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Diario de Mallorca

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Obituario

Adiós a Joan Lacomba, una vida entre pinceles y estudiantes

Ultimaba los detalles de una gran retrospectiva en Sa Quartera de Inca

El artista y profesor Joan Lacomba.

Joan Lacomba se pasó la vida entre pinceles y estudiantes. También fue amigo de diversas causas nobles: la pintura, la escultura, el teatro, la formación de sus alumnos en las clases de plástica y dibujo técnico. No menos importante es el paso al frente que dio contra la progresiva turistización de Palma. Se unió y apoyó a la plataforma de Son Espanyolet -el barrio donde nació-, entidad que planta cara al alquiler turístico desde el desembarco noruego de Alzina Living. Antes, Lacomba había impulsado la formación política Arrelam en Selva, donde también residía, muy crítica con la acción de gobierno del Ayuntamiento selvatgí. Y era socio fundador de Memòria de Mallorca.

Al polifacético artista se le paró el corazón la noche del sábado. 87 años. Lo cuenta su hijo Miquel Lacomba: «Murió de forma inesperada. Por la mañana, aún pintó un poco, estaba preparando una exposición en Sa Quartera de Inca para mediados de junio. Hasta el último momento estuvo activo e ilusionado». Una energía que imprimía a todos sus trabajos. Pese al triste adiós del amigo Lacomba -era una persona muy querida en la isla-, la retrospectiva se celebrará a modo de homenaje, confirma la delegada de Cultura del Ayuntamiento inquer, Alice Weber.

Las esculturas de Lacomba dan forma al espacio público de Mallorca. Regaló la pieza Dins la memòria, l’esperança a Son Espanyolet. En el IES Berenguer d’Anoia de Inca se dibuja una vertical de varios metros inspirada en La Balanguera que conmemora el medio siglo del primer instituto mixto de la part forana. En Selva aguarda una restauración otra creación salida de su taller.

La docencia también le llevó al Joan Alcover de Palma, pero en Ciutat es sobre todo recordado por la maestría que cultivó en el IES Guillem Sagrera, donde fundó el grupo Xicarandana de teatro, donde inoculó el veneno de las artes escénicas a toda una generación de jóvenes que hoy día son profesionales del sector.

Lacomba era un ejemplo de artista polifacético: dibujaba, pintaba, hacía esculturas, grabados, instalaciones, performances y también diseñaba escenografías y dirigía obras teatrales.

Su obra y trayectoria se reconoció en distintas ocasiones. Recibió el premio Francesc de Borja Moll y el Ramon Llull del Govern, o el Emili Darder de la Obra Cultural Balear.

Paisajes urbanos, retratos, bodegones minimalistas. Rasgos figurativos, abstracción gestual, surrealismo. Una obra que tenía todos los lenguajes pero que como denominador común conservaba la prestancia de Lacomba, el hombre que siempre llevaba una sonrisa en los ojos.

El pasado abril fue una de las últimas ocasiones en las que expuso obra. Lo hizo en Sa Màniga de Cala Millor. Sus esculturas móviles podrán verse hasta el 11 de junio.

El tanatorio tendrá lugar hoy en Inca de 17 a 20 horas.

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