ‘Pinxo’, responsable de Espora Records, uno de los tres sellos que, junto a Runaway y Blau, se han repartido la selección de los grupos y solistas.

Tanto Miquel Àngel Sancho, de Blau, como Peter Terrassa, de Runaway, coinciden con ‘Pinxo’. «Me quedo con el Born pero a los músicos no los tratan igual que a los libreros. El nuestro es un sector con más proyección, con más impacto social, somos la banda sonora de la sociedad, pero estamos marginados», ha espetado Sancho. «El Born es un espacio ideal, y no hay muchos espacios, ni públicos ni privados, donde tocar en directo. El actual es de los peores momentos en este sentido. Difícil encontrar un lugar decente y con licencia en el que actuar, y qué decir de vender discos. Ese es otro drama», ha añadidoTerrassa.

The Greuge, grupo formado en Palma hace solo dos años, ha sido el encargado de abrir el capítulo de conciertos. «Ser los primeros puede parecer una putada pero también te hace feliz. Nos lo hemos tomado como una ocasión para mostrar otra fórmula, la acústica», han comentado dos de los integrantes de esta banda de canciones de rock oscuras, el cantante y teclista Dominik Gelada y el guitarrista Dani Cornejo.

Al otro lado del escenario están situados los técnicos, siempre atentos a las peticiones de los músicos e igual, o incluso peor que ellos en cuanto a situación laboral y económica se refiere. «Cobramos lo mismo que cobrábamos hace 15 años y los ayuntamientos no nos pagan las jornadas maratonianas que hacemos. Estamos al borde de la explotación», denuncian con razón quienes están a los mandos de la mesa de sonido, entre ellos, el veterano Carles Setri.

«El sector tendría que estar más unido. Nunca hemos sido muy asociacionistas», se ha lamentado Andrea Trujillo, batería de Yoko Factor. «No actuamos hoy, pero no quería faltar a esta fiesta, para ponerme al día», ha aclarado mientras escuchaba las canciones de MDMAR.

Esta última, alter ego de Maria del Mar Payeras, que ha reclamado una mayor presencia femenina sobre los escenarios al tiempo que ha pedido el fin de las agresiones homófobas, y el grupo Queen Marsa, con una puesta en escena aguerrida y eléctrica, han sido dos de las propuestas más aplaudidas de la mañana. 

Al margen del Born, la música también será protagonista en otros barrios de Palma. En La Misericòrdia actúa a las 20.30 horas el grupo Amores, una formación de percusión que invitará a los espectadores a dejarse llevar de la mano de célebres compositores como Albéniz o Piazzolla. Y en la plaça Major serán las flautas las que se dejen oír, con un concierto-coloquio en homenaje al desaparecido musicólogo Xavier Carbonell.

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