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Diario de Mallorca

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La Mallorca colorista y cubista de Leo Gestel se expone en Holanda

El Museo Kranenburgh reúne decenas de obras que este artista pintó en la isla en 1914

Un jardín que pintó Leo Gestel en Mallorca, que pertenece al Museo de Arte de La Haya. Alice de Groot

Una Mallorca colorista, de estilo cubista, incluso futurista, es la protagonista de una exposición recientemente inaugurada en el Museo Kranenburgh de Bergen, Holanda. Es la isla que pintó en 1914 Leo Gestel, uno de los artistas más importantes del modernismo neerlandés, durante los meses en los que vivió aquí, buscando un clima más amable en el invierno que le permitiera trabajar al aire libre. Esa fue una estancia especialmente provechosa en la que realizó decenas de cuadros, inspirado y absorbido por la naturaleza. De aquella época también es un carboncillo del puerto de Palma que se conserva en el Museu Es Baluard.

La Mallorca  colorista y cubista de Leo Gestel se expone en Holanda |

La Mallorca colorista y cubista de Leo Gestel se expone en Holanda | Michel Claus

«Su estancia en Mallorca fue muy productiva. Al principio tuvo que acostumbrarse a la luz y los colores, que cambiaban constantemente y eran muy diferentes a lo que esperaba. Pero cuando alquiló la casa en El Terreno con su novia y amigos, el 1 de febrero [de 1914], poco a poco se encaminó», explica Kiek van Groningen, investigadora de la exposición Gestel en Mallorca del Museo Kranenburgh. Esta experta destaca que Leo Gestel (Woerden,1881-Hilversum, 1941), junto a Jan Sluijters y Piet Mondrian, «es uno de los pintores modernos holandeses más importantes».

Leo Gestel y sus acompañantes, en la casa de Palma. Colección Gerti Bierenbroodspot

La muestra reúne esas decenas de obras pintadas por Gestel en la isla, que actualmente pertenecen a diferentes museos y colecciones privadas, y que se podrán ver en el Kranenburgh hasta el 18 de septiembre. Lo expuesto supone «un hito experimental en el arte holandés moderno», destaca esta institución.

Carboncillo del puerto de Palma que se conserva en Es Baluard.

Carboncillo del puerto de Palma que se conserva en Es Baluard.

El artista llegó a la isla acompañado de su novia, An Overtoom, y de la pareja formada por los también pintores Else Berg y Mommie Schwarz, con quienes se instaló en una casa de la palmesana calle Santa Rita. 1913 había sido un año importante para él, con una exposición retrospectiva y otras tres internacionales, una de ellas en el Primer Salón de Otoño Alemán.

Postal que recoge una excursión por Mallorca.

En esos meses en los que Gestel estuvo en Mallorca, «salía por las mañanas a las inmediaciones del Castell de Bellver y a menudo hacía dos pinturas al día, a veces también algunos estudios, que elaboraba más tarde. Cuando los almendros empezaron a florecer, se puso en forma e hizo una serie de cuadros con esos almendros en flor. Cuando empezó a hacer calor después de unos meses, trabajó mucho en las calas y en el puerto de Palma», añade Van Groningen.

«Apenas pintó gente en la isla y se centró por completo en la naturaleza. Comenzó con la pintura realista, pero luego experimentó con el cubismo, que a menudo transformó en futurismo. También son característicos los colores de la obra mallorquina», apunta la investigadora Van Groningen.

En Mallorca, Leo Gestel se hizo amigo del también pintor y litógrafo francés Antoine Marius Ange Clément, quien lo ayudó a obtener materiales para pintar, y también del político republicano Francesc Villalonga Fàbregues, quien años después llegó a ser alcalde de Palma, comenta Kiek van Groningen. Con ellos y con sus amigos, a los que durante un tiempo se unieron el coleccionista de arte Piet Boendermarker y su esposa, Marie, realizaba salidas a la montaña. Una de esas excursiones es la que recoge una postal que Gestel y su pareja enviaron ya una vez fuera de la isla.

A Mallorca habían llegado procedentes de París, a mediados de enero, y aquí estuvieron hasta mitad de mayo. Después, se trasladaron a Madrid. El grupo volvió a los Países Bajos antes de que comenzara la Primera Guerra Mundial.

La muestra en el Kranenburgh también incluye obras que Berg y Schwarz pintaron en Mallorca, así como pinturas que Gestel realizó en el viaje a Madrid.

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