Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Músico
Entrevista

Andrés Calamaro: "Las canciones nunca duelen, al contrario, son solamente dicha"

Icono del rock argentino, el autor de ‘Dios los cría’, su último trabajo, en el que canta sus clásicos con otras estrellas como Julio Iglesias, Raphael, Juanes, Alejandro Sanz, Sebastián Yatra o Carlos Vives, actúa este sábado en el Auditorium de Palma, a partir de las 21.00 horas

Andrés Calamaro thomas canet

Vuelve a Mallorca, ocho años después. ¿Qué recuerdos guarda de su última actuación en la isla?

Los justos y necesarios. No recuerdo cuál fue el último en la isla, un olvido que no consiste en grosería ni en falta de gratitud. 

Mallorca es conocida por sus playas, sus deportistas, como Nadal, sus políticos corruptos y el lujo. ¿Qué le inspira a usted una isla como Mallorca?

Para inspirarme necesito corromperme un poco más. Literal. Creo que me explicado bien. Dudo que me corrompa el lujo, no es mi estilo.

¿Cuáles son los lujos de Calamaro?

El lujo de un sordo es tener un muy buen equipo de sonido. Me hice dos trajes a medida (los dos iguales), lujo es comprarse ropa aunque no nos quede bien, lujo es no trabajar. 

¿Qué sensaciones está teniendo en esta esperada gira, la primera en pandemia?

Trabajar cansa. «Los cuerpos se deterioran con el arte»... Puede perseguirte la adversidad, aquejarte el mal físico, empobrecerte el medio, pueden burlarse y negarte los otros… Lumbre y antorcha.

Dios los cría y usted los junta. ¿Qué buscaba y qué criterios siguió a la hora de elegir a los artistas que colaboran en su aplaudido último trabajo, y al seleccionar las canciones?

Son muchas preguntas en una. Cuando empezamos con estas grabaciones no esperábamos nada ni estábamos sujetos a un criterio claro; luego nos cuadramos con Carlos Narea. Los músicos, el arreglo y el arte de los intérpretes resultaron imprescindibles para firmar (entre todos) un disco que quizás trascienda el tiempo un poco.

¿Qué se siente al cantar con Julio Iglesias?

Privilegio. Cantar con Julio Iglesias es inaccesible. Me preguntaba usted por el lujo, ahí tienes el verdadero lujo… Que Julio cante estos versos y de semejante manera.

¿Qué afinidades encuentra con alguien como Alejandro Sanz?

Unas cuantas. Culturales, ideológicas y personales. No tengo el talento de Alejandro pero nos complementamos bien. 

Jugando con fuego, ¿se quemó muchas veces?

Metafóricamente, tampoco pocas.

¿Qué le pediría prestado a alguien como Raphael?

La llama eterna. La entrega en el oficio, la ambición que tiene.

El suyo es un disco con el que otorga una nueva dimensión a 15 de sus temas más clásicos. ¿Alguna vez supo, al componer una canción, que se convertiría en un clásico de su repertorio?

No en estos términos. En líneas generales, las canciones más populares me han sorprendido. Tampoco soy un optimista serial. Nunca lo vi tan claro, normalmente el éxito desborda las expectativas o … no soy demasiado optimista. Esta es mi experiencia.

¿Cuál ha sido para usted el mayor éxito cosechado a lo largo de su trayectoria?

Nunca madrugar. Oiga … todo en esta entrevista va de lujos, corrupción, éxito y carrera brillante: ¡me confunde usted con otra persona!

¿Qué músicos le acompañarán sobre el escenario del Auditorium?

¡Y qué músicos! Julian JK en la guitarra, Martin Bruhn a la batería, Germán GW en los teclados y Mariano Domínguez en el bajo. Mis compañeros tienen muchos quilates, son músicos para músicos, para aquellos que saben escuchar música. Luego el público viene a escucharme a mí... qué descaro.

Escuchando y trabajando con estos clásicos de su discografía, ¿ha descubierto nuevos detalles en ellos que desconocía?, ¿es cierto eso que dicen de que una canción nunca está concluida?

A algunas canciones hay que saberlas esperar porque cunden con el tiempo; son las grabaciones las que nunca quedan del todo terminadas, el artefacto antiguamente llamado «un disco». A las canciones les alcanza con ser decentes y... que alguien las escuche.

Cumplidos los 60, ¿qué le falta por alcanzar?

Amnistía fiscal. Eutanasia libre y asistida. No soy demasiado ambicioso.

¿Cómo le gustaría ser recordado?

No lo he pensado, prefiero moderarme con los anhelos.

Su concierto en Mallorca coincide con una Feria del Disco, con medio millón de vinilos a la venta. ¿Qué le seduce del formato vinilo?

Un long play seductor es uno muy bien elegido. Soy especialista en música y en discos, el formato es secundario. Escucho discos porque tengo un fastuoso equipo de música antiguo, con válvulas recién cambiadas y una pareja sexy de parlantes británicos. Todo junto seduce a cualquiera.

Andrés Calamaro thomas canet

¿Por qué la mayoría de los músicos terminan en la ruina?

Los divorcios y el dentista. Los músicos somos proletariado sin jubilación, lujo es poder arreglarse el comedor, lo mismo los músicos que cualquiera.

¿Sus canciones le siguen doliendo?

Es arte lo que duele. O la espalda. Las canciones nunca duelen, al contrario. Son solamente dicha.

¿Ya sabe quién es el Papa Francisco: un político, un actor o un representante de un dios ajeno?

Olvida usted dos detalles, es un papa argentino y Dios es ajeno a los humildes. 

¿Qué pierde el pop rock español con el adiós de Bunbury?

Un artista irreemplazable, espero que no sea un adiós total. Nadie es profeta en su tierra; no es España la que pierde, Bunbury es grande en el mundo.

¿Le pareció justa la victoria de Ucrania en el Festival de Eurovisión?

No me ha gustado que regalen el triunfo.

Compartir el artículo

stats